Golpeó y asfixió a su bebé de un mes de nacido

En el cuello del bebé encontró marcas o escorias en forma semi curva, semejante a la presión de la uña, mismas que fueron ocasionadas antes de la muerte. Tenía moretones en el abdomen, costillas y la cabeza, dijo la forense.

El procesado Omar Enrique Salinas Solís, mientras firma el acta de audiencia de juicio. LA PRENSA/ A. FLORES

Ni el más mínimo gesto de sensibilidad mostró en el rostro el acusado Omar Enrique Salinas Solís de 31 años, cuando escuchó la declaración de la médico forense Sara Mora Grillo, decir que su hijo la víctima Matías Salinas Ríos, de un mes de nacido sufrió entre cinco y seis horas de agonía, después de recibir varios golpes en la cabeza, el abdomen y el tórax y finalmente ser asfixiado con las manos.

Omar Salinas Solís está siendo procesado por parricidio en perjuicio de su bebé, quien tuvo una muerte violenta de origen homicida, según dictamen de medicina legal. Según los hallazgos de la autopsia el bebé murió por asfixia mecánica y trauma craneal que causó hemorragia interna del cerebro. Además recibió golpes en el abdomen y tórax que le desprendieron los pulmones, explicó durante el juicio la forense Mora Grillo.

La doctora explicó que la muerte del bebé fue lenta porque sus huesos craneales y de la tráquea aún no estaban duros, son flexibles y esto permitió aguantar la presión de los golpes y de la asfixia con la manos, y luego morir lentamente. “La primera reacción del bebé fue dejar de llorar y quedar en un estado de aparente sueño”, dijo la doctora.

Golpes en varias partes del cuerpo

También explicó que en el cuello del bebé se encontró marcas o escorias en forma semi curva, semejante a la presión de la uña, mismas que fueron ocasionadas antes de la muerte. Tenía moretones en el abdomen, las costillas, al lado del testículo izquierdo y en la cabeza, dijo la forense.

Mientras la médico narraba detalle a detalle el examen postmortem del bebé, su mamá Cristhian Massiel Ríos lloraba sentada a la par del fiscal Walter Centeno, quien la representa en el juicio.

Entre el público asistente en la audiencia estaba la familia materna, abuela y tías quienes también lloraban escuchando el calvario que sufrió el recién nacido.

El juez Octavio Rothschuh escuchó atentamente la explicación de la forense hasta acercarse para ver bien las imágenes del bebé que eran mostradas por la especialista.

Argentina Toruño, defensa del procesado, preguntó a la forense si esos golpes podrían ser producto de una caída y esta le contestó que no porque la caída deja un golpe focal y el niño presentaba múltiples golpes de consideración.

El juicio fue suspendido a solicitud de la Fiscalía por falta de testigos en ese momento. Continuará el 9 de febrero del 2017.

Hechos ocurridos en una cuartería

Los hechos acusados contra Omar Enrique Salinas Solís sucedieron entre el 12 y 13 de diciembre del 2015, cuando Cristhian Massiel Ríos, mamá del bebé sufrió una crisis de hipertensión después de una discusión con el acusado y a eso de las 6:30 de la noche del 12 de diciembre de ese año llamó a su suegra para avisarle que se sentía mal y que se iría al hospital con el bebé porque no había con quien dejarlo.

Sin embargo, la suegra llamó al acusado para que se hiciera cargo del niño, mientras ella acompañaba a la recién parida al hospital Salud Integral. A las 10:30 de la noche que regresa del hospital Cristhian Ríos y el procesado le manifestó que el bebé no había llorado y que estaba dormido, como solo toma leche de fórmula, ella lo vio dormido y se confió, dice la acusación.

“La acusada estaba sedada por el tipo de medicamento que le aplicaron y se acostó. A las 4:00 de la madrugada la mamá de la víctima se levantó a orinar, vio al bebé dormido y el procesado ya se había ido al trabajo, por lo que se volvió a acostar”, dice la acusación.

Fue hasta las 9:30 de la mañana que la mamá se enteró que el bebé estaba muerto y lo llevaron al hospital la Mascota, donde les dijeron que no había nada que hacer.

Las autoridades de la mascota llamaron a la Policía y se inició la investigación. Fue hasta en agosto del 2015, que el Ministerio Público acusó a Omar Enrique Salinas Solís por la muerte de su bebé.

Peligroso e insensible

Según el informe de la psicóloga forense Melba María Moraga Pavón, quien valoró al procesado Omar Enrique Salinas Solís, este es insensible, retraído, oculta agresividad, ira contenida, tiene desconexión emocional, mirada desafiante, con falta de empatía, ausencia de sentimientos de culpabilidad y tiene minimización y negación de la violencia. Además dice que tiene consumo de alcohol, droga y tiene un nivel de peligrosidad alto propenso a actos delictivos.

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