Europa impulsa nueva guardia  fronteriza

Comisión Europea pretende decidir el envío de efectivos a las fronteras exteriores mal protegidas, aunque el país afectado no lo solicite.

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Efectivos de la agencia Frontex patrullan en las aguas entre Portugal y Grecia. LA PRENSA/AP

La Comisión Europea (CE) presentó este martes una amplia batería de medidas para hacer frente a la crisis de refugiados y al terrorismo integrista, que incluye poder decidir el envío de guardias europeos a las fronteras exteriores mal protegidas, aunque el país afectado no lo solicite.

El ejecutivo comunitario, que presentó sus propuestas ante el pleno del Parlamento Europeo (PE), quiere crear un cuerpo europeo de guardias fronterizos sobre la base de la Agencia Europea de Control de Fronteras Exteriores (Frontex), que esté dotado con una reserva de al menos 1,500 efectivos de los estados miembros, que deberán estar disponibles para intervenir en un plazo de tres días.

La CE sugiere, por otro lado, que en 2020 haya hasta 1,000 trabajadores al servicio de esta nueva agencia, más del doble del personal con el que cuenta ahora Frontex, y que su presupuesto se eleve hasta los 322 millones de euros.

DESPLIEGUE DE TROPAS

“Donde las deficiencias persistan o donde un Estado miembro esté bajo una presión migratoria significativa que ponga en peligro el área Schengen y la acción nacional sea insuficiente o no se prevea, la CE podrá adoptar una decisión de ejecución”, propone la CE.

Esto supone que será Bruselas la que proponga el despliegue, una decisión que saldrá adelante sin necesidad de que la apruebe el Consejo de la UE.

Sí tendrá que dar su visto bueno por mayoría cualificada un comité, englobado en el seno de la CE, en el que están representados los estados miembros.

DEPORTACIONES

La CE quiere también que la nueva Frontex tenga un papel más fuerte en materia de deportación de inmigrantes irregulares, para lo que propone crear equipos europeos de retorno, así como un documento de viaje para estas personas que unifique los 28 existentes y facilite su admisión por parte de sus países de origen.

La CE asegura que su objetivo no es otro que proteger el espacio de libre circulación de Schengen.

El número de personas llegadas a la UE entre enero y noviembre de este año ha alcanzado casi 1.5 millones, según la Comisión.