Costa Rica da por concluida “exitosa operación” de salida de cubanos

La crisis migratoria comenzó el 15 de noviembre pasado cuando Nicaragua le cerró la frontera a los cubanos al aducir riesgos para la soberanía del país.

– Migrantes cubanos hacen fila para abordar un avión y viajar a Nuevo Laredo, México, en su ruta para los Estados Unidos, en el aeropuerto Juan Santamaría en San José (Costa Rica). EFE/Jeffrey Arguedas

Con un saludo de despedida dentro del avión del mandatario Luis Guillermo Solís a uno de los últimos grupos de cubanos que partía hacia Laredo, México; Costa Rica dio por concluido toda la operación de salida gradual de migrantes de la isla varados en su territorio desde hace cuatro meses, cuando la crisis se agudizó por el cierre de la frontera nicaragüense para el paso de ellos.

Solís, acompañado de jerarcas migratorios, viceministros y ministros de su gobierno responsable de toda la atención humanitaria y la salida de ellos dentro de un plan piloto regional, inició la despedida verbal con un “buenos días”, además de desearles un buen viaje en nombre de su gobierno y el pueblo costarricense.

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“Agradecer la paciencia (que han tenido) estos últimos meses, hubiéramos deseado que siguieran su camino (a EE.UU.) mucho antes, pero creemos que no era una situación fácil, ustedes nos ayudaron a que todo fuera saliendo bien”, dijo el mandatario al despedir uno de los dos vuelos que al amanecer de este viernes 11 de marzo partieron desde el aeropuerto internacional, Juan Santamaría, hacia Laredo, frontera entre México y Estados Unidos.

“Lo que salió bien es responsabilidad de nuestra gente que los acogió. Lo que salió mal es culpa mía”, parafraseó el mandatario en medio de risas de él y los cubanos viajeros. “Son valientes porque gente que se desarraiga (de su país) es valiente, van llenos de ilusiones pero han tenido que pasar muchas dificultades, ojalá tengan muchas bendiciones de aquí en adelante”, indicó.

El fin del plan regional que involucró a El Salvador, Guatemala y México, significó la salida de 4 mil 350 migrantes de la isla en vuelos desde Costa Rica; aunque parte de ellos viajó por tierra entre Sal Salvador, Guatemala y México, en la primer ruta habilitada por estos territorios para que ellos llegaran a Estados Unidos.

Eso significó que los 3,452 restantes que completan el número de 7,802 cubanos que ingresaron a Costa Rica con visa extraordinaria de tránsito procedentes de Panamá; se fueron con ayuda de coyotes que ayudaron a pasarlos sobre todo por Nicaragua, a un costo mínimo de 800 dólares por migrante; lo que significa la enorme cantidad de dinero que los cubanos dejaron en manos del coyotaje.

El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís despide a uno de los últimos grupos de migrantes cubanos. Cortesía

En dos vuelos de esta mañana, uno a las cinco y otro a las seis; partieron a Laredo 245 migrantes. El gobierno de Costa Rica hizo un resumen del periodo de la crisis, visualizada el pasado 12 de noviembre de 2015 cuando cientos se aglomeraron en oficinas migratorias ticas en la capital costarricense y en la frontera con Panamá, un día después de que las autoridades desarticularon una banda de coyotaje que les ayudaba en el paso por Costa Rica.

La crisis aumentó cuando el 13 de noviembre Nicaragua decidió cerrar el paso de cubanos por Peñas Blancas, frontera con Costa Rica, y el 15 del mismo mes devolvió a Costa Rica con su Ejército y Policía Nacional a 2 mil migrantes que cruzaron esta frontera de modo irregular.

Desde esos momentos Costa Rica coordinó acciones, a nivel nacional para brindarle asistencia humanitaria en albergues abiertos de última hora; e internacional teniendo como objetivo la pronta salida de ellos mediante un plan que les respetara sus derechos humanos.

Costa Rica da concluida esta operación que califica como exitosa. Un intenso trabajo regional encabezado por el Presidente Solís y el Canciller, Manuel González, precedió a la salida ordenada d de los migrantes ante los gobernantes de México, Ecuador, Colombia, Cuba, Estados Unidos y Centroamérica, dada la complejidad del caso y la vinculación de todos estos países en la ruta de tránsito de esta migración cubana.

En las negociaciones hubo varios momentos en los que Nicaragua acusó a Costa Rica de violación de soberanía al “lanzar” a esta masa migrante a que cruzara su territorio de modo irregular, algo que desmintió este país en los foros donde hubo discusión.

Centroamérica se negaba a servir de puente humanitario para el paso de los cubanos, alegando la sensibilidad de un tema en países de alta migración hacia Estados Unidos, país que rechaza en masa a los migrantes centroamericanos.

La falta de voluntad de los países centroamericanos provocó el enojo costarricenses, cuyo presidente decidió retirar al país de la mesa de diálogo político del Sistema de integración Centroamericana.

La crisis incluso ameritó una excitativa de Francisco, el Papa de la Iglesia Católica, quien en diciembre del 2015 hizo un llamado a los países implicados a que realicen «los esfuerzos necesarios para encontrar una solución», describiendo la crisis como un «drama humanitario».

«Mi pensamiento va en estos momentos a los numerosos inmigrantes cubanos que se encuentran en dificultades en Centroamérica, muchos de ellos son víctimas del tráfico de seres humanos», dijo el Papa tras el rezo del Ángelus.

El Presidente Solís también alzó la voz en los ámbitos regionales para buscar una solución y finalmente el 28 de diciembre, en una reunión de autoridades centroamericanas y la Organización Internacional de Migraciones (OIM), se logró un acuerdo para “un paso seguro, ordenado y documentado” de los migrantes.

El 12 de enero se realizó el primer vuelo, que fue un plan piloto, con 180 migrantes, por la ruta Costa Rica, El Salvador, Guatemala y México; y en febrero se consolidaron rutas por El Salvador y México, para el traslado de alrededor de los más de 4 mil cubanos por la vía aérea.

Los últimos vuelos se realizan este fin de semana. Durante los 4 meses de la crisis Costa Rica atendió 5,500 migrantes en 44 albergues habilitados a lo largo de su territorio nacional, con la participación de comunidades, iglesias, asociaciones de la sociedad civil; con la coordinación directa de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgo y Atención de Emergencia (CNE), el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto , la Dirección de Migración y Extranjería, Ministerio de Seguridad, entre muchas otras instituciones nacionales.

“Se trató de un esfuerzo sin precedentes en la historia del país para atender tal cantidad de migrantes, pero el Presidente Solís dejó claro desde el inicio que Costa Rica atendería su tradición de respeto a los derechos humanos y las leyes, y no dejaría abandonas a migrantes que transitaban en situación legal”, dijo la Presidencia.

Costa Rica hizo hincapié en la transparencia de la operación de salida de los migrantes, una aclaración que recuerda la acusación de un representante de viaje de aparente corrupción en la selección de la empresa para los vuelos; dado que ella había ofrecido paquetes a más bajo costo por la ruta El Salvador y Laredo; cutos costos fueron de 555 y 805 dólares respectivamente para adultos.

Así mismo, enojados por lo que ellos llamaban desorden en la selección de los grupos de salidas y aparente preferencia de los funcionarios migratorios con algunos migrantes; los cubanos señalaron supuesta corrupción en el proceso.

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