Yader Cardoza peleará contra el tiempo y su vida

Yader Cardoza viajará hasta Belfast, Irlanda del Norte, a la tierra de Carl Frampton, no para encontrarse con él, sino para pelear contra el local Jamie Conlan el 18 de febrero. La recompensa para el triunfador será el cinturón plata de las 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Yader Cardoza

Yader Cardoza quiere terminar rápido la pelea ante Martín Díaz. LAPRENSA/GERMAN GARCÍA

Yader Cardoza viajará hasta Belfast, Irlanda del Norte, a la tierra de Carl Frampton, no para encontrarse con él, sino para pelear contra el local Jamie Conlan el 18 de febrero. La recompensa para el triunfador será el cinturón plata de las 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Cardoza apenas bajó del ring el sábado pasado en Casino Nicaraos, en Managua, donde se apuntó una decisión unánime sobre Alexander Taylor, un boxeador que progresivamente ha venido bajando sus decibeles.

Dicho de otra forma, Cardoza tiene 15 días para escurrir su cuerpo, soportar un largo viaje de más de 20 horas y dar la impresión de que llega en las mejores condiciones de su vida, sonreír y ocultar su desgaste, y todavía más, dibujarle una bonita pelea a Conlan, quien permanece invicto en 18 combates, 11 de ellos ganados por la vía rápida. Un verdadero suicidio.

Para un boxeador como Cardoza, de 27 años, se le hace más complicado cada vez más sintonizar con la categoría de las 115 libras. Aun así, empujado por la necesidad económica, tratará de saltar los riesgos, aunque el más grande sea el de su propia vida.

Caracterizado por su bravura, sosteniéndose en pie con un registro de 22 triunfos y diez reveses, Cardoza ya no crece como peleador, se mantiene, y con tan poco tiempo para su siguiente compromiso, lo único que debe esperarse es que choque con el fracaso, de frente.

“Apenas me avisaron, ya voy a ponerme a entrenar”, declaró el muchacho, presionado por el tiempo.