Petróleo barato, gasolinas caras en Nicaragua

Nicaragua se mantiene como la segunda nación con los carburantes más caros en el istmo, pese a que crudo se compra más barato que el año pasado.

LA PRENSA/ARCHIVO

Los nicaragüenses continúan pagando los segundos combustibles de uso automotriz más caros de Centroamérica, a pesar que comparado con sus pares de la región registra una de las tasas de incrementos en estos productos más bajos del istmo en lo que va del año, según reflejan datos del Consejo Nacional de Energía de El Salvador, en un reporte semanal.

Los datos del Consejo Nacional de Energía El Salvador, publicados en su portal electrónico, indican que los precios de los carburantes en toda Centroamérica acumulan incrementos de hasta 15 por ciento comparando la tercera semana de agosto —el monitoreo más actualizado— con los precios que rigieron la primera semana de enero.

En el periodo de referencia, en Nicaragua las gasolinas súper y regular acumulan alzas de 1.82 y 4.46 por ciento por galón respectivamente, mientras que el diesel ha subido 4.35 por ciento (precios dolarizados para hacer posible la comparación). Este lapso comparado, sin embargo, no incluyen los aumentos que en las últimas dos semanas han experimentado los carburantes.

Las cifras del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) indican que por cada litro de gasolina súper, que se despacha en una estación de combustible en Managua, un conductor desembolsa alrededor de 4.58 córdobas más respecto a lo que pagó en la última semana de enero (22.42 córdobas en promedio), el nivel más bajo registrado en este carburante en lo que va de 2016. Es decir 17.33 córdobas más por galón, que contiene 3,785 litros.

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En el caso de la gasolina regular —el segundo combustible de mayor consumo a nivel nacional— su precio promedio más bajo en Managua fue en la semana del 15 de febrero (21.09 córdobas por litro en promedio), es decir que hoy el transporte nacional está pagando 5.07 córdobas por litro más que esa semana, lo que equivalen a 19.18 córdobas adicionales por galón.

Basados en las previsiones de aumento de precio de esta semana y el precio promedio, publicado por el INE correspondiente a la semana pasada, desde las cero horas del domingo en promedio la regular se comercializa en Managua en unos 26.16 córdobas por litro.

Y el diesel, el de mayor consumo a nivel nacional principalmente por el transporte de carga y pasajeros, ha subido 4.5 córdobas por litro respecto a su precio más barato en lo que va del año que fue en la última semana de enero (17.32 córdobas por litro). Al facturar esta semana 21.83 córdobas en promedio por litro, el usuario de este carburante está pagando 17.07 córdobas más en promedio por cada galón.

En el interior del país los precios suelen ser más caros, principalmente en los departamentos más alejados de Managua.

Petróleo más barato que en 2015

Si el mercado local obtiene la mitad de su combustible terminado mediante el refinamiento del crudo, ¿cómo se ha movido esta materia prima en lo que va del año? Las cifras oficiales reflejan que Nicaragua también se ha visto favorecida por menores precios en cada barril de petróleo importado. En la primera mitad del año cada barril de petróleo se compró en 39.1 dólares, esto porque entre enero y junio este no ha superado ni siquiera el umbral de los 50 dólares.

En cambio, el año pasado el petróleo se movió en la primera mitad del año en entre 51.8 dólares y 68.8 dólares, según reflejan cifras oficiales. Inclusive en julio se pagó el petróleo a 70.5 dólares y en agosto 49.3 dólares.
Es decir que pese a que este año Nicaragua ha pagado menos por cada barril importado, los precios de los combustibles al consumidor son actualmente superiores a 2015.

El año pasado para esta semana las gasolinas súper y regular se vendían más baratas que este año. El litro de súper se comercializaba en promedio en 26.12 córdobas y la regular en 24.55 córdobas, según datos del ente regulador.

Transporte sufre

Marvin Altamirano, presidente de la Asociación de Transportistas Nicaragüenses (ATN), afirma que lo que más le preocupa al sector es que no saben qué hay detrás del precio que están pagando por los combustibles, por lo que demanda una ley que retorne a la regulación del precio de los carburantes.

“Lo que en el fondo nos preocupa no es qué tanto vale hoy o cuánto vale mañana, sino que como se permite la venta de estos combustibles a todo dar con precios que no se corresponden con los precios a nivel internacional y esto tiene que ver por la falta de una ley de regulación”, sostiene.

Altamirano, quien explica que el gasto en combustible representa un poco más del 50 por ciento del costo del transporte de carga, sostiene que extrañamente estos altos precios que pagan en el diesel no lo sienten en países como El Salvador, Guatemala y Honduras, con excepción de Costa Rica.

Y efectivamente, esta semana mientras en Nicaragua se paga 0.76 dólares por cada litro de diesel (el precio se dolariza para que sea comparable con los de la región), en El Salvador, por ejemplo, solo se desembolsan en promedio 0.60 dólares, el más bajo en el istmo.

¿Qué hacen con los incrementos en el diesel? Altamirano es enfático: se lo trasladan a sus costos, sin reducir sus utilidades. De ahí, afirma: “Si usted se ha fijado los productos (alimenticios) cada día son más caros, es precisamente por las alzas de los combustibles. Cuando hay alzas en los combustibles hay alza en todos los productos”.

Los altos precios en el diesel, por ejemplo, contrastan con el alivio que el país ha recibido en su factura petrolera y de derivados en la importación de este carburante.

En la primera mitad del año, Nicaragua facturó 76.61 millones de dólares por la importación de diesel, menor a los 111.69 millones de dólares en igual periodo del año pasado. Esto equivale a un alivio en la factura de 31.4 por ciento.

No obstante, esta semana el diesel se vende por encima de los 20.30 córdobas por litro que en promedio se comercializó el año pasado.

En Nicaragua el precio de los combustibles, de uso automotriz, no está regulado desde la administración de Arnoldo Alemán, a diferencia del gas para cocinar, cuyo precio es establecido y revisados por el ente regulador.

Urge transparencia

Altamirano sostiene que si se logra un marco regulatorio en el precio de los combustibles se podría desvelar qué está pagando el usuario por cada litro de gasolina o diesel.

Es el caso de Costa Rica, por ejemplo, que si bien tiene los combustibles más caros de Centroamérica y están regulados, en el sitio de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) se explica paso a paso la metodología extraordinaria y ordinaria utilizada para la fijación de precio.

“Tiene que haber una ley que permita que se controlen y mejoren los precios de los combustibles. Las empresas no pueden tener toda la libertad de hacer lo que se les venga en gana y sacarle al pueblo más de lo que no producen”, sentencia Altamirano.

En Nicaragua ya se ha planteado esa necesidad de retomar la regulación del mercado de los combustibles, pero esto ha sido rechazado por la empresa privada, que señala que los precios se deben regir bajo el sistema de libre mercado.

Facturación por combustible baja

Entre enero y junio de este año, Nicaragua también facturó menos por la importación de combustibles terminados. En total el país pagó 183.42 millones de dólares, menor a los 225 millones de dólares pagados en igual periodo del año pasado, según cifra del Banco Central de Nicaragua.

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