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La dictadura del gallo pinto

Para hacer un buen gallo pinto es preferible tener arroz frito amanecido o sobrante. Frijoles rojos pequeños cocidos en agua, sal y ajo, preferiblemente de los guardados en el refrigerador o de los que amanecen en las brasas del fogón, tienen que ser de esos que comíamos antes, y que ahora les llaman frijol chile, mismos que no pueden ser tiernos porque se desbaratan. Tampoco “biterras” o bayos; unos porque se tornan seco-arenosos por dentro y los otros porque no sueltan suficiente color para teñir el arroz, manteca de cerdo, aceite vegetal, cebolla, chiltoma y sal.

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