Nostálgicos aún no dan su potencial

Aunque la demanda de productos nostálgicos va en crecimiento a nivel internacional, Nicaragua no ha sacado ventaja de ello, según cifras oficiales, por lo que especialistas recomiendan apostar no solo a los nicas en el exterior, sino a posicionar en otros grupos poblacionales.

El Gobierno gestionará el apoyo de un especialista regional para que colabore con Nicaragua en ese asunto. LA PRENSA/ARCHIVO

El Gobierno gestionará el apoyo de un especialista regional para que colabore con Nicaragua en ese asunto. LA PRENSA/ARCHIVO

Aunque la demanda de productos nostálgicos va en crecimiento a nivel internacional, Nicaragua no ha sacado ventaja de ello, según cifras oficiales, por lo que especialistas recomiendan apostar no solo a los nicas en el exterior, sino a posicionar los productos locales entre otros grupos poblacionales.

Sigrid Morales, especialista de EyC Group, explica que los denominados productos nostálgicos tienen que evolucionar. “Hay que quitarnos de la mente que vamos a vender a nicaragüenses en otros países. La idea de llegar a estos mercados es con productos atractivos para varios grupos étnicos. Tienen que tener una excelente presentación, una propuesta de valor clara y diferente, precios competitivos e ir acompañados de una campaña de mercadeo, misma que se nos facilita mediante las redes sociales”, agrega.

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La especialista explica que el mercado nostálgico es el que promueve el consumo de productos que traen una remembranza a una cultura o lugar y en el caso de Nicaragua pueden ser: las rosquillas, pitahayas, frijoles rojos, bebidas carbonatadas locales, jaleas, dulces, productos de panadería, artículos decorativos, hamacas, quesos y todos los que recuerden la cultura, tradiciones y gastronomía del país.

Mínima participación

Pero de los 2,226.4 millones de dólares que las empresas exportadoras percibieron por sus ventas durante el 2016, según confirma el Banco Central de Nicaragua (BCN), las hamacas aportaron a ese total 0.013 por ciento y los envíos de rosquillas, churros, rosquetes y hojuelas 0.018 por ciento.

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Las estadísticas del Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex) muestran que las exportaciones de hamacas sumaron 304,973 dólares, siendo Australia el principal mercado de destino.

En el caso de las rosquillas, rosquetes, churros y hojuelas, sus ventas totalizaron el año pasado 401,997 dólares y el principal mercado al que viajaron fue Estados Unidos.

De la mano de las remesas

Para Sonia Somarriba, especialista en mercados internacionales y catedrática en la Universidad Americana, el comportamiento de las exportaciones de productos nostálgicos también puede entenderse prestando atención donde hay mayor presencia de nicaragüenses y una forma de medirlo es a través de las remesas familiares.

“En los últimos años estos han sido Estados Unidos, Costa Rica, España, El Salvador, Canadá, entre otros países. El potencial de estos productos está dado por el número de nicas en el exterior y su capacidad de influenciar a otros y contagiarlos de nuestra cultura”, sostiene Somarriba.

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En cuanto a la rentabilidad, la catedrática afirma que se debe medir para cada uno de los productos asociados a un nicho específico, ya que es necesario considerar el cumplimiento de los requisitos que exige el país receptor y los costos asociados a transporte y posicionamiento en ese mercado, lo que no siempre es tarea fácil.

“La clave está dada por la identificación del nicho y saber diferenciarnos, ya que buena parte de los productos son ofertados por otros países de la región”, recuerda Somarriba.

Una oportunidad para las pymes

Para Morales el alto grado de migración que se ha dado en las últimas décadas, no solo en Nicaragua, sino en varios países de Latinoamérica, da una oportunidad principalmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes).

“En el caso de Estados Unidos, uno de los mercados nostálgicos más importantes ha crecido el 15 por ciento en los últimos años impulsado básicamente por la dinámica demanda de variedades mexicanas y de otros países de América Latina. El crecimiento se debe a popularidad de nuevas gastronomías, la apertura de nuevos restaurantes y la recuperación económica”, explica Morales.

En el interior del país

Flora Ortiz, gerente propietaria de la rosquillería Delicias del Norte, cree que pese a lo difícil que puede ser exportar por los altos niveles de calidad que se exige, es posible y en el mediano plazo resulta ser una gran experiencia.

“Creo que nuestros productos están gozando de una amplia aceptación y lo que necesitamos es innovar. Nosotros vendemos a clientes directos en Estados Unidos, Centroamérica y España, y si bien en el istmo se pueden vender igual, en estados como Texas, en Estados Unidos, estamos considerando que la rosquilla viejita, que tradicionalmente se vende con dulce de panela en el centro, ahora sea con sabor a mermelada de frutas tropicales. La idea es llevar el concepto y adaptarlo a la demanda internacional”, manifestó Ortiz vía telefónica.

Para Silvia Torres, presidenta del grupo de artesanos Raíces, las hamacas ya nos las ven como un producto nostálgico de exportación porque han pasado más a ser del interés de grandes empresas que son las que ahora realizan los pedidos directos a los artesanos en departamentos como Masaya y Granada.

“Es interesante porque son clientes competitivos y duraderos, estos mercados son sostenibles para los sectores que como nosotros les ofrecemos mercancías con valores agregados, procedencias, registros, marcas, entre otras exigencias”, asegura Torres.

Morales recuerda que parte de la rentabilidad es que esos mercados permiten acceso a mayor número de clientes, ya que no solamente se llega a los nicaragüenses en el exterior, sino también a personas procedentes de otras etnias con costumbres en común con las nuestras.

“El target para los productos nicaragüenses son por ejemplo las comunidades centroamericanas. El mercado local siempre es importante mantenerlo y cuidarlo, en este sentido no debemos tener dobles calidades, una para el mercado local y otra para la exportación”, enfatizó Morales.

Más valor

Para el presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), Guillermo Jacoby, lo importante es trabajar en función de la diversificación de la matriz exportadora del país que permita a las empresas locales posicionar en los mercados selectos sus productos.

“Por ende traería más volúmenes de venta y mejores ingresos. Creo que es posible elevar la oferta siempre y cuando se estudien los mercados y se adapte lo tradicional al paladar de los extranjeros”, manifestó Jacoby al ser consultado tras una reunión del Consejo Superior de la Empresa Privada.

En crecimiento

En Estados Unidos, el principal mercado de destino para las exportaciones de Nicaragua, los lugares con más influencia latina son Texas, Florida, Arizona, Nuevo México, California, Utah, Nevada y Nueva Jersey, donde se ha observado un incremento de restaurantes, tiendas y cadenas de comida rápida que se enfocan en este mercado, razón por la que los exportadores locales pueden insertarse con fuerza, afirma Sigri Morales, especialista de EyC Group. De acuerdo con The State of the Specialty Food Industry 2014, el 54 por ciento de los importadores de productos de especialidad consideraron que las cocinas emergentes con mayores perspectivas en los próximos años en Estados Unidos son las latinas