Decore su casa “sin intentar imponer su estilo a nadie”

El primer espacio se trata de un hall “donde te acogen tonos oscuros”, la intención era hacer una entrada donde el visitante se sienta “acogido y tenga sensación de espacio recogido y cálido, donde uno quiere estar y no quiere moverse”

Casa

Materiales nobles, arte en la pared, grandes espacios, la sofisticación también puede crear un ambiente cálido, de hogar, que lo invite a disfrutar de la vida en casa. Arte que parece, pero no lo es, una boiserie que esconde un mueble bar y una lámpara que parece una obra de arquitectura, crean un acogedor espacio, donde el diseño sofisticado y elegante contribuye a crear una cálida decoración.

El arquitecto mexicano Jean Porsche hace de cada hogar un lugar para quedarse “sin intentar imponer su estilo a nadie”. Instalado en España desde hace 12 años, viaja por el mundo decorando hogares fastuosos en los que deja su sello.

PROYECTOS SINGULARES

Por segunda vez, presenta su cosmos creativo en Casa Decor, “una plataforma importante donde exponer y presentar tus ideas sobre interiorismo”. El primer espacio se trata de un hall “donde te acogen tonos oscuros”, la intención era hacer una entrada donde el visitante se sienta “acogido y tenga sensación de espacio recogido y cálido, donde uno quiere estar y no quiere moverse”, dice Porsche.

A partir de ahí, unas puertas de cocina construyen una elegante boiserie con madera de roble y una pared empapelada en burdeos se conjuga con una moqueta de cuadros “de aire inglés”, mientras desde el techo nos ilumina una lámpara de inspiración de los años 40 y 50.

TECHOS ALTOS

“Para mí son importantes los techos altos, para tener la sensación de una buena casa de toda la vida”,  comenta el interiorista, quien señala que lo divertido de esta instalación es sentir que eres una persona, “cuando entras en la casa, pero te transformas en otra cuando llegas al salón”.

El arte es siempre importante en la decoración de Porsche, por ello coloca un cuadro de Juan López, de la galería Nogueras Blanchard como “protagonista importante” en una composición que culmina con jarrones chinos.

“Pienso en un cliente imaginario y me imaginé a alguien que le gusta el arte con un toque de coleccionismo”, dice, un ambiente al que incorpora piezas art decó y la imagen de dos personas “sin firma, una manera más económica de llevar el arte a más gente”.

SELLO DEFINIDO

Asegura que a pesar de que tiene un sello muy definido, su estilo se resume en atreverse a “combinar cosas, a tener geometrías con flores o cuadros y combinar todo perfectamente”.
Al no estar juntos, el segundo espacio, salón, cobra mayor importancia “y ha sido un juego creativo para mí”.  Lo define como una transición hacia la felicidad. En él se hace un guiño hacia el espacio anterior en el que hay un mueble construido como la boiserie del espacio anterior.

“Este espacio es la felicidad y toda felicidad tiene un toque de locura”, dice el arquitecto mexicano.

Hay tonos claros. Se aprovechan los grandes ventanales para dar luz y vida al espacio. Aquí las lámparas están inspiradas en las francesas de los años 40. “Quien vive en este espacio lo identifico con un ‘bon vivant’; le gusta invitar gente a casa y la tiene organizada de tal forma que se marcan dos ambientes”.

No hay una mesa de centro como tal y cada elemento “te hace soñar para vivir este espacio”.

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MADERAS NOBLES

Porsche desvela que le gusta organizar rincones, por ello enfrenta dos butacas hacia las ventanas con un sentido directo a La ventana indiscreta de Hitchcock. La habitación está empapelada en amarillo, con un rodapiés alto, texturizado. “Hay mucho elemento que se conjunta”, dice.

Maderas nobles de ébano, arce y mueble clásico. “Hice un mueble clásico y con él he logrado crear un ambiente contemporáneo. La gracia está en saber combinarlos y ponerlo en un contexto de saber estar y saber vivir en esta casa palacio”.

Explica que le “horrorizan” las televisiones en los salones, “a pesar de que en muchos son el centro” de la habitación e intenta “esconderlas” siempre, “aunque no siempre es fácil”.

“Lo importante es crear un espacio que no impongas al cliente, que sienta que lo ha hecho él, que se sienta en casa”, dice. “Es básico poder entender lo que el cliente te pide. Acabas siendo su psicólogo y sabiendo captar lo que no te dice, pero quiere que hagas, debe reinterpretarlo”, concluye.