La planta de vacunas Mechnikov inhabilitada por falta de fondos

El proyecto ruso nicaragüense, que pondría al país como el único de la región centroamericana con la capacidad de producir vacunas contra males como la influenza, no ha podido arrancar.

Mechnikov

La Planta de Producción de Vacunas Mechnikov, todavía no está habilitada para poder operar debido a que se carecen de recursos financieros. LA PRENSA/J. FLORES

La fábrica de vacunas Mechnikov, inaugurada el 22 de octubre del 2016 por el Gobierno de Nicaragua y representantes de la Federación Rusa, se encuentra actualmente inhabilitada por falta de recursos para su puesta en operación, debido a conflictos internos y malos manejos del proyecto mismo, afirmaron a LA PRENSA fuentes gubernamentales vinculadas al proyecto y documentos a los que se tuvo acceso.

La construcción de las instalaciones de la fábrica fue pactada con un aporte de 14.1 millones de dólares de la Federación Rusa y 7.3 millones de recursos de los asegurados del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), de acuerdo con reportes oficiales brindados por la vicepresidenta asignada por el Consejo Supremo Electoral, Rosario Murillo Zambrana.

Precisamente Murillo informó que la planta entraría en proceso de prueba para la producción de vacunas y luego, a mediados de este año 2017, estaría operando a su máxima capacidad. Mechnikov está ubicada en las antiguas instalaciones de Laboratorios Ramos, en el kilómetro 6.5 de la Carretera Norte.

Laboratorios Ramos fue comprado en 2009 en 3.1 millones de dólares por el INSS, en una operación que no fue reportada a la Contraloría General de la República, sino hasta después que una investigación periodística de LA PRENSA la descubriera. Ahora estos laboratorios funcionan donde operaban Laboratorios Rarpe, en el kilómetro 4.5 de Carretera Norte. Rarpe también fue adquirido con recursos del Seguro Social en 2015, pero hasta la fecha se desconocen detalles de la operación.

Faltan recursos para planta Mechnikov

El problema con la entrada en operaciones de la fábrica de vacunas radicaría en que faltan recursos para que esté completamente habilitada para entrar en funcionamiento, al menos, en la denominada fase de pruebas.

Esta falta de recursos es porque no hay un consenso sobre si es la Federación Rusa o Nicaragua quien debe disponer de los recursos para el arranque de Mechnikov. De acuerdo con la documentación en poder de LA PRENSA, los fondos aportados entre la Federación Rusa y el INSS fueron destinados para la construcción de la infraestructura de la planta, pero no se incluyeron los fondos necesarios para el equipamiento completo para la producción de vacunas.

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El proyecto de desarrollo de la planta de vacunas se plasmó en una iniciativa denominada Innova Salutem (Iniciativa internacional para la protección de la salud pública en Nicaragua y América Latina) definida por los gobiernos de Nicaragua y Rusia, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el cual está en poder de LA PRENSA. En el documento se refleja que para la puesta en operaciones de la fábrica, se necesitaría un estimado de inversión de veinte millones de dólares.

Silencio de instancias involucradas

LA PRENSA solicitó por escrito una versión sobre el tema en la sede central del INSS y en las oficinas de la progubernamental agencia ProNicaragua, con Laureano Ortega Murillo (hijo del presidente designado Daniel Ortega y asesor de la agencia) y al ministro de inversiones Álvaro Baltodano. Ninguno de los funcionarios públicos respondió la solicitud de entrevista e información. Ortega Murillo y Baltodano habrían estado a cargo de las negociaciones para traer la fábrica de vacunas al país.

También se buscó una postura en la Embajada de Rusia en Nicaragua y en la misma sede de Mechnikov, ubicada en el séptimo piso del edificio El Centro (uno de los negocios adscritos al Instituto de Previsión Social Militar). Tampoco respondieron los pedidos de entrevista. Igualmente se mandó un correo electrónico al centro de prensa de la OPS solicitando información sobre su participación en este proyecto y en el Innova Salutem, pero hasta la fecha no ha habido una respuesta al respecto.

Gerente fue retirado

El retraso en el proyecto y conflictos internos llevaron a la salida del primer gerente de la fábrica, el ciudadano ruso Granovskii Vitalii, por una supuesta orden de la actual vicepresidente designada, Rosario Murillo. Vitalii estuvo directamente involucrado en las negociaciones para la puesta en operación de la misma.

Para la operación de la fábrica rusa se creó una sociedad denominada Empresa de Biotecnología Mechnikov, inscrita en el Registro Público de Managua el 15 de febrero del 2015, según documentación en poder de este Diario. Ante la salida de Granovskii Vitalii, el nuevo presidente de la sociedad es el ciudadano ruso Viktor Trukhin, mientras que la gerencia del proyecto está a cargo de Stanislav Uiba.

La composición accionaria de esta sociedad está conformada en un 66 por ciento de las acciones a nombre de la Empresa Unitaria Federal Estatal Instituto de Investigación Científica de Vacunas y Sueros de San Petersburgo y la Empresa de Producción de Preparados Bacterianos de la Agencia Federal de Medicina y Biología de Rusia (ISP). Ambas son empresas federales en Rusia, o sea, instancias estatales.

Roberto López, presidente ejecutivo del Seguro Social, fue quien firmó en nombre de Nicaragua la constitución de la empresa mixta que operaría la planta de vacunas rusa Mechnikov. LAPRENSA/ARCHIVO.

Como representantes del INSS, Roberto José López Gómez, en su calidad de presidente ejecutivo del INSS, ostentaría el 24 por ciento de las acciones de Mechnikov. El restante diez por ciento está dividido entre funcionarios de esta misma cartera: Sagrario Benavides, vicepresidenta ejecutiva del INSS, tiene un seis por ciento de las acciones de la empresa mixta y el restante cuatro por ciento se divide en partes iguales entre los funcionarios María del Socorro Trejos y Léster Roberto Luna Raudez.

“La inversión requerida para implementar Mechnikov es de veinte millones de dólares. Los institutos constituyeron (la sociedad) Mechnikov con un capital (social) de tres millones de dólares (66 por ciento ISP y el restante 34 por ciento el INSS). El resto del financiamiento se presume debe ser proporcionado por el gobierno de Rusia en forma de crédito por el banco del gobierno (Vnesheconombank) o algún otro”, cita el informe de la iniciativa Innova Salutem al que se tuvo acceso.

De acuerdo con la división accionaria, del capital social de tres millones, dos millones de dólares tendrían que haber sido colocados por ISP y un millón restante por el INSS.

Crisis de Crimea “esfumó” el acceso a fondos rusos

Sin embargo, el mismo informe señala las dificultades para conseguir fondos rusos, y establece algunas opciones para buscarlos en Nicaragua. “Durante el desarrollo del proyecto que comenzó en noviembre del 2013, la situación geopolítica de Rusia ha cambiado mucho. La lucha por la reunión (reunificación) del pueblo de la península de Crimea y la posición activa, en muchos casos opuesta a la de los países occidentales, provocó un aislamiento económico que resultó en una crisis financiera fuerte”, cita el documento Innova Salutem.

Devaluación del rublo también afectó proyecto

La falta de acceso a recursos federales rusos debido a problemas internos en la federación fueron planteados en la Iniciativa Innova Salutem, creada por Nicaragua para establecer alianzas en materia de salud pública con otras naciones latinoamericanas.

“La moneda nacional (rublo) se devaluó más del doble contra el dólar norteamericano y se llegó a 71 rublos por un dólar en agosto del 2015. (En 2013 estaba a un promedio de 30 rublos por dólar). La tasa clave del refinanciamiento del banco central (en Rusia) creció hasta el 17 por ciento (en 2013, la tasa era del 5.5 por ciento). Las tasas comerciales, superan el veinte por ciento” , reseña el informe.

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“Además, el esquema de financiamiento de Mechnikov a través de un crédito de cualquier banco gubernamental ruso no es factible financieramente. El financiamiento del proyecto a través del presupuesto federal requiere planificación para el presupuesto del 2018, para recibir fondos”, añade.

Según fuentes que solicitaron el anonimato, este informe fue presentado en noviembre del 2015 al presidente designado por el Consejo Supremo Electoral, Daniel Ortega, para discutir alternativas de financiamiento del proyecto.

Decisión entre orteguistas

La decisión de disponer recursos de los asegurados para la planta de fábrica de vacunas rusas Mechnikov fue tomada por un Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) conformada por tres miembros del Gobierno: Roberto López Gómez, Sagrario Fátima Benavides y como representante de los trabajadores, el diputado orteguista José Antonio Zepeda.

El representante del sector privado, luego de la salida de Alfonso Silva, a raíz de su involucramiento en un proyecto financiado con recursos de los asegurados, todavía no ha sido nombrado. El otro miembro, Ismael Reyes, confirmó a LA PRENSA que tiene más de un año de no ser convocado a ninguna reunión de Junta Directiva.

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