Inatec “sangra” a empresa privada nicaragüense

El Tecnológico Nacional (Inatec) se ha convertido para las empresas en sinónimo de carga impositiva y del que sacan muy poco provecho.

Según el sector privado, el Inatec no lleva la misma lógica de lo que demandan los empresarios y solo ofrece capacitación básica. LAPRENSA/J.FLORES

El Tecnológico Nacional (Inatec) se ha convertido para las empresas en sinónimo de carga impositiva y del que sacan muy poco provecho. Y es por eso que reclaman urgentes reformas que den mayor poder de incidencia a los empresarios, de tal manera que se permita resolver sus crecientes necesidades de mano de obra tecnificada, coinciden representantes del sector empresarial.

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Según cifras del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), en 2012, del total de la contribución del sector privado a las finanzas del Tecnológico Nacional (813.35 millones de córdobas), menos del diez por ciento se reinvirtió en programas de capacitación o formación técnica entre los trabajadores del sector privado.

Una tendencia de reinversión, que si bien el Cosep aún no tiene cifras actualizadas a la fecha, parece mantenerse en los siguientes años al 2012. La Encuesta de Empresas Sostenibles Nicaragua 2015, publicada por el Cosep y la Organización Internacional del Trabajo, revela que la mayoría de las empresas grandes y medianas demanda del Inatec una mejor oferta de técnicos.

El 83 por ciento de las empresas grandes califica de insuficiente los programas de capacitación del Inatec; el 63 por ciento de las medianas se suma a ese pedido; el 30 por ciento de las pequeñas, igualmente; y el 23 por ciento de las micro también siente ese vacío del Inatec.

¿Qué consecuencia tiene para el sector privado el deficiente desempeño del Inatec? El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, confirmó con base a los resultados de la encuesta anterior que “las empresas te están diciendo que no están haciendo uso de sus capacitaciones a través de Inatec y que tenemos un problema de que no existe tampoco la competencia en Inatec para que se dé (respuesta) a las demandas de las empresas hoy”.

“En Inatec vos lo que tenés (son) programas como inglés, te ofrecen los cursos básicos de informática, pero ya hoy Nicaragua está en un mercado que requiere… otros tipos de técnicos”, sostiene Aguerri, al tiempo que ejemplifica el caso de las zonas francas, donde el país carece de técnicos o profesionales que requieren esta actividad económica.

“No hay gente preparada en ese tipo de carreras técnicas, especializada en cómo manejar los cortes, maquinarias, los colores, las líneas de proceso y eso no se está ofreciendo ni por parte de las universidades”, dijo en declaraciones a LA PRENSA a finales de marzo.

El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección (Anitec), Dean García, en semanas recientes dijo que el aporte del dos por ciento al tecnológico se ha convertido en un impuesto más en las estructuras de costo de las empresas que operan en el país bajo el régimen de zona franca.

“Nosotros planteamos que ese aporte del dos por ciento se devolviera a las empresas para que las mismas implementaran su propio centro de entrenamiento para el sector, pero ellos dijeron que no y hasta ahí llegó el tema”, manifestó García vía telefónica.
García dijo que las capacitaciones que normalmente ofrecen (en Inatec) son en temas de idiomas, carpintería y otros, pero que las empresas de corte y confección lo que requieren son mecánicos electrónicos, electricistas, jefes de control de calidad y ellos no lo ofrecen.

Aseguró que ese planteamiento ya lo han elevado a los miembros de la Comisión Nacional de Zona Franca y que no han obtenido respuesta.
En línea con el planteamiento de García, Aguerri afirma que ante la limitación en la oferta del Inatec, la opción que han encontrado es que las mismas empresas empiecen a crear sus propios centros de capacitación.

Incluso así, Aguerri dice que la realidad es que las empresas siguen aportando a través del dos por ciento mensual y se quiera o no lo cierto es que “existen recursos que están aportando las empresas y que deberían ser mejor utilizados para los que estamos aportando esos recursos”.

En el Inatec están representados los empresarios, gobierno y sindicatos, pero en este esquema los privados, los que más aportan a las finanzas del tecnológico, son los que menos tienen poder de incidencia.

Una fuente que está en la junta directiva del tecnológico conversó con LA PRENSA y explicó que hasta en el gobierno de Arnoldo Alemán se venía destinando al menos el cincuenta por ciento de la contribución de los privados al Inatec a programas de capacitación, pero debido a que ese acuerdo había sido verbal y nunca se plasmó en papel, este porcentaje comenzó a reducirse hasta caer a niveles que hoy se ven.

“Ahora en este momento están aplicando un ocho o diez por ciento de los ingresos que aporta el sector privado a capacitación”, afirmó.

NO LLEVA LA MISMA LÓGICA QUE EMPRESAS PRIVADAS

Según la misma fuente, el problema con este instituto es que no lleva la misma lógica de lo que demanda la empresa privada, sino que depende exclusivamente de lo que ordena la Presidencia. “Nosotros (los empresarios) somos algo así como asesores y no miembros de un consejo directivo”, especificó la fuente al tratar de describir la incidencia que los privados tienen a lo interno de esta institución.

El problema —añadió la fuente— es que los que están en la mesa, aunque se llamen representantes del sector privado y sindicalistas independientes, todos tienen afinidades con el gobierno, por lo que no habría un contrapeso en el manejo que se da a los fondos que recibe el Inatec de las contribuciones del sector privado.

“La realidad es que no tenemos incidencia, porque la constitución del Inatec (Ley Constitutoria) está hecha para que sea manejado por el gobierno, entonces no importa lo que el sector privado quiera discutir, no hay ninguna base legal para que el sector privado reclame, puede pedir que le den más, puede pedir lo que quieran, pero ellos tienen sus propios planes de gobierno”, enfatizó la fuente.

Tal es el manejo del tecnológico, que aunque los directivos habían acordado en años pasados reunirse tres veces al año —según la fuente—, el año pasado solo una vez tuvieron un encuentro y en octubre que se debían reunir para definir los cursos y programas de capacitación para 2016, pero no se realizó.

Otro punto que expone la fuente es que hay programas técnicos que demandan algunos sectores, como zona franca, por ejemplo, pero el problema es que aunque se puedan dar desde el Inatec, no se cuenta con los laboratorios que se requieren.

NO HAY PROBLEMA DE RENDICIÓN DE CUENTA

De lo que no se queja el Cosep es en la rendición de cuenta. Aguerri asegura que en el uso que dan de los fondos del sector privado no tienen problemas, la barrera radica en que no se han podido “enchufar” en la lógica del tecnológico. “Se está capacitando a la gente, pero el tema es: ¿se está capacitando en lo que el sector privado está demandando?”

Entre los sectores que demandan técnicos y que todavía el Inatec no logra llenar ese vacío figuran zona franca, cuero calzado, madera mueble y agroindustria. “Aquí no hay jóvenes capacitándose en el tema de la agroindustria, (en) lo que menos se meten es en la agroindustria, hoy tenemos Sukarne, hoy tenemos como cinco mataderos donde se capacitan; estos mataderos están preparando a las personas en los propios mataderos cuando deberíamos estar preparando a una gran cantidad de gente que salga lista para poder ir de una vez hacia las áreas productivas…”, afirma Aguerri.

La confianza del Cosep es que una vez que presenten con la academia un plan para promover la educación técnica y que presentarán al gobierno, se encuentre una solución a la demanda de la empresa privada sobre este tema. Por ahora no hay fecha de cuándo saldrá esa propuesta.

RECLAMAN REINVERSIÓN

La presidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN), Blanka Callejas, manifestó que una forma de lograr la reinversión del aporte que las empresas dan al tecnológico es que se regrese a un esquema que hace cinco años dejó de funcionar.
“El empresario presentaba su cotización al Inatec (tecnológico) y de ser aprobada, la empresa descontaba la suma generada del aporte que hacía. Pero eso dejó de ser así hace cinco años y es lamentable no contar al menos con ese procedimiento”, explica Callejas.

Según Callejas, el techo era otorgado según el aporte de las empresas al tecnológico y de momento esa inquietud ha sido un planteamiento que han llevado a la comisión de seguimiento con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y las gremiales a las que tienen acceso.
“Se necesitan capacitaciones que formen a personal especializado. Por ejemplo, en los restaurantes o comiderías era necesario capacitación en tema de buenas prácticas de manufactura o en una zona franca que se necesita técnicos operarios”, expresó Callejas.

Otro aspecto —según la presidenta de la REN— es que tampoco hay publicidad por parte del instituto hacia las empresas y por ende las empresas no conocen cuál es la oferta.

82,160 trabajadores de las instituciones y empresas que aportan el dos por ciento al Inatec, proyecta capacitar en distintas especialidades y modos de formación, según el Presupuesto General de la República de Nicaragua.

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