“Balanceo de columpios”

Espinas y rosas de risa y tristeza de sol y de luna de negro y de blanco de arena y de cal… Izquierda y derecha el norte y el sur invierno y verano plena oscilación… La vida, la muerte ¿Es quizás un juego o es el juego la razón?

DE POLO A POLO

Lourdes Chamorro César

Espinas y rosas
de risa y tristeza
de sol y de luna
de negro y de blanco
de arena y de cal…
Izquierda y derecha
el norte y el sur
invierno y verano
plena oscilación…
La vida, la muerte
¿Es quizás un juego
o es el juego la razón?
Y yo, que salto la cuerda
de hilo de plata,
que esquivo los riscos
y trepo montañas;
que dibujo huellas
sobre aquella playa
y en roca bien grabo
lo que bien yo amo…
Yo, la de “pies descalzos”,
hoy,
me balanceo entre los polos
como aquella niña
que en aquel columpio se balanceaba.
Y al hacerlo,
nebuloso abismo bajo mis pies se abre.
Y después de todo,
nada de nada,
nada de nada…
—Mas luego,
luego vendrá de nuevo el todo.
Yo, la de hace un libro
y un instante más;
hoy,
frágil,
no me quiebro, no…

¿O si?
¿igual que se quiebra un rayo de sol
al chocar contra el cristal?

Y despojada de máscaras
observo los polos entrelazarse,
así,
así como se entrelaza
el crepúsculo con la aurora,
así como se besan
el confín del cielo
y la línea del mar
¿O viceversa?
Mientras el opuesto polo
del opuesto de hace días llega,
mientras amanece y pasa la tormenta,
búscame entre el balanceo de columpios
Y el saltar de cuerdas…
Y en el recuerdo, mi sonrisa…
USA, 27 de agosto de 2014.

DESTIERRO (POEMA ESCRITO CON TINTA VERDE)

Lourdes Chamorro César

Lo veía pasar de lejos
y un día se me acercó.
Yo no lo quería.
¿Quién lo podría querer?
Simplemente me invadió.
Se apoderó de mi alma,
de mi psiquis, de mi piel
y de todo aquello
que tiene vida y que palpita en mi ser.
Por largo tiempo
lo sufrí y lo luché…
Se parece a un vampiro, de esos que chupan sangre,
de afilados colmillos rojos,
que nos dejan ojeras grises
y una lánguida palidez.
Me recuerda a los fantasmas,
aquellos de mi niñez,
de engañosa túnica blanca,
que interrumpen la paz del sueño,
y se hacen pasar por rey.
Por largo tiempo
lo sufrí y lo luché…
Hasta que un día
después de tomarlo todo
en cobarde silencio
y con gran altivez me gritó
con desmesurada desfachatez:
“De ti me he burlado.
Para siempre te marqué
y hoy de ti me alejo;
quizás he de volver”.
Me sentí libre,
victoriosa,
liviana.
¡Y comencé a renacer !
Y fue entonces
que también
desde el silencio
así yo le grité:
“Anda, vete de todo aquello
que tiene vida
y que palpita en mi ser
y en nombre del Dios Creador,
te destierro de mi alma,
de mi psiquis y mi piel…
“Y el cáncer se marchó.
No lo he vuelto a ver”
5 de mayo de 2015

SOLO EL VELERO ES TODO MÍO

Lourdes Chamorro César

No me pertenece el puente
ni las aguas que debajo corren.
Acaso el cielo que apenas azul despunta,
o el color del acero que candente me lacera.
¿Y el velero?
Su historia hoy, es esa historia;
la de navegar sin rumbo,
apenas listo para vencer
retorcidas entrañas,
desconocidas fauces,
hirientes destellos.
Lingotes, coraza, pisadas,
un puerto, otro puerto y otro.
Eco,
eco,
memoria.
¿Rojo,
o blanco?
O ambos.
Silencio,
¡Silencio!
¡Sí! SOLO EL VELERO ES TODO MÍO.

USA, 13 de septiembre de 2014.

DIME

Lourdes chamorro césar

Dime si hay distancia
entre el infortunio de una truncada rama
y la vida de la que hoy florece.
Porque si al árbol, la trunca rama
por un instante
hace mustio su matiz, siempre de la savia reverdece.
Y una y mil veces
volverán sus frutos, su sombra, y más verdor.
No lo tales, tiene vida…
No lo marques diferente.
¡ESE ÁRBOL SOY YO!
lunes 3 de agosto de 2015.

DOS LÁGRIMAS…
(A MI MAMÁ, HOY DÍA DE SU ADIÓS)

Lourdes Chamorro César

Anoche percibí
que te sentaste al borde de mi cama
y como hace ya muchos ayeres,
pasaste tu mano sobre mi pelo.

No hubo miedo, no.
Pero sí dos lágrimas…
Una porque entre magia y sueño
noté en tus manos
la palidez de tu eterno adiós;
y la otra por mi cabello;
ese…
ese que se fue,
y no del todo ha vuelto.
Mas las dos supimos
que fueron tus manos
las que entre magia y sueño
me acariciaron;
y que era yo,
entre una lágrima y dos,
la que te sonrió.
15 de agosto de 2015.

TUS ALAS, MÍA TU CANCIÓN

Lourdes Chamorro César

Vuela, me dice;
no puedo, le respondo
¿Por qué?
Tengo las alas rotas
¿Te presto las mías?
Y entonces, emprendí el vuelo.
Llegué al umbral del cielo;
sentí el calor del sol,
la brisa del alba,
la sal del mar.
Me posé en un árbol
al regresar.
Canta, me dice;
no puedo, le respondo.
¿Por qué?
No tengo canción
¿Te presto la mía?
Y entonces, canté
y el canto desplegó mis alas.
y mi voz se tornó en eco;
un eco largo y sonoro
que invadió su corazón.
Mi vuelo lo atrapó.
En aquel instante le dije:
Te devuelvo tus alas…
Quédate con mi canción,
me respondió.

9 de mayo de 2015

 

GRACIAS SEÑOR POR LA VIDA

Lourdes Chamorro César

Te doy gracias
Señor,
por la vida.
Te las doy por la salud,
cada día
y de rodillas;
y más que por la mía,
gracias te doy
por la de los míos;
por la de todos los míos
que incluye a mis amigos.
Te las doy por la esperanza
que bien en mi alma
se anida;
y esa fe que aunque
tropieza
y con razón a veces
se esconde,
siempre, siempre a mí,
regresa.
Te doy Gracias
por mi familia
por mis amigos
por los que me aman y los que no,
porque de ello siempre,
siempre se aprende
a ser mejor.
Gracias
por el día
por la noche
por la música
y por los dulces momentos
que aún en mi circunstancia
me proporcionas
y a sonreír
me convidan.
Gracias Señor.
Gracias por cargarme…
por la vida
y por la ilusión
de querer con el alma
plenamente vivirla.
27 de noviembre de 2014

 

 

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