Papa Francisco alerta a consagrados

El papa Francisco alertó contra la “tentación de la supervivencia” que “seca” y “esteriliza” el corazón

El papa Francisco alertó contra “la tentación de la supervivencia” , durante la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. LA PRENSA/ EFE

El papa Francisco alertó contra “la tentación de la supervivencia” , durante la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. LA PRENSA/ EFE

En la Basílica de San Pedro, donde se celebró la misa con motivo de la Fiesta de la Presentación del Señor y de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el papa Francisco alertó contra la “tentación de la supervivencia” que “seca” y “esteriliza” el corazón.

En la homilía que pronunció, el pontífice comentó las lecturas de la liturgia y recordó que “el encuentro de Dios con su pueblo despierta la alegría y renueva la esperanza” y habló de los ancianos, de quienes “hemos heredado este canto de esperanza”.

“Ellos nos han introducido en esta ‘dinámica’. En sus rostros, en sus vidas, en su entrega cotidiana y constante pudimos ver como esta alabanza se hizo carne. Somos herederos de los sueños de nuestros mayores, herederos de la esperanza que no desilusionó a nuestras madres y padres fundadores, a nuestros hermanos mayores”.

Le puede interesar: Francisco llama a no olvidar el sufrimiento de las víctimas del Holocausto

“Somos herederos de nuestros ancianos que se animaron a soñar; y, al igual que ellos, hoy queremos nosotros también cantar: Dios no defrauda, la esperanza en él no desilusiona. Dios viene al encuentro de su pueblo”.

Francisco aseguró que “nos hace bien recibir el sueño de nuestros mayores para poder profetizar hoy y volver a encontrarnos con lo que un día encendió nuestro corazón”.

“Sueño y profecía juntos. Memoria de cómo soñaron nuestros ancianos, nuestros padres y madres y coraje para llevar adelante, proféticamente, ese sueño”, añadió.

El papa alertó a los religiosos de “una tentación que puede hacer estéril nuestra vida consagrada: la tentación de la supervivencia”.

A su juicio, es “un mal que puede instalarse poco a poco en nuestro interior, en el seno de nuestras comunidades”.

Lea también: “No se entiende la vida cristiana, sin memoria”

“La actitud de supervivencia nos vuelve reaccionarios, miedosos, nos va encerrando lenta y silenciosamente en nuestras casas y en nuestros esquemas. Nos proyecta hacia atrás, hacia las gestas gloriosas —pero pasadas— que, lejos de despertar la creatividad profética nacida de los sueños de nuestros fundadores, busca atajos para evadir los desafíos que hoy golpean nuestras puertas”.

Francisco resumió este peligro subrayando que esta tentación “transforma en peligro, en amenaza, en tragedia, lo que el Señor nos presenta como una oportunidad para la misión. Esta actitud no es exclusiva de la vida consagrada, pero de forma particular somos invitados a cuidar de no caer en ella”

Jesús en medio del pueblo

“Poner a Jesús en medio de su pueblo, es asumir y querer ayudar a cargar la cruz de nuestros hermanos. Es querer tocar las llagas de Jesús en las llagas del mundo, que está herido y anhela, y pide resucitar”.

El papa también invitó a salir de uno mismo “para unirse a otros”, algo que solo será posible “si asumimos los sueños de nuestros ancianos y los transformamos en profecía”.

Lea además: Papa Francisco visita Auschwitz