El secretismo de la OEA en Nicaragua

Entre diplomáticos extranjeros se considera que el más interesado en que haya observación electoral es Daniel Ortega, pues necesita darle credibilidad a las elecciones municipales. Pero eso sería solo si Ortega fuese un demócrata, que definitivamente no lo es.

Róger Mendieta, FSLN

Se espera que hoy llegue al país  una misión de la OEA encabezada por Gonzalo Koncke, jefe de despacho del secretario general Luis Almagro.

La visita es para dar seguimiento al acuerdo de la OEA con el Gobierno de Nicaragua, en particular para la observación de las elecciones municipales de noviembre próximo. Sin embargo es muy poco o nada lo que se informa al respecto, a pesar de que se trata de un asunto del mayor interés público para los nicaragüenses.

Expertos en política internacional han opinado que es irregular y no democrático, el secretismo con el que la Secretaría General de la OEA viene manejando este tema. Critican que el secretario general de la OEA parece haberse acomodado al estilo de Daniel Ortega, de mantener en secreto todo lo que es interés público y filtrar la información para dar a conocer solo lo que le interesa y conviene.
Los expertos de otros países aseguran que en nuestra época “la diplomacia sigue siendo la mejor manera de superar las discrepancias, prevenir los conflictos y encontrarles solución” cuando no ha sido posible evitarlos. Pero advierten que aunque el sigilo diplomático sigue siendo importante, el mundo ya no vive en la época del Congreso de Viena, cuando los  representantes de los gobiernos europeos se reunieron durante nueve meses en la capital de Austria, después de la derrota de Napoleón Bonaparte, y el ministro austriaco Clemente de  Metternich diseñó las nuevas fronteras y relaciones de poder en Europa, sin dar cuenta a la opinión pública que para ese entonces ni siquiera existía.

De manera que habrá que esperar que la nueva misión de la OEA que viene a Nicaragua se reúna con quienes quiera reunirse, e informe lo que las conveniencias de su trato con Ortega le permitan informar.

El partido de oposición que está dispuesto a participar en las municipales de noviembre, Ciudadanos por la Libertad, ha puesto una gran expectativa en el acuerdo de la OEA con el régimen orteguista para observar esas votaciones. Pero desconfía que el régimen ni siquiera incluyó el tema de la observación en el Calendario Electoral. Lo cierto es que la Ley Electoral no obliga a incluir la observación electoral en el Calendario, pero dadas las circunstancias su inclusión se hubiera visto como un mensaje positivo.

El caso es que ni siquiera hay certeza de que la OEA pueda observar las elecciones municipales, porque no tiene recursos económicos para financiarla.  Se conoce que la OEA necesita por lo menos 18 millones de dólares para financiar la misión de observación electoral, dinero que solo podría obtener mediante donaciones. Sin embargo al parecer no hay países que quieran financiarla, o quizás los hay, pero se desconoce por el secretismo de la OEA.

Entre diplomáticos extranjeros se considera que el más interesado en que haya observación electoral es Daniel Ortega, pues necesita darle credibilidad a las elecciones municipales. Pero eso sería solo si Ortega fuese un demócrata, que definitivamente no lo es.

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