Seguro Social en tierra movediza

Tras sobrevivir a un año de fuerte déficit, las finanzas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) continúan en tierra movediza, situación que podría empeorar en diciembre cuando se haga efectivo el pago del aguinaldo de los pensionados y los trabajadores de la institución. El balance financiero del Seguro Social actualizado a junio, publicado por […]

Tras sobrevivir a un año de fuerte déficit, las finanzas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) continúan en tierra movediza, situación que podría empeorar en diciembre cuando se haga efectivo el pago del aguinaldo de los pensionados y los trabajadores de la institución.

El balance financiero del Seguro Social actualizado a junio, publicado por el Banco Central de Nicaragua, evidencia la fragilidad de las finanzas de la institución que a junio registra en ingresos totales acumulados por 9,057.4 millones de córdobas.

Los ingresos totales, si bien logran cubrir los 8,836 millones de córdobas en gastos operativos, —generando un superávit acumulado por 221.1 millones de córdobas— este se vuelve negativo cuando se incorpora el gasto relacionado con la adquisición de activos no financieros.

Según las cifras oficiales, el INSS registra una erogación total (es decir, la suma de los gastos operativos más la adquisición de activos no financieros) por 9,110.1 millones de córdobas, lo que no pudo ser cubierto por los 9,057.4 millones de córdobas en ingresos totales. Eso ocasiona, que la institución cierre el periodo en ejercicio con un hueco por 52.7 millones de córdobas.

¿Están mejor las finanzas del Seguro Social este año? Las cifras oficiales indican que sí, pero no lo suficiente como para evitar que al cierre del año el déficit sea semejante al del año pasado, cuando se terminó con un saldo en rojo por 889.7 millones de córdobas, el peor desde 1990, cuando por primera vez el INSS cayó en déficit global de efectivo.

Por el lado de los ingresos, en la primera mitad de este año crecen 18 por ciento respecto a igual periodo del año pasado (7,647.6 millones de córdobas a junio de 2014). Esto se debió principalmente por el incremento de casi el veinte por ciento en las contribuciones de los trabajadores y empleadores, que hasta junio sumaban 8,635 millones de córdobas, superior a los 7,203 millones de córdobas de igual lapso de 2014.

Este aumento estaría siendo empujado principalmente por el incremento en el aporte de la cuota de patronal, en la subida del techo del salario cotizable, así como el cambio en la fórmula de ajuste en el salario de los nuevos pensionados y de los jubilados, que recogía la reforma paramétrica que negociaron los empresarios, gobierno y una reducida facción de sindicalistas afín al Ejecutivo.

Y si bien el paquete de ajustes entró en vigencia en 2014, este no ha sido suficiente para contener el deterioro de las finanzas del Seguro Social. La meta es extender la vida del INSS hasta 2036, un objetivo del cual duda el especialista en materia de seguridad social, Manuel Israel Ruiz, quien teme que si el Seguro no logra mejorar su posición financiera a corto plazo —es decir dejar de producir déficit—, su existencia solo llegará hasta 2017.

Ruiz sostiene que urge una reforma integral, que implique reducir drásticamente los gastos administrativos del Seguro Social.

“Los gastos del INSS en materia administrativa deberían de ser del seis por ciento (del total de los ingresos, pero) andan arriba del 12 por ciento. Mientras esta situación no sea nivelada en forma responsable, los gastos administrativos siempre van a ser un factor de desequilibrio en el Seguro Social”, afirma Ruiz, tras añadir que “la reforma que se hizo en el 2013 da respiración de forma artificial al Seguro Social hasta 2017, estos son mis cálculos que he hecho”.

GASTOS SE “COMEN” CRECIMIENTO EN INGRESOS

Las cifras oficiales reflejan que el crecimiento en los ingresos acumulados hasta junio de este año fue absorbido por el aumento del 18 por ciento en los gastos operativos de la institución.

Hasta junio de 2014 el Seguro Social necesitó 7,479 millones de córdobas para cubrir sus gastos operativos, menor en 1,357 millones de córdobas a lo que se requirió en similar periodo de este año.

¿En qué se está gastando? Para el pago de prestaciones sociales (pensiones, subsidios, entre otros) el saldo en la primera mitad del año asciende a 4,981.7 millones de córdobas, superior a los 4,319 millones de córdobas de igual lapso del año pasado.

El gasto en el pago de la planilla del INSS se incrementó en cien millones de córdobas este año, al requerir 569 millones de córdobas, superior a los 469.8 millones de córdobas en la primera mitad del año pasado, según cifras publicadas por el Banco Central de Nicaragua.

MAYOR DÉFICIT A LA VISTA

El economista Adolfo Acevedo en un análisis publicado en días recientes sobre las finanzas del INSS a mayo pasado, señala que el “pequeñísimo” superávit que está produciendo el Seguro Social no logrará contrarrestar el desembolso mayor a mil millones de córdobas que se requerirán en diciembre para pagar aguinaldos a pensionados y trabajadores del Seguro Social.

“Los gastos operativos experimentan un fortísimo crecimiento en la última parte del año, cuando se pagan dos aguinaldos consecutivos a los trabajadores del INSS y se paga el treceavo mes a los pensionados. En ese momento, cualquier superávit o déficit moderado que se haya logrado a octubre-noviembre se puede convertir en un gran déficit a diciembre, tal como ocurrió en 2014”, alertaba en su artículo.

Además señala que con solo que “el crecimiento de los ingresos se desacelere un poco, o el crecimiento de los egresos se acelere un poco, ello sería suficiente para generar déficit”, precisa.

Según cifras publicadas por el máximo órgano bancario del país, en diciembre el Seguro Social reportó 1,495.5 millones de córdobas en pago de prestaciones sociales, cuando en meses anteriores solo requería saldos que rondaban 774 millones de córdobas.

Acevedo recuerda que “la reforma de diciembre 2013 estaba supuesta a extender la solvencia del INSS hasta el año 2036. Se suponía que la misma permitiría generar importantes superávit anuales desde 2014 hasta 2031, los que se acumularían en su fondo de reserva, el cual le permitiría sobrevivir hasta 2036”.

¿QUÉ ES REFORMA INTEGRAL?

El especialista en temas de seguridad social, Manuel Israel Ruiz, dice que la reforma paramétrica que se negoció en 2013 y entró en vigencia en 2014, no ha sido suficiente para garantizar la sobrevivencia del INSS.

“Nicaragua necesita con urgencia una reforma integral al Seguro Social, como se está debatiendo en este momento en Costa Rica y como el que hubo en Panamá que fue de cinco años (…) y cuando digo integral me refiero a que se tiene que tocar la parte económica, la parte social, los gastos administrativos, es decir una reforma que venga a resolver la situación del INSS para un periodo de unos veinte a treinta años”, enfatiza.

SITUACIÓN EMPEORARÁ

E l economista Adolfo Acevedo señala que la situación del Seguro Social podría agravarse a medida que el periodo de aprovechar el bono demográfico —entiéndase la presencia de mayor número de personas en edad de trabajar en el mercado laboral— comience su curva a la baja.

Eso implicará, según el economista, que a mediano plazo habrán más jubilados respecto al número de personas que estén en el mercado laboral.

“Si a ello se agrega que la relación pensionados/cotizantes empeorará con alguna rapidez en la próxima década al acelerarse el envejecimiento, parece incierto que la solvencia del INSS pueda extenderse tanto”, advierte.

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