El AdA puede dar más a los países del istmo

El Acuerdo de Asociación (AdA) con la Unión Europea no solo ha dejado un sabor agridulce entre los sectores productivos de Nicaragua, por su escaso efecto en las relaciones comerciales con ese bloque económico, sino también que el país sigue sin hacer uso de varias cuotas de exportación dos años después de la entrada en vigencia del pilar comercial de este pacto.

Los arneses automotrices tienen oportunidad de entrar a la Unión Europea a través del Acuerdo de Asociación. LA PRENSA/ARCHIVO

El Acuerdo de Asociación (AdA) con la Unión Europea no solo ha dejado un sabor agridulce entre los sectores productivos de Nicaragua, por su escaso efecto en las relaciones comerciales con ese bloque económico, sino también que el país sigue sin hacer uso de varias cuotas de exportación dos años después de la entrada en vigencia del pilar comercial de este pacto.

Sonia Somarriba, directora de mercados y relaciones internacionales de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), asegura que el país solo está haciendo uso de las cuotas del azúcar y ron.

Pero hay otras cuotas “como yuca, hongos, arroz, arneses y conductores eléctricos, bananos y prendas de vestir (que) no se utilizan. Ahí hay también oportunidades de inversión y de exportación”, enfatiza.

El AdA, que fue suscrito por la Unión Europea (UE) y Centroamérica, incluida Panamá, cumplió el pasado primero de agosto dos años de vigencia para Nicaragua, Honduras y Panamá, con resultados todavía insuficientes, según reflejan cifras oficiales. Aunque la delegación de la UE en la región señala que en el caso de Nicaragua hay un crecimiento del diez por ciento respecto a 2012. El AdA tiene tres componentes: pilar comercial, el único que está vigente; pilar de diálogo político y el de cooperación.

LA CLAVE PARA FUNCIONAR

El economista Alejandro Aráuz recuerda que sigue pendiente de ratificar el diálogo político y el de cooperación por los congresos de los países miembros de la Unión Europea. “Ahora bien, el problema no lo es el tratado en sí, el punto central sigue siendo la calidad y tamaño de la oferta exportable de Nicaragua, y no solo de Nicaragua sino de la región”, recalca.

Y añade: “El AdA podría funcionar y generar buenos resultados bajo las siguientes condiciones: una integración efectiva de la región y mayor diversificación de bienes exportados”.

Aráuz dice que es necesario abrir un debate regional sobre la manera de cómo Centroamérica se está insertando a los mercados internacionales. Los resultados del AdA en estos primeros dos años “demuestran cómo países como los nuestros se insertan a las cadenas globales del comercio sin preparación y lo peor sin políticas concretas para aprovechar esas ventajas”, enfatiza.

De ahí la importancia de que Nicaragua y el resto del istmo aprovechen el interés de los europeos de asistir a las pequeñas y medianas empresas para que mejoren su producción mediante el pilar de cooperación, una vez que entre en vigencia.

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