Buscan dinamizar el negocio forestal de forma sostenible

El requisito de un estudio de impacto ambiental para el establecimiento y aprovechamiento de plantaciones forestales cultivadas ya no se solicitará más.

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LA PRENSA/ARCHIVO

El requisito de un estudio de impacto ambiental para el establecimiento y aprovechamiento de plantaciones forestales cultivadas ya no se solicitará más, dijo Salvador Mayorga, presidente de la Asociación Nacional de Reforestadores (Confor), lo cual se expondrá bajo una resolución del Instituto Nacional Forestal (Inafor).

De acuerdo con Mayorga el estudio solo se solicitará cuando las plantaciones sean en áreas protegidas. Al consultarle, si esta disposición podría tener un impacto negativo en un mayor trasiego de madera, refirió que esta solo está dirigida a plantaciones que se cultivan no al bosque natural, por ende, no tendría que haber ningún tipo de afectación.

Circuito cerrado

Mayorga explicó que el objetivo de disminuir la tramitología es dinamizar el sector forestal de una forma sostenible, y esto lo garantizan a través de la reforestación por etapas de los árboles que se utilizan. “Se aprovecha y se vuelve a plantar, es un circuito cerrado”, refirió Mayorga.

Hasta el momento, la Confor contabiliza 34 mil manzanas cultivadas durante 12 años de trabajo en las que se ha invertido un aproximado de 130 millones de dólares. Este año tienen la meta de plantar 2,200 manzanas con especies como Teca, Melina y Caoba africana.

Bosque padece por despale

Jurgen Guevara, oficial de industrias extractivas del Centro Humboldt, ha insistido en la necesidad que se aproveche el bosque, teniendo como eje central la sostenibilidad del mismo. Sin embargo, en el país prevalece una lógica extractivista, donde solo piensan en explotarlo, pero no en cuidarlo ni darle el seguimiento que requiere.

Cabe mencionar que el país cuenta con una buena legislación en materia ambiental que garantiza la protección del bosque y áreas que tienen gran biodiversidad; sin embargo, las disposiciones no se cumplen, explicó Guevara. De acuerdo con Salvador Mayorga, estas plantaciones forestales cultivadas disminuyen la presión sobre el bosque natural, ya que es madera que se puede comercializar y se garantiza la reforestación.

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