Sequía más altas temperaturas condicionan recarga hídrica de cuerpos de agua

Las altas temperaturas, el régimen de precipitaciones y la ausencia de obras que aporten a la infiltración del agua que caerá en la época lluviosa condicionan a que los cuerpos de agua padezcan por estrés hídrico.

Bajo el predominio de las altas temperaturas más la posibilidad de la sequía y la ausencia de obras que permitan canalizar el agua de lluvia son factores que no solo afectan a la población, sino que tienen un impacto sobre los cuerpos de agua del país; que tienden a no recargarse, explicó Ruth Herrera, expresidenta de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).

Un segundo impacto es que la evaporación de los espejos de agua también va en ascenso, dijo Herrera. En Managua, la laguna de Asososca alimenta el diez por ciento de la población, y es por tanto que la Autoridad Nacional del Agua (ANA) debería de estar obligada a crear obras que permitan canalizar las precipitaciones, ya que sino se hacen se pierden, aseguró Herrera.

Sin embargo, el problema de Asososca no es exclusivo sino que también se extiende a Tiscapa y Nejapa, dijo Jurgen Guevara, responsable de industrias extractivas del Centro Humboldt, puesto que su recarga depende de las precipitaciones y esto se complica por el régimen de lluvia que se ha registrado en el país, más la deforestación que tienen en sus laderas y los niveles de contaminación a los que están expuestos, destacó.

Y mientras no haya protección de las lagunas y se cuente con las condiciones antes mencionadas, la tendencia va a ser que los cuerpos de agua pierdan nivel, expresó Herrera.

No obstante, el papel que juega la laguna de Asososca es fundamental, la recarga hídrica también condiciona a unos mil pozos que alimentan a toda la capital, y están bajo el resguardo de Enacal.

Herrera explicó que el mismo proceso de pérdida de agua que se puede notar en los cuerpos superficiales ocurre en las aguas subterráneas, y es por tanto que se hace necesario conocer de cuánta agua subterránea se dispone. El último balance hídrico se hizo en la década de los noventa, y se debería de restar lo que consume la industria, que tiene alrededor de unos dos mil a tres mil pozos.

“El problema es grave por el abatimiento que las aguas subterráneas están sufriendo”, asegura Herrera, quien también destaca la necesidad que se revise el balance hídrico.

Agua no se controla

La cantidad de pozos que tiene la industria es importante -unos tres mil- y estos no son controlados por Enacal, dijo Ruth Herrera. Según estimaciones, al mes, la industria consume entre 70 mil y 100 mil metros cúbicos, el sector medio consume 30 metros cúbicos, en los barrios se calculó entre 12 a 15 metros cúbicos, y en el caso de los residenciales puede llegar a los 55 a 60 metros cúbicos.

Sin embargo, a ciencia cierta, no se sabe cuánto es el consumo real, pero su peso sobre el gasto de agua es considerable.

Lea: Retrato de un país sin agua 

Crisis de agua se agravará

Bajo un panorama donde se espera el predominio del fenómeno de El Niño, “la crisis de agua va a ser muy grave para los consumidores porque el gobierno no quiere regular a la industria ni a los agricultores …”, dijo Ruth Herrera. A esto se le suma que habrá menos disponibilidad de agua en el subsuelo, menos agua en los lagos, lagunas y ríos y las costas se harán más grandes. No obstante, el Estado, está obligado a asegurar el agua para el consumo humano a los nicaragüenses, así se estipuló en la Ley 620, Ley General de Aguas Nacionales.