Insalubridad por charcas

Habitantes del reparto Concepción de María, ubicado al sureste de la ciudad de León, señalaron que no aguantan las charcas en las calles, pues a parte de atrasar la circulación de vehículos, atraen gran cantidad de zancudos.

Las charcas en el reparto Concepción de María están perjudicando al transporte público y la salud de la población por el incremento de zancudos. LA PRENSA/ E. LÓPEZ

Eddy López Hernández

Habitantes del reparto Concepción de María, ubicado al sureste de la ciudad de León, señalaron que no aguantan las charcas en las calles, pues a parte de atrasar la circulación de vehículos, atraen gran cantidad de zancudos.

Los pobladores aseguran que en los últimos días se han incrementado los zancudos, por lo que temen que los niños se enfermen.

Cristóbal Pérez, habitante del reparto Concepción de María, asegura que constantemente las calles están llenas de agua, debido a que la gente tira las aguas residuales. En el lugar no hay alcantarillado sanitario.

“Es todo el tiempo este problema y cuando se le llama la atención a las personas, se ponen molestos con uno”, dijo Pérez.

Otra de las perjudicadas es Patricia García, quien señaló que la situación genera insalubridad en la zona y recomendó que en cada vivienda hagan un hueco para que el agua no se filtre a las calles.

“Queremos que la Alcaldía se preocupe por nosotros, porque pagamos impuestos y no los vemos reflejados”, dijo García.

Rosario Jiménez dice que los criaderos de zancudos se han multiplicado, y por la noche tienen que declararle la “guerra”.

SON LOS MISMOS HABITANTES

El coordinador del reparto, Rigoberto Mendoza, asegura que son los mismos habitantes quienes ocasionan esta problemática de las charcas.

“Existe un problema desde hace dos años. La población ha desatendido las orientaciones que el Silais-León les ha dicho. El Minsa les ha dicho que hagan hoyos a las orillas de sus patios”, expresó Mendoza.

Aseguró: “La calle principal del reparto se repara hasta tres veces al año y se descompone continuamente porque las corrientes provenientes de varias casas son fuertes. Hay viviendas que hacen canales vertiendo agua directamente a la calle”.

Agregó que la problemática está perjudicando al transporte público y la salud de la población por el incremento de los zancudos.