Promesantes de Jesús del Rescate a Popoyuapa

Una de las familias tradicionalistas de la ciudad de Granada aliñaban alimentos y preparaban los dos carretones y los caballos para emprender el viaje de 12 días para “pagar” promesas 

Jesús del Rescate

Las carretas, el agua, almíbar, las frutas y el pinolillo no deben faltar en el viaje de doña Margarita Arcia. LA PRENSA/L. VARGAS

Este miércoles por la tarde en el patio de la casa de doña Margarita Arcia Guadamuz, de 87 años, había movimiento. Preparaban todo lo necesario para emprender el viaje de 12 días hacia el Santuario Nacional de Popoyuapa, donde se encuentra Jesús del Rescate.

Aliñaban alimentos y preparaban los dos carretones y los caballos para que seis miembros de la familia cumplan un año más con esta devoción.

El agua, los jocotes, las gallinas y el infaltable almíbar, con el pinolillo, eran parte de las prioridades de doña Margarita, quien comenzó a visitar Popoyuapa desde que estaba en el vientre de su madre Isabel Guadamuz.

Aunque su progenitora murió hace 35 años en un viaje a Popoyuapa, tras un accidente, doña Margarita siguió la tradición y dice que irá hasta que Dios se lo permita.

El viaje de 12 días hacia Popoyuapa despega este jueves en la madrugada desde Granada. Las familias tradicionalistas de esta ciudad que llevan años realizando este recorrido desde sus comunidades siguen perseverando por cumplir con Jesús del Rescate.

Los organizadores dijeron que son más de 70 carretas y más de 350 personas las que se han unido al viaje.

“Vamos seis personas de la casa. Todo el año preparo este viaje, en medio de las dificultades, pero la fe es lo que me motiva, a pesar de mis enfermedades”, dijo la señora, quien habita en el barrio Campo de Aterrizaje, de Granada.

Jorge Chavarría Arcia, hijo de doña Margarita, dijo que este viaje ya es vital para su familia y por nada de este mundo pueden dejar de realizarlo.

Viaje de fe

Doña Isabel González Martínez también se preparaba para el viaje. Llorando recordó la muerte de su madre, Isabel Martínez, su papá y sus dos hermanos, en el accidente ocurrido hace 35 años. Ella tenía 12 años para entonces.

“Cuando paso por El Manchón, que fue donde ocurrió el accidente, siempre me emociono y lloro. De esa tragedia me quedó el compromiso de seguir con esta promesa de mis padres, hasta que pueda”, refirió.

Ambas familias salen a las 4:00 de la madrugada para esperar al resto de peregrinos que salen desde la comarca La Laguna, en la plazoleta de La Pólvora, donde se concentran para salir hacia el empalme de El Guanacaste, donde hacen su primer descanso.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: