No más gallinas, cerdos y vacas regaladas: el programa Hambre Cero dejó de ser gratis

Ahora las familias deben asumir créditos de entre 10,000 y 60,000 córdobas para el bono y además por ese financiamiento pagan, de interés confirmó María Auxiliadora Chiong, titular del Ministerio de Economía Familiar, Cooperativa, Comunitaria y Asociativa (Mefcca)

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El programa Hambre Cero se enfoca en mujeres que son cabezas de familia en el campo. LA PRENSA/ARCHIVO

Hambre Cero, el principal programa insigne de combate a la pobreza del gobierno de Daniel Ortega, dejó de ser gratuito y ahora las familias deben asumir créditos de entre 10,000 y 60,000 córdobas para comprar las vacas, los cerdos y las gallinas que conforman el bono y además por ese financiamiento pagan, de interés, cinco por ciento anual, confirmó María Auxiliadora Chiong, titular del Ministerio de Economía Familiar, Cooperativa, Comunitaria y Asociativa (Mefcca).

“Ahora (ese programa) está funcionando a través de créditos con el cinco por ciento anual (de interés)… Hay créditos de 10,000 córdobas hasta 60,000 córdobas” por bono, afirmó la ministra Chiong, del Mefcca, entidad a cargo de Hambre Cero.

Chiong dijo que el cambio del esquema de ejecución es porque ahora quiere que los beneficiados logren ser sostenibles financieramente; sin embargo, ese es el objetivo del programa desde que inició en 2007.

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“Eso (el esquema de crédito) tiene que ver con que las familias se van desarrollando, van emprendiendo y quieren obtener recursos (financiamiento), entonces de esa manera ellas pueden acceder a estos recursos (bono de crédito) para mejorar sus negocios y crecer en su emprendimiento familiar”, dijo Chiong.

El Programa Productivo Alimentario (PPA) o Hambre Cero está dirigido a familias en condición de pobreza, lideradas por mujeres a las que se les entrega en concepto de bono productivo gallinas de granja, cerdos, una vaca preñada y el alimento para estos, así como materiales para construir los corrales.

Para Chiong, la tasa de interés que cobra el Mefcca por el crédito a las familias “es una tasa de interés bajísima”, pero no se exige “soporte crediticio, es a través de grupos solidarios que acceden”, dijo.

Se acabó la gratuidad

Ya son dos programas emblemáticos de lucha contra la pobreza que el gobierno orteguista dejó de ofrecerlos gratis y comenzó a cobrarlos a las familias en situación de pobreza. En los barrios las familias deben pagar un monto de mil córdobas para obtener diez láminas de zinc y una bolsa de clavos del Plan Techo.

El sociólogo Cirilo Otero analiza que la decisión de que Hambre Cero ahora sea a través de crédito, respondería al recorte de 136 millones de córdobas que hizo el Gobierno al programa en 2017. El fondo para el PPA es de 348.33 millones de córdobas, un 28.16 por ciento menos respecto al 2016, refleja el Presupuesto General de la República.

Otero identifica además que la reducción de la cooperación de Venezuela a través del acuerdo petrolero afecta la sostenibilidad de los programas clientelistas del Gobierno, porque Hambre Cero ha sido financiado parcialmente con esos recursos.

Error de Ortega

El sociólogo Cirilo Otero considera que desde el inicio de Hambre Cero y del Plan Techo las familias debieron poner “alguna cantidad de dinero pero el presidente (Ortega) cometía un gran error de tenerlo como un programa asistencialista, ya que esa fiesta con los recursos de Venezuela se iba a acabar en un momento”.

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“Se acabaron los recursos fáciles y el Gobierno irá incrementando poco a poco el costo de los programas sociales para que la gente pague el costo real. Esos programas estaban destinados para anuncios electoreros en la práctica populista del señor Ortega y ahora evidentemente han entrado en una crisis, porque las fuentes financieras acabaron”, dijo Otero.