Hay que invertir en nuevas tecnologías

El rezago tecnológico que tiene Nicaragua no obedece solo a la falta de preparación académica de la mano de obra que se desempeña en ese campo, sino a la falta de cultura de los empresarios de invertir en tecnología.

El rezago tecnológico que tiene Nicaragua no obedece solo a la falta de preparación académica de la mano de obra que se desempeña en ese campo, sino a la falta de cultura de los empresarios de invertir en tecnología.

“Es un hecho de que estamos atrasados, ya lo dice el Foro Económico Mundial, somos de los países que tiene menos acceso a las tecnologías de la información, pero más que desde el punto de vista de los ingenieros, porque incluso tenemos ingenieros certificados, esto tienen que ver con al forma de pensar en los empresarios, eso es lo que tenemos que cambiar porque es cierto que esta es una inversión, pero tiene retorno, además cuando se trata mejor a los clientes y se es más eficiente el dinero que se invierte se recupera más rápido”, afirma Álvaro Jaime Solís, gerente de país de SPC Internacional.

Además pone como ejemplo las facilidades y la reducción de costos que proporcionan las diferentes herramientas para videoconferencias, que evitan la movilización de las personas de una ciudad o país hacia las sedes de sus empresas o instituciones proporcionando ahorro de traslado, alojamiento, alimentación y otros.

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Inversión en tecnología se recupera

“Eso hace que las inversiones se recuperen rápidamente; conozco caso de algunas que las han recuperado en menos de seis meses, entonces no es falta de capacidad ni falta de tecnología sino más bien una falta de visión. Creo que los empresarios no han visto la oportunidad que generan las inversiones en tecnología”, sostiene Jaime.

Además menciona que por ejemplo, mientras la tendencia mundial se encamina hacia el uso de nube híbridas (una combinación de nubes privadas y públicas) en Nicaragua todavía hay empresas que no utilizan ninguna.

“No es una novedad pero en Nicaragua no todos la están usando… en cuanto a costos cada caso es específico pero dependiendo de las características y las necesidades de las empresas hay soluciones que pueden costar dos mil dólares que pueden servir en una pequeña empresa hasta muy sofisticadas que valen millones de dólares”, señala Jaime.

Aplicaciones empujan hacia la nube

Por su parte, David Gonzáles, ingeniero consultor en sistemas, de Cisco Puerto Rico, dice que el desarrollo de aplicaciones es una de las actividades que más ha forzado los cambios en el uso de la nube.

“La nube privada le ayuda a los clientes a dar ese siguiente paso, a no tener una estructura por silos en el datacenter sino tener herramientas que les ayuden a ver la infraestructura desde el punto de vista de gestión y administración consolidada y también acompañarse de recursos que permiten orquestar esos recursos de manera más rápida, es decir que de un clic puedan provisionar la red, la capacidad de cómputo y el almacenamiento”, explica por su parte Franklin Vivar, desarrollador de negocios de Data Center de Cisco Sistems para Ecuador y Centroamérica.

Esta disponibilidad permite que cualquier aplicación que necesite un recurso del centro de datos esté disponible para usarse al día siguiente, en cambio los procesos anteriores se demoraban varios meses. “Por tanto una nube privada disponibiliza los recursos de manera inmediata en el propio centro de datos”, sostiene Vivar.

Elegir la tecnología más rentable

Además, el uso de herramientas adicionales permite usar una nube híbrida (mezcla entre pública y privada), el proceso también es bastante rápido y puede durar básicamente horas y como máximo uno o dos días.

“El cliente básicamente modela lo necesario para correr una nueva aplicación que requiera su actividad de negocio y con un clic decide si esta se implementa en la nube pública o en su propia infraestructura del centro de datos”, detalla Vivar.

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Adicionalmente estas herramientas permiten cuantificar los costos de implementación de las aplicaciones en cada nube, lo que permite al usuario elegir la opción que le resulte más rentable.

Según los especialistas la agilidad que le inyectan a los procesos las nuevas opciones tecnológicas para el almacenamiento de datos en la nube garantizan la competitividad de las instituciones. Es por ello que la tendencia en la región es usar el modelo híbrido.

“Muchos tienen parte de sus recursos en su propia infraestructura porque por regulaciones hay aplicaciones y datos que no pueden salir del país, entiendo que en Nicaragua existen regulaciones que obligan a mantener los datos acá, pero tienen la flexibilidad de consumir cosas que no tienen datos, que son más transaccionales y de uso ocasional que se pueden consumir de una nube pública de manera más flexible”, expone Vivar.

Debe cambiar la cultura

Las opciones de almacenamiento y capacidad de alojamiento de datos en la nube han crecido vertiginosamente debido a los cambios de la tecnología y a los volúmenes de información que las empresas deben resguardar.

Esto ha provocado que actualmente las empresas utilicen herramientas que les permitan aprovechar la nube pública y la privada y también una combinación de estas dos que es la híbrida. Sin embargo, esto no es posible sin una transformación de los centros de datos que incluya el hardware y el software, cambios que requieren inversión.

“Las empresas compran tecnología que se deprecia usualmente a lo largo de tres años en los que la empresa le sacó el máximo beneficio… pero luego van surgiendo nuevas herramientas que hacen más eficientes a las empresas y reducen el uso de equipos, eso incluso trae ahorro, por eso no debe verse cara la tecnología porque el rédito que genera siempre será mayor”, sostiene Franklin Vivar, desarrollador de negocios de Data Center de Cisco Sistems para Ecuador y Centroamérica.

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