Cartas al Director

REVISANDO EL PAPEL DE LOS PADRES Estamos a las puertas de un Nuevo Año y sin embargo, poco o nada va a cambiar en el panorama del mundo, un mundo llevado de la mano por los poderosos en orden a establecer un control cada vez más férreo de sus ciudadanos. Sí, porque el Nuevo Orden […]

REVISANDO EL PAPEL DE LOS PADRES

Estamos a las puertas de un Nuevo Año y sin embargo, poco o nada va a cambiar en el panorama del mundo, un mundo llevado de la mano por los poderosos en orden a establecer un control cada vez más férreo de sus ciudadanos. Sí, porque el Nuevo Orden Mundial ya se está dando en las entretelas del teatro en el que vivimos, el cual se hace progresivamente menos habitable y más sediento de la aflicción humana, patente de mil maneras, tanto en los países ricos como en los pobres.

Es un hecho que la familia se está viendo desestructurada de muchas formas, ya que los divorcios aumentan sin cesar y los cónyuges separados emprenden nuevas vidas marcadas por el dolor, cuando no por el odio y la aversión, a causa de que, uniones que deberían ser para siempre, sin embargo se rompen por orgullo, infidelidad y hasta por naderías.

Y los hijos son las grandes víctimas de estas rupturas crueles y los marcan para toda la vida, llevando así, existencias con carencias de amor y dedicación de los padres, incluso mientras estos viven todavía unidos. Carencias que adquieren proporciones monstruosas abocando a estos hijos, desprotegidos del amparo paterno, a adicciones al alcohol, la pornografía o las drogas, cuando no a una promiscuidad que hace peligrar sus vidas por el contagio de enfermedades venéreas irreversibles.

El papel de los padres es, pues, fundamental para el futuro de la sociedad, el control de lo que los hijos hacen, escuchan, ven y los lugares o amistades que frecuentan deben ser supervisados por ellos para evitarles posibles males, de los que muchas veces no podrán jamás desatarse.
Son pocos los hogares en los que se solicita ayuda desde lo alto, muy pocos los que regularmente rezan para fomentar el desarrollo humano y espiritual, la unión y convivencia pacífica de los miembros de una familia.

Cuántos han sido preservados de finales desastrosos gracias al recurso a la oración del Rosario, arma de destrucción masiva de engaños y peligros por los que todos pasamos alguna vez.

Milagros numerosos de maridos que vuelven al hogar después de haberlo abandonado, hijos que salen del alcohol o las drogas o que vuelven a la práctica religiosa son habituales en las familias en las que se reza. Un buen propósito para este año 2016 sería retomar antiguas prácticas de oración en común que deben imponerse, como se impone un horario para la cena o la comida, pues si bien nuestro cuerpo necesita alimentarse, nuestra alma también debe adquirir un alimento diario si quiere estar en forma y resistir los embates y tentaciones del enemigo.
¡Feliz 2016!, en el sentido más amplio de la palabra.

María Dolores Bravo.

REFLEXIONES PARA EL AÑO NUEVO

A pocas horas de comenzar el Año Nuevo 2016, lo inicio con unas reflexiones que pueden servir a la búsqueda de una auténtica reconciliación que nos ofrezca por consecuencia positiva la paz, esa indispensable referencia que aún no tiene presencia en los nicaragüenses, debido a periódicas confrontaciones que mucho inciden en nuestra polarizada sociedad, donde la pérdida de valores se vuelve en una inobjetable realidad.

No tiene sentido hablar de “reconciliación”, si en el escenario de la historia mostramos conductas diferentes reñidas con la buena fe, alentando a las desigualdades a sabiendas de los daños que ellas causan. Tenemos que ser portadores de las creencias que dejaron nuestros antepasados, y darle la continuación que la conciencia demanda ajustando el criterio personal a todo lo bueno, procurando que los males sean abolidos en nosotros mismos para abrir paso a las normas de una saludable convivencia.

La reconciliación no puede quedar limitada a teorías abstractas que son el resultado de una enfermiza demagogia. Ella exige naturalmente que seamos fieles emuladores de su doctrina; cumplidores por excelencia de sus mandatos para poder vivir en una sociedad que nos permita entendernos unos a otros superando asperezas.

Somos caminantes en la ruta de la historia, y discípulos de un pasado que nos ha dejado impreso sus enseñanzas. No podemos quedarnos estáticos en el ayer, sino avanzar descubriendo “otros destinos” que son, o pueden ser, compatibles con nuestras humanas aspiraciones. El pasado sencillamente es el pasado; el futuro se vuelve un reto con sus desafíos, y en esto último se finca la perseverancia del hombre para vencer las adversidades que pudieran obstaculizar su marcha ante lo que pretendemos encontrar.

Cada año que viene por las páginas del tiempo nace en nosotros una ilusión, se apodera un propósito y al final sus realidades positivas pueden darse en dependencia de nuestro optimismo, que son atributos propios para alcanzar lo que pretendemos.

Que Dios derrame sus bendiciones a Nicaragua, y a los nicaragüenses, haciéndonos partícipes de su bondad eterna.

Hugo Ramón García.

SOLO LE PIDO A DIOS

Solo le pido a Dios nos conceda un feliz Fin de Año y un próspero Año Nuevo, y que en 2016 en Nicaragua se respeten los derechos humanos, la institucionalidad del país, que se den elecciones libres y transparentes. También le pido a Dios que el próximo año los sandinistas cristianos no les escondan las cédulas a los ciudadanos que no son afines al partido en el gobierno, y que se termine la opresión y represión en contra de los nicaragüenses que por no ser militante del partido sandinista o por no pensar igual a este gobierno no sean beneficiados con los proyectos sociales o carezca de un empleo en el Estado.

Le pido a Dios que el pueblo de Nicaragua sea libre de verdad y que todos aquellos miles de nicaragüenses oprimidos y reprimidos, hagan conciencia que la libertad y la paz es lo más lindo por lo que podemos luchar y nos unamos todos para terminar con esta dictadura. Solo le pido a Dios que nos ilumine en nuestro camino de libertad, paz y democracia.

Máximo M. Castillo (mexicano).

MERCADERES DEL TEMPLO

Aprovechando la semana de la familia y los aires navideños, debo resaltar que es contrario a la majestuosa humildad del Niño Dios la actitud de algunos pastores evangélicos de plegarse al lado del gobierno en el tema del Canal a cambio de privilegios y riqueza material.

Con esto demuestran que no les interesa el bienestar de las almas de sus fieles ni mucho menos de su patria, sino solo su propio beneficio personal emulando a la perfección a los mercaderes del templo que Jesús expulsó con un látigo por haber convertido la casa de Dios en mercado y no de oración.

Se han aliado con un gobierno que pisotea y desprecia a su pueblo, aborrece a los obispos católicos porque no le rinden pleitesía ni se unen incondicionalmente a sus políticas de opresión. Al gobernante le gusta que lo alaben y lo adulen como si él fuera un dios, incluso lo vemos en su militancia fanática que en los medios dicen: “Gracias al comandante y a Dios porque nos resuelve y nos regala”; es decir que ponen a su líder a la par de Dios o aún incluso primero, supremo y por encima que al verdadero Dios.

No se merece al jefe de Estado semejante adoración desmedida y aunque hay que reconocerle algunas obras buenas, estas se ven opacadas por su constante violación a todas las leyes del país y las que maneja caprichosamente sin ningún escrúpulo ni límite moral con la complicidad de sus partidarios en todos los poderes del Estado y organizaciones del gobierno, quienes se le someten sin ningún criterio ni dignidad. La represión contra campesinos como a la gente pobre olvidada y con hambre, la manipulación de la Policía y el Ejército obedeciendo de prisa y gustosamente sus órdenes para reprimir porque lo manda el dios comandante, supremo jefe mesías, ignorando la ley más antisoberanía y vende patria de toda la historia como es la Ley 840.

Todos ellos van viajando en el mismo barco pirata, saqueando los sueños y las esperanzas, las ilusiones y la tranquilidad del pueblo como siempre marginado y excluido. Todavía no se sabe a qué precio tendrán que pagar los nicaragüenses los altos costos por salir de esta larga pesadilla del iluminado y divino comandante que nos somete y esclaviza bajo su cuidado amoroso. En el verdadero Dios confiamos.

Marlon José Navarrete Espinoza.

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