Agustín Fuentes: “La gente no quiere democracia”

El periodista Agustín Fuentes ha vivido casi un siglo de dictaduras en Nicaragua. Ahora las compara y cuenta anécdotas de algunos de los protagonistas de la historia criolla

Agustín Fuentes, periodista. LA PRENSA / Óscar Navarrete.

Agustín Fuentes, periodista. LA PRENSA / Óscar Navarrete.

Tiene 88 años y todavía le dicen «Fuentitos». El apodo se lo pusieron en Flecha, un periódico que circulaba en la Managua de los años 40. Entró a trabajar siendo un adolescente de 16 años y se ganó el diminutivo de cariño. Con el tiempo, Agustín Fuentes tejió una carrera de periodista que lo llevaría no solo a entrevistar a Anastasio Somoza García sino a conocer su “buen sentido del humor”.

Después fue amigo de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, fue preso político, jefe de redacción en La Prensa y por ende superior de Bayardo Arce y buen conocido de Rosario Murillo. “Fuentitos” es un testigo de cuanta dictadura aquejó a Nicaragua en el último siglo, y es también recordado como un grande de la profesión que aprendió por necesidad y que le terminó brindando alegrías y dolores de cabeza.

Con su memoria intacta, en esta entrevista Agustín Fuentes cuenta anécdotas de algunos de los protagonistas de la historia de Nicaragua, que él presenció en primera fila como periodista.

¿Cuántas dictaduras ha vivido usted?
Anastasio Somoza García fue la primera. Todos los Somoza fueron dictadura. Luis Somoza también que tomó el poder cuando mataron a Somoza García. Después fue René Schick de presidente, pero fue un títere de ellos porque era presidente civil, pero el poder militar lo tenían los Somoza. No era un presidente que mandaba, pues. Después entró Anastasio Somoza Debayle que también fue dictadura. Después los sandinistas entraron con apoyo popular y se transformaron en una dictadura. Después de los sandinistas doña Violeta fue un periodo de transición, no hubo nada. Después Arnoldo Alemán sí tenía tintes de dictadura. Yo tenía la Radio Noticia y Radio Musical, y él me hostigaba, me mandaba a hacer auditorías. Me echó encima la DGI que era Byron Jerez, me inventaban cosas y todo… Entonces después Bolaños, que no se portó bien con la radio. Y después de Bolaños vinieron los sandinistas. Entonces prácticamente yo no he conocido ninguna democracia. Solo intentos. Yo me voy a morir y no voy a ver ninguna democracia efectiva.

¿Por qué no hay democracia en Nicaragua?
La gente no quiere democracia. La gente es muy indolente, muy pasiva. Te voy a poner un ejemplo: aquí se ha llegado al poder no por elecciones sino por movimientos armados. Los sandinistas llegaron por el movimiento armado. Durante la época de Somoza hubo un intento de lucha armada, en abril de 1954, donde por cierto participó el doctor Pedro Joaquín Chamorro. Ese intento no triunfó porque la gente no le dio apoyo localmente. Esa vez entró la Legión del Caribe. La idea era hacer una chispa y que se encendiera una llamarada. Por eso Pedro Joaquín se metió, porque él alegaba, alegaba, por medio del periódico, por los derechos humanos. Después él hizo otro intento, en Olama y Mollejones, pero nada. ¿Entonces las elecciones serían la solución? Solamente con serias presiones internacionales, porque Modesto Salmerón (contador de votos de los Somoza) y Roberto Rivas son lo mismo. La Guardia Nacional y el Ejército sandinista, son lo mismo… Entonces casi no hay esperanza.

¿Cuál ha sido la peor dictadura de las que usted ha vivido?
Me sentaría a reflexionar entre la de Somoza y los sandinistas. El viejo Somoza. A veces llevaba detenidos a la Casa Presidencial, a la Loma de Tiscapa, los malmataba y después salía que habían muerto en combate. Lo que pasa es que Somoza tenía otro sistema. Por ejemplo, a los periodistas los echaba presos, los mataba o cerraba los periódicos. Y estos no te echan preso, te dejan, pero todas las libertades están coartadas. En los ochenta eran más toscos, actuaban más por sus instintos, pero ahora parece que actúan de acuerdo a una mafia internacional de dictadura. Por ejemplo están de acuerdo con Maduro, en Venezuela.

Agustín Fuentes, periodista. LA PRENSA / Óscar Navarrete.
Agustín Fuentes, periodista. LA PRENSA / Óscar Navarrete.

¿En qué época miraba usted más pobreza?
Es que las épocas han variado. Por ejemplo en la época de Somoza, los campesinos vivían tranquilamente, tenían su arroz, los frijoles, sus animales. Ahora hay hambre, hay mucha gente en la miseria totalmente que no puede comer. En la época de Somoza no se sabía que hubiera hambre. La pobreza es más aguda ahora. Los ricos siempre están bien, los empresarios, el Cosep (empresa privada). Esos quieren salvarse ellos y que perezcan en la miseria los pobres. Chanito (José Adán) Aguerri y toda esa gente. Creo que los empresarios tienen una enorme culpa. Son cómplices de esta situación.

¿Cómo se manejaba Somoza en Managua, porque por ejemplo Ortega lleva a un séquito de policías con él?
De Managua él se iba a la finca Santa Julia, de su mamá, o tenía casas en el lago. Él prefería irse a propiedades que tenía fuera de Managua. Ostentando en Managua no andaba. Eso sí, el cuido militar siempre lo tenía. Una o dos patrullas de guardias. Y había una División M que lo cuidaba. Pero una vez yo oí decir a (Samuel) Genie después del asesinato de Somoza: “Ni que se cuide uno. Te matan a la hora que quieran, porque el que va a atentar no se lo anda contando a nadie”.

¿Usted lo entrevistó a Somoza García?
Claro, yo tuve grandes éxitos en esos tiempos. A él casi nadie lo entrevistaba y había una carrera de caballos famosa, que terminaba en El Caimito. Ahí eran las carreras todos los años en las fiestas agostinas. Era casi un evento político porque había rivalidad entre los que estaban los partidarios de Somoza y los de Emiliano Chamorro. Entonces Somoza hizo una caseta a un lado de la calle y Chamorro casi al lado opuesto. Entonces la competencia entre el mejor caballo de Somoza y el mejor caballo de Chamorro era vital, porque la gente estaba pendiente. Era simbólica la cosa. En ese suspenso que había durante la carrera, yo subí las escaleras de madera, los guardias estaban viendo la carrera y yo me puse al lado de Somoza. Ya cuando terminó la carrera le pregunté: “¿General Somoza, cuándo se va a ir de este país?” Como nunca lo había entrevistado, me dije que esa era la pregunta. Y él me vuelve a ver y pregunta: “¿Y este chirizo de dónde salió?” Luis Ocón era su ayudante principal y era capitán, creo, y le dijo a Somoza que yo era de Flecha, el periódico de don Hernán Robleto. “Ah bueno, pues decile a don Hernán”, continúa Somoza, “que ni me voy, ni me van”. ¡Tenía su sentido del humor! En ese tiempo había una campaña fuerte contra Somoza en Flecha, entonces yo escribo la crónica a la carrera y don Hernán se fijó en ese detalle: “Ni me voy, ni me van”, y lo puso a ocho columnas.

¿Esa fue la única vez que habló con él?
¡No! El propio Somoza me llamó por teléfono a Flecha y me dijo: “Vos sos de Masatepe, tenés 16 años, interrumpiste los estudios porque ahora estás trabajando a tiempo completo a Flecha”. ¡Lo sabía todo! “Te voy a dar mi teléfono”, me dice, “para que vos me llamés por alguna cosa importante”, entonces me dio su número personal, el que él contestaba. Después cerró los periódicos en el 47, pero yo volví porque ya tenía importancia en Flecha por todo esto, llegó una invitación para Hernán Robleto, que iban a inaugurar un nuevo barco que llegaba a El Bluff, y fui yo. El capitán era un checoslovaco que sacó botellas de whisky. Yo nunca había probado y me llegó el tal whisky, y como a las 5:00 de la tarde, frente a todos los periodistas, el capitán dijo que los que querían fueran evacuando el barco pero que aquel que quisiera irse con él, se podía ir, y yo quise ir. Los periodistas me quedaron viendo pero era en serio, y me fui.

Agustín Fuentes, periodista. LA PRENSA / Óscar Navarrete.
Agustín Fuentes, periodista. LA PRENSA / Óscar Navarrete.

 

“En la época de Somoza no se sabía que hubiera hambre. La pobreza es más aguda ahora. Los ricos siempre están bien, los empresarios, el Cosep (empresa privada). Esos quieren salvarse ellos y que perezcan en la miseria los pobres. Chanito (José Adán) Aguerri y toda esa gente. Creo que los empresarios tienen una enorme culpa. Son cómplices de esta situación”. Agustín Fuentes, Periodista.

¿Para dónde se fue el barco?
Nueva Orleáns, después a Cienfuegos, Cuba, después a Panamá, a acarrear unas maderas que venían de un río, y los indios venían sobre la madera. Después a Curazao y ahí perdí el barco y estuve preso como cuatro meses, hasta que regresó el barco. Y en Nicaragua, en Bluefields, esperé como un mes para que me mandaran a traer de Managua, porque en Flecha estaban disgustados conmigo, pero después logré regresar y trabajé en un almacén deportivo, hasta que Pedro Joaquín Chamorro, que estaba reorganizando La Prensa, me llamó. Entonces me arreglé con él.

¿Y alguna vez entrevistó a Daniel Ortega?
Como presidente no porque en la primera parte él se cerró totalmente a la entrevistas, y ahora también. Lo he visto y he hablado con él, por supuesto, pero no para el periódico. Con quien sí hablé fue con la Rosario (Murillo), porque ella trabajaba en La Prensa cuando yo trabajaba ahí.

¿Cómo era ella en esos años?
Era una secretaria de Pedro Joaquín bien eficiente y bien leal. Y te voy a contar una anécdota de ella: Rolando Montenegro era el presidente de la Cámara de Diputados, entonces una vez iba a condecorar a Somoza en la Cámara de Diputados, y al ponerle la medalla, como era bien tembloroso, se le cayó la medalla, y le tomamos una foto de él gateando y buscando la medalla. Orlando Montenegro gateando. Entonces se puso furioso. “¡Yo voy a matar a Pedro Joaquín! Voy a ir a La Prensa a que rectifique y ponga lo que yo quiera y si no quiere, lo mato. Ahí mismo lo mato”, dijo en declaraciones. Y entonces va llegando al día siguiente con patrullas. Pedro Joaquín dio orden de que si quería entrar entrara solo, y fue al segundo piso, a la oficina de Pedro, donde solo estaban Pedro Joaquín y Rosario Murillo. Y cuando Orlando dijo: “Voy a proceder”, Rosario jaló gaveta y Orlando vio que tenía una pistola… La Rosario es de armas tomar.

¿Rosario Murillo lo intimidó?
Prácticamente lo intimidó, porque la Rosario era leal con Pedro Joaquín.

¿Usted le vio ambición a Pedro Joaquín Chamorro de ser presidente?
¿Él? No. Lo que quería era libertad, democracia, justicia. Eso era lo que nos inculcaba a nosotros. Jamás dijo: “Yo voy a ser presidente”. Lo que él quería era ser líder contra Somoza. Él tenía algunos amigos que trataban de inclinarlo en favor de los sandinistas, pero él no cedía.


Plano personal

Agustín Fuentes nació el 6 de mayo de 1929 en Masatepe, Masaya.
Está casado con Aura Marina Pereira de Fuentes y tiene ocho hijos, seis varones y dos mujeres.
A los 16 años, mientras estudiaba, comenzó a trabajar en el periódico Flecha como corrector de prueba y rápidamente ascendió a periodista. Como redactor y fotógrafo llegó a ser uno de los mejores reporteros de Nicaragua. Fue jefe de Redacción en La Prensa y en corresponsal para la agencia de noticias inglesa Reuters. En 1953 ganó el reconocido premio periodístico Mergenthaler.
Conoció a Anastasio Somoza García, “el dictador de turno”, como lo llama, y lo entrevistó en diversas ocasiones.
Cuando Rigoberto López Pérez ejecutó al dictador Somoza García, la Guardia Nacional capturó a Fuentes y lo tuvieron preso cuatro meses. En total Fuentes dice que lo encerraron “tres o cuatro veces”.
En 1970, ya como jefe en La Prensa, delegó el primer trabajo al entonces recién llegado periodista Bayardo Arce. Su misión fue buscar al padre Miguel Obando y Bravo, que estaba evangelizando en las montañas de Matagalpa, darle la noticia que desde el Vaticano lo habían nombrado arzobispo de Managua y entrevistarlo. “Le quedó buena la crónica”, dice Fuentes.
Luego del terremoto de 1972 fundó una radio de noticias, más tarde otra musical y no regresó a La Prensa. Hace cinco años dejó el periodismo radial.


 

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