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En esta foto de archivo de 1983, Pablo Escobar (Izqda.) está de espectador en un partido de futbol en Medellín, Colombia. LA PRENSA/AP/ARCHIVO

Hijo de Pablo Escobar revela el alma criminal de su padre

Pablo Escobar llegó a Nicaragua en los años 80 gracias "a los contactos del M-19" y le entregó un millón de dólares a las autoridades del Gobierno.

El hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar describe sin tapujos el espíritu sanguinario de su padre, quien atemorizó al mismo exdictador panameño Manuel Antonio Noriega y vivió rodeado de excentricidades, sicarios, animales salvajes y fiestas con piñatas repletas de dinero.

Juan Sebastián Marroquín, el nombre ficticio que adoptó Juan Pablo Escobar para sobrevivir durante 20 años, hizo estas revelaciones en una entrevista a Efe con motivo de la publicación en Colombia de su libro «Pablo Escobar: Mi Padre», en el que cuenta que, en contra de la versión oficial, el capo no murió a manos de la policía.

Escobar se pegó un tiro el 2 de diciembre de 1993 cuando se vio herido y acorralado en los tejados de una vivienda de Medellín, donde creó un gigantesco cartel de la droga, amasó una gran fortuna que manejaba en efectivo, sin cheques ni rastros financieros, y dirigió una impresionante red criminal.

Este libro, publicado por Planeta, es un documento histórico fruto de «una gran investigación familiar y judicial», aseveró el autor.

Juan Pablo, que no busca justificar a su padre sino «entender lo que motivó una violencia que terminó destruyendo un país», vive en Argentina junto a su esposa, su hijo de dos años, su madre y su hermana.

Este hombre, ahora con 37 años, apenas tenía siete años cuando -confesó- terminó su infancia feliz. Era el año 1984 y su progenitor ordenaba el asesinato del entonces ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla. Ahí comenzó la persecución y el temor.

«Este libro no tiene ánimo de revanchismo, lo importante es relatar la historia, entenderla en toda su dimensión, comprender que yo tuve la capacidad de desprenderme de los afectos como hijo para poder describir a mi padre tal cual era», dijo, al calificarle de «narcotraficante, terrorista y asesino».

Habló de las contradicciones cuando describió cómo Escobar negoció con la guerrilla del M-19, «a la que admiraba» por proezas como robar la espada del liberador Simón Bolívar, y al tiempo tener en su nómina a criminales como Fidel y Carlos Castaño, fundadores de las ultraderechistas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Pero si a Escobar algo le entusiasmaba era jactarse de crear redes del narcotráfico, para ello se valió de militares cubanos, del Gobierno sandinista e incluso del dictador panameño, quien llegó a acoger en su residencia a la familia Escobar.

«Al general Noriega le entregó cinco millones de dólares para que le permitiera operar en Panamá, montar laboratorios y operaciones de lavado de dinero, no había recibos, eran relaciones de poder, de palabra, él hacía valer esos acuerdos por la vía de la fuerza», manifestó. Pero «cuando se entera de que Noriega le va a traicionar lo amenaza de muerte».

«A uno le cuesta dimensionar el poder militar que tenía para que el propio Noriega terminara temiendo por su vida y devolviéndole parte del dinero», reflexionó.

Entonces llegó con su familia a Nicaragua, gracias «a los contactos del M-19» y donde «vio la posibilidad de trasladar su base de operaciones», relató.

Sobre esa guerrilla, que se desmovilizó en 1990, indicó que le entregó un millón de dólares para financiar algunas operaciones,  así como armas y apoyo logístico.

También dijo que introducía droga a Miami (EE.UU.) «sin ningún tipo de ocultamiento» porque «había una serie de agentes de la DEA (oficina antidrogas de EEUU) corruptos que lo permitían».

«Era dueño de una ideología a la cual todos eran afines por mucho que fueran de derecha o izquierda, era la ideología del dinero. A todos les gustaba el dinero; entonces, por más que tuvieran sus convicciones políticas, aceptaban su corrupción, sus ofertas de convertirse en millonarios de la noche a la mañana», aseveró.

«Mi padre era el jefe del cartel de Medellín, yo nací y crecí en ese contexto, sus amigos eran los peores bandidos y criminales que ha conocido la historia de este país», recordó Juan Pablo sobre su infancia.

Y prosiguió: «La mayoría de los padres de familia en el colegio no permitían que sus hijos se acercaran a mí. En el recreo me la pasaba solo con los guardias de mi padre. Yo jugaba al fútbol con estas personas que eran sicarios, rodeado de armas».

Un mundo en el que sobraba la extravagancia: «no se trata de hacer alarde de lo vivido, sino de ilustrar con claridad el nivel de excesos a los que podíamos llegar por ese poder ilimitado que le había brindado a mi padre el dinero del narcotráfico», puntualizó.

«En las piñatas en vez de juguetes se metían fajos de billetes, allí intervenían niños, madres, padres, todos querían meter la mano. El zoológico (cebras, jirafas, hipopótamos), las motos que llegué a acumular (con apenas nueve años), las mansiones suntuosas. Lo que vale la pena de todo eso destacar es que no quedó nada, todo fue destruido», agregó.

Para Juan Pablo, «el narcotráfico nunca es un buen negocio porque termina quitando todo, desde los afectos hasta la libertad y la propia vida».

Confió así en que este libro sirva para entender que Escobar «era imparable, un hombre que firmaba sus propias sentencias, al que ni su propia familia pudo detener».

Esa es la lección de Juan Pablo Escobar, nombre con el que firma el libro tras recuperar su identidad, aunque al solicitarle un autógrafo escribe: «Sebastián Marroquín».

COMENTARIOS

  1. Hace 7 años

    De ante mano te felicito, por tener el coraje de hablar de tu padre. He leído mucho sobre la historia de tu padre y desde mi punto de vista para mi fue una persona muy inteligente sin miedo a nada, no le juzgo por que no somos nadie para juzgar a alguien, Como seres humanos siempre olvidamos lo que no nos conviene. Es bueno pensar por que alguien realmente toma el camino equivocado. Me gustaría expresar todo lo que pienso, lamentablemente no hay espacio.

    Nadie escoge de quien ser hijo…

  2. Marco Polo
    Hace 7 años

    Para Dionisio Garcia – Hiciste la pregunta por que vivió tanto tiempo sin ser agarrado o arrestado. Casi toda la familia de el(Pablo Escobar) tuvó o que salir al exilio sino los enemigos de Pablo los aniquilaban a todos.
    Inclusive el (Pablo) andaba siempre corriendo de un lugar a otro, de un pais a otro, inclusive el estuvo en Nicaragua. Por eso fue extramadamente dificil de capturarlo. Y no es nada de leyenda de que la misma Policia Colombiana lo protegia.
    Nada Nuevo aprenderas con el…

  3. ramiro
    Hace 7 años

    Interesante, honesto, ejemplar. Lo bueno a sacar, es que la historia se repite siempre, cuando estás en el poder todos son amigos, cuando caes, a los serviles se les olvida lo bueno, los favores y les brota la envidia, las frustraciones, y los complejos de inferioridad con que nacieron.Igual surge en las dictaduras anárquicas como la nuestra de Nicaragua.

  4. Juan R Pèrez
    Hace 7 años

    Creo que el hijo recoge segùn el comentario periodìstico, que tuvo el asesoramiento de militares cubanos, que son sin lugar a dudas los mejores del mundo en cuanto a establecer redes de seguridad y protecciòn personal. Sino vean como han protegido al barbuchas, al que con màs de 200 atentados la CIA no pudo hacerlo pasar a la inmortalidad cuando quiso hacerlo.

  5. Marcus
    Hace 7 años

    Estos orteguistas quieren tirarle el muerto a la CIA. Si la CIA quisiera droga van y la agarra, no necesita sicarios. Lo q es raro es q llegan los narcos a Nic y dejan abandonadas lanchas llenas de dinero y droga. Mi teoria es q no la dejan abandonada sino q hasta ahi llega su trabajo para q después otros se encargue del resto. Claro q con un poquito de propaganda al estilo bruja donde según la pol y los esbirros combate el narcotráfico porq no les gusta los dolares.

  6. Dionisio Garcia
    Hace 7 años

    Es un interesante analisis que requirio a este hijo a despojarse de todo amor filial para con ese personaje que en realidad para el no era mas que su padre.
    Pero si hay algo que no puedo entender es como es que pudo vivir tanto tiempo sin ser agarrado y arrestado. Cuenta la leyenda que unas de las razones por que, fue por su secreta alianza con ciertos oficiales elementos de la guardia colombiana y con bendicion de la CIA. Comprare el libro a ver que dice al particular y todo lo demas.

    1. Karla Castillo
      Hace 7 años

      Interesante y difícil reflexión del hijo de Pablo Escobar. Supongo que no lo arrestaron porque cuando murió Pablo él era un niño y no era justo que lo arrestaran. Aunque también queda esa duda del porqué.

    2. el nica
      Hace 7 años

      Era un adolescente de 16 años al morir su padre. No había por qué arrestarlo, aunque podía matarlo el narco. Obvio que su identidad fué protegida

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