Alcaldesa caribeña retenida por Ejército de Nicaragua

La alcaldesa de la Desembocadura de Río Grande, Betsy Sinclair denunció ser víctima de presunto maltrato por parte del Ejército, el que a su vez la señala de transportar una gran cantidad de dinero, sin reportarlo a las autoridades. Ella alega que era para pagar planilla de la Alcaldía.

Betsy Sincalir, alcaldesa

La alcaldesa de la Desembocadura de Río Grande, Betsy Sinclair denunció presunto maltrato por parte del Ejército, que a su vez la señala de transitar con una gran cantidad de dinero, sin reportarlo a las autoridades. LAPRENSA/CORTESÍA

En su propio territorio, la alcaldesa de la Desembocadura de Río Grande, Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, Betsy Sinclair, fue retenida por militares del Distrito Naval Atlántico (DNA) del Ejército de Nicaragua, en la comunidad de La Barra, porque portaba en su bolso 150 mil córdobas en efectivo, que presuntamente ocuparía para pagar a funcionarios de la alcaldía, sin haberlos reportado a las autoridades portuarias.

“El dinero es para pagar a los funcionarios de la alcaldía, en el municipio no hay bancos, el más cercano está en Bluefields, a unos 250 kilómetros y cualquier pago, incluso de planilla, se hace en efectivo, debido precisamente a que no tenemos entidades bancarias en la zona; ellos (los militares) me conocen muy bien y no sé por qué ahora me desconocen, me revisan y me retienen por más de cuatro horas”, indicó Sinclair.

El incidente ocurrió este pasado martes 14 de junio, cuando Sinclair viajaba de Bluefields hacia el municipio de La Desembocadura de Río Grande, por vía acuática. La alcaldesa dijo que uno de los militares la trató como si fuera una delincuente. “Se imaginan que a mí me tratan así, ¿cómo será con las personas de la comunidad que son humildes?”.

El capitán de navío Pedro Olivas González, jefe del Distrito Naval de la RACCS, aclaró que la retención de la alcaldesa se  dio en el puesto de La Barra, porque ella agredió con una cachetada al sargento a cargo de la inspección (sin mencionar el nombre del oficial).

“Además, desde un inicio mostró una actitud grosera y ofensiva; nuestra labor es de inspeccionar y velar por la seguridad, ella debió antes de salir de Bluefields reportar a nuestra capitanía que llevaba esa cantidad de dinero y así nosotros estaríamos pendientes y se hubiera evitado este mal momento», explicó el capitán Olivas.

Inmediatamente que retuvieron en el puesto militar a la alcaldesa, unos comunitarios se movilizaron y exigieron su liberación. “La situación puso tensos a los militares y fue entonces cuando intenté mediar para que ellos entraran en razón y me dejaran salir de la pequeña base militar que tienen en la zona de La Barra de Río Grande”, expresó Sinclair.

John Delios Bans, directivo de Yatama, partido al que pertenece Sinclair, acusó al Ejército y la Policía de ser  «los peores violadores de derechos humanos de los costeños y sobre todo de los pueblos indígenas», y dijo que las autoridades comunales del municipio de La Desembocadura de Río Grande van a solicitar que quiten el puesto militar de la zona urbana, para que cesen los maltratos hacia los ciudadanos.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: