Pinares están en riesgo por los gorgojos

La rápida extensión de grandes poblaciones de gorgojos mantiene amenazados los bosques de pinos localizados en las cuencas de los ríos Achuapa y Quisulí Arriba, al norte del municipio de Mozonte, en Nueva Segovia.

Los técnicos del Instituto Nacional Forestal (Inafor) visitaron varias fincas en el municipio de Mozonte y encontraron áreas afectadas por los gorgojos. LA PRENSA/ CORTESÍA

La rápida extensión de grandes poblaciones de gorgojos mantiene amenazados los bosques de pinos localizados en las cuencas de los ríos Achuapa y Quisulí Arriba, al norte del municipio de Mozonte, en Nueva Segovia.

Este fenómeno, considera Harold Canales, regente forestal de la Finca El Cascabel —propiedad de José Miguel Gómez— es “extremadamente grave por su rápida expansión y destrucción” porque incluso podría provocar la desaparición de los pinares en el norte del país.

Solo en esta finca, afirma Canales, hay en total veinte hectáreas de bosques afectadas con la plaga.
Entre el 10 y el 21 de agosto, los técnicos del Instituto Nacional Forestal (Inafor) visitaron varias fincas en el municipio de Mozonte y encontraron brotes en grandes extensiones de las fincas de Valerio López, José Miguel Gómez y Ramón Ortez Peralta.

Asimismo, la semana pasada se reunieron las autoridades del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), el Inafor y el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) en Ocotal para analizar el problema y se comprometieron a agilizar los trámites y los permisos de saneamiento para que la plaga no se salga de control.

Entre las actividades de saneamiento previstas para frenar la plaga están: la construcción de una franja de contención, el descortezado de árboles, la quema de residuos y la fumigación en los terrenos.

Los incendios forestales

Harold Canales, regente forestal de la Finca El Cascabel —propiedad de José Miguel Gómez— apunta que los incendios forestales también incidieron en la propagación de la plaga de gorgojos.

De hecho las tres fincas visitadas por el Instituto Nacional Forestal (Inafor) fueron afectadas por el incendio forestal ocurrido en mayo del año pasado.

Esto, considera Canales, provocó que los bosques quedaran vulnerables o propensos a la plaga del gorgojo.

Además, las temperaturas calientes y lluvias escasas favorecen la expansión de la plaga.

Otro factor que propicia la propagación de los gorgojos es la falta de manejo de los bosques de pino en la zona.

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