Desafía tradición de Hollywood

La directora debutante Marielle Heller sabía lo que quería para The Diary of a Teenage Girl, una adaptación de la novela gráfica de Phoebe Gloeckner, que presenta la sexualidad adolescente desde el punto de vista de la protagonista.

Kristen Wiig (izquierda), como Charlotte Goetze, Bel Powley como Minnie Goetze y Alexander Skarsgard como Monroe, en una escena de la película El diario de una adolescente. LA PRENSA/AP

La directora debutante Marielle Heller sabía lo que quería para The Diary of a Teenage Girl, una adaptación de la novela gráfica de Phoebe Gloeckner, que presenta la sexualidad adolescente desde el punto de vista de la protagonista.

No juzga. Solo narra la historia de la aspirante a artista Minnie Goetze (Bel Powley), una chica de San Francisco en la década de 1970 con una madre soltera negligente y fiestera (Kristin Wiig) y un deseo de autorrealización.

Cuando el novio de su madre, Monroe (Alexander Skarsgard), abre la puerta a un encuentro íntimo, Minnie se lanza sin titubeos.

“La mayoría de las películas dedicarían los primeros treinta minutos a presentar al personaje antes de que tenga relaciones sexuales”, dijo Heller.

Muchos le aconsejaron a Heller que considerara hacerlo de ese modo.

“Para Minnie, ahí es donde comienza este capítulo de su vida”, expresó la realizadora.

UNA HISTORIA DIFERENTE

Una introducción larga solo habría estado ahí para satisfacer las convenciones y convencer al público.

La gente también le sugirió (a Heller) que usara los artilugios narrativos convencionales de Hollywood, como hacer que Minnie terminara con un chico de su propia edad, lo que iba totalmente en contra del núcleo de la historia.

Esta era una historia que seguía el camino de Minnie a la autoaceptación, fuera de la validación masculina.

“Estamos en una situación en la que los hombres han controlado las películas por mucho, mucho, mucho tiempo. No estoy diciendo que este sea un gran plan maligno, pero sí creo que hay una gran incomodidad al hablar sobre la sexualidad de las mujeres jóvenes”, dijo Heller.

“La película es narrada desde el punto de vista de Minnie. Si ella no siente que es macabro, nosotros no debemos sentir que es macabro”, agregó.