Miradas al cine de Andrzej Wajda con motivo de su muerte

El realizador de cine polaco Andrzej Wajda pertenece a la época dorada del cine internacional durante la segunda mitad del siglo XX

En 1976 Wajda filmó El hombre de mármol sobre una cineasta que trata de localizar a un obrero modelo caído en desgracia. LA PRENSA/AP

En 1976 Wajda filmó El hombre de mármol sobre una cineasta que trata de localizar a un obrero modelo caído en desgracia. LA PRENSA/AP

El realizador de cine polaco Andrzej Wajda (fallecido en Varsovia, el 9 de octubre recién pasado, a los 90 años de edad), pertenece a la época dorada del cine internacional durante la segunda mitad del siglo XX, durante la cual, siguiendo el modelo de la Nueva Ola francesa, surgieron nuevas olas en diferentes países, incluyendo la Europa del Este.

La generación de cineastas polacos a la que perteneció Wajda rompió con los cánones del realismo socialista por medio de la experimentación formal y el uso de alegorías y símbolos para hacer comentarios sobre la realidad contemporánea. Esta complejidad narrativa se debía a la dificultad de cuestionar al Estado, cuando Polonia pertenecía al bloque soviético.

La rebeldía de los cineastas polacos ante los lineamientos del Kremlin, mayor que en otros países de la Europa del Este, se explica, en parte, por el catolicismo del pueblo polaco y su largo historial de conflictos con los rusos. La segunda Guerra mundial comenzó, precisamente, con el pacto germano-soviético de 1939, por el cual los nazis y la URSS invadieron y se dividieron Polonia (posteriormente Hitler invadiría la URSS, marcando sin saberlo su propio fin).

Meses después de la doble invasión de Polonia, ocurrieron los fusilamientos de oficiales y ciudadanos polacos en el bosque de Katyn. Una de las víctimas fue el Capitán Jakub Wajda, padre del director. El filme Katyn dirigido por Wajda en 2007, trata sobre estos fusilamientos.

Primeros años

Después de estudiar pintura en la Academia de Bellas Artes de Cracovia, Wajda entró en la Escuela Nacional de Cine, Televisión y Teatro en Lodz, donde tuvo como mentor al realizador polaco (nacido en Rusia) Aleksandr Ford, jefe de la Film Polski, compañía cinematográfica estatal de la República Popular de Polonia. Ford emigró a Israel en 1968 y se suicidó en la ciudad de Naples, Florida, EE.UU., en 1980.

Compañeros de generación de Wajda fueron Andrzej Munk y Jerry Kawalerowicz. En 1980 entrevisté para la televisión a Kawalerowicz y su esposa, la actriz Lucyna Winnicka, en ocasión del estreno en Nicaragua de dos películas del director: Madre Juana de los Ángeles (1961) y Faraón (1966).

La trilogía de la guerra

Wajda comenzó a ser reconocido internacionalmente por su trilogía sobre la Segunda Guerra mundial, formada por Generación (1954), Kanal (1957) y Cenizas y diamantes (1958).

La tercera narra las contradicciones psicológicas de un joven combatiente antinazi que, el día de la celebración de la victoria contra el nazismo, recibe del grupo al que pertenece la orden de matar al nuevo secretario del distrito comunista. El protagonista duda de la justeza de su misión pero la cumple impulsado por el sentido de obediencia que le inculcó el grupo.

El filme es políticamente ambiguo y obliga al espectador a descifrar los símbolos y claves que contiene. Sus temas centrales son la sumisión irreflexiva al poder, la complejidad de los cambios de sistemas políticos (nada es blanco y negro) y los conflictos entre las generaciones.

El protagonista de Generación y Cenizas y diamantes fue el actor polaco Zbigniew Cybulski, llamado por los medios occidentales, debido a su apariencia física y comportamiento errático, «el James Dean polaco».

Cybulski falleció en plena juventud al intentar subirse a un tren en marcha (en el que iba abordo su amiga Marlene Dietrich) en la estación de Breslavia. Curiosamente, en Cenizas y diamantes su personaje muere en un depósito de basura mientras al fondo aparece la imagen del tren que debía tomar para escapar de su destino.

Las huelgas en Gdansk

En 1976 Wajda filmó El hombre de mármol sobre una cineasta que trata de localizar a un obrero modelo caído en desgracia. Este filme se relaciona con El hombre de hierro (1981), premiado en Cannes con la Palma de Oro, reflexión, parte ficción parte documental, sobre las huelgas de obreros en Gdansk, que marcaron el principio del fin del comunismo europeo. Incluye la figura de Lech Walesa, cofundador del sindicado Solidaridad y futuro presidente de Polonia (1990-1995).

En Francia, Wajda realizó Danton (1983), inspirado en la pieza teatral de Stanislawa Przybyszewska. En la versión alegórica de Wajda, Danton (Gérard Depardieu), el revolucionario puro, representa a Walesa; Robespierre (Wojciech Pszoniak), el revolucionario devenido tirano, representa a Jaruzelski, Jefe de Estado de Polonia en tiempos de los conflictos laborales.

Reconocimientos

Activo en el teatro, como su colega Ingmar Bergman, Wajda recibió premios honoríficos por la totalidad de su obra de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, del Festival de Berlín y de la Academia de Cine Europeo (fue el tercer director en recibir este premio después de Bergman y Fellini).

En su amplia filmografía destacan Las señoritas de Wilko (1979), según cuento de Jaroslaw Iwaskiewicz; Korczak (1990), sobre un pedagogo polaco de origen judío muerto en un campo de concentración nazi; Los poseídos (1988) y Nastasja (1994), basadas respectivamente en Los endemoniados y El idiota de Dostoievski.

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