El café más fino es de Nueva Segovia

Nueva Segovia arrasó con los premios de la primera edición del evento Los Cafés Más Finos de Nicaragua 2016. De los 14 lotes ganadores —que serán ofertados en una subasta electrónica el próximo 2 de junio

Nueva Segovia arrasó con los premios de la primera edición del evento Los Cafés Más Finos de Nicaragua 2016. De los 14 lotes ganadores —que serán ofertados en una subasta electrónica el próximo 2 de junio— siete se producen en fincas ubicadas en Dipilto, tres en San Fernando, dos en Jalapa y otras dos en Mozonte, Nueva Segovia. Más de doscientos lotes procedentes de todo el país participaron en el evento.

“No hay ningún secreto (para producir este café) solo esmero, trabajo, dedicación, pero en todo eso tiene que haber un cultivo sano de la planta, una muy buena alimentación, buen manejo del tejido, mantener una planta joven en buen estado”, dice Luis Joaquín Lovo, hijo de Joaquín Augusto Lovo López, ganador del primer lugar del concurso organizado por la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN).

Según Lovo, después del buen manejo de la plantación “viene el proceso de corte que tiene que ser muy minucioso y riguroso en cuanto solo cortar el café maduro, luego una maquinaria muy bien calibrada para un buen despulpado, buen manejo en el beneficio húmedo para la fermentación, un lavado con agua cristalina pura de manantial y finalmente el traslado al beneficio seco que en este caso le aplicó un nuevo proceso de secado bajo sombra que se está introduciendo en el país y que está dando muy buenos resultados”.

La familia Lovo presentó un lote de cinco quintales procedente de la finca Bella Aura, ubicada en Dipilto, el cual compartió el primer lugar con el lote de siete quintales presentado por Luis Emilio Valladares, producido en la finca El Naranjo, también de Dipilto. El año pasado Valladares ganó el primer lugar de La Taza de la Excelencia.

Además de la dedicación de los productores, Alberto Javier Ramos Gutiérrez, ganador del tercer lugar del certamen, considera que la altura y el clima de la zona también son elementos fundamentales para garantizar las características de sabor y olor que diferencia a estos cafés especiales de los demás.

Ramos presentó un lote de cinco quintales producido en la finca El Puma, ubicada en Mozonte.

Los ganadores del certamen coinciden en que los actuales precios del café en el mercado internacional no cubren los costos de producción, por lo que la producción de estos cafés especiales, por el sobreprecio que reciben como premio a la calidad es la única opción de sobrevivencia para esta actividad.

ACEN espera romper o al menos igualar este año el récord de 2014 cuando el precio promedio de venta de los lotes ganadores en la subasta electrónica fue de 9.57 dólares por libra, es decir 957 dólares por quintal. Actualmente el mercado internacional paga unos 123 dólares por el quintal del grano.

DECIDIRÁN SI LO MANTIENEN

El concurso Los Cafés Más Finos de Nicaragua 2016 surgió para llenar el espacio que tras 14 ediciones dejó La Taza de la Excelencia. El año pasado por reorganización interna sus organizadores dejaron fuera a varios países, entre ellos Nicaragua.

Debido al éxito del evento local que contó con la participación de 18 catadores internacionales y más de doscientos lotes competidores, en los próximos meses la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN) decidirá si se mantiene o vuelven a La Taza de la Excelencia.

“Tenemos que analizarlo en la junta directiva para tomar una decisión en los próximos meses”, dice Hugo Dávila, presidente de ACEN.

Según Dávila, La Taza de la Excelencia es un excelente mecanismo de promoción, pero el resultado del concurso demostró que puede ser similar.