Los cambios en la matriz productiva y el empleo

El proceso de transformación estructural implica un cambio en la matriz productiva y exportadora, pero la condición para que este cambio pueda reflejarse en tasas de crecimiento más elevadas, a lo largo de varias décadas, es que involucre un cambio significativo en la matriz del empleo.

ajuste fiscal, Nicaragua

Economista Adolfo Acevedo. LA PRENSA/ARCHIVO

El proceso de transformación estructural implica un cambio en la matriz productiva y exportadora, pero la condición para que este cambio pueda reflejarse en tasas de crecimiento más elevadas, a lo largo de varias décadas, es que involucre un cambio significativo en la matriz del empleo, de manera que porcentajes cada vez más elevados del mismo correspondan a empleos de mayor productividad.

Los países que mostraron elevadas tasas de crecimiento a lo largo de varias décadas consecutivas se caracterizaron por exhibir un crecimiento simultáneo, tanto del empleo como de la productividad media de la economía. La productividad media creció de manera acelerada, a su vez, porque el empleo que se estaba generando era de mayor productividad.

Aquí es importante recordar que normalmente existirán dos tendencias contrapuestas en el proceso de modernización de una economía, la tendencia a la concentración y la tendencia a la difusión. Deberá tenerse un especial cuidado para que se mantenga un equilibrio entre ambas.

Si el progreso tecnológico se concentra exclusivamente en algunos enclaves aislados, no existirá difusión del mismo al resto de la economía. La productividad de estos enclaves se incrementará, los mismos tenderán a concentrar el progreso tecnológico y el ingreso y la economía continuará mostrando una elevada heterogeneidad estructural.

Ello es así porque si solo se incrementa la productividad en enclaves aislados, que por definición crean porcentajes reducidos del empleo, la mayor parte del mismo continuará siendo generado por actividades de baja productividad, lo cual presionará a la baja la productividad media de la economía, restringiendo su crecimiento.

Si, por el contrario, la economía estuviese generando nuevas actividades dinámicas, de mayor complejidad, que pueden crecer con rapidez a lo largo del tiempo debido a que muestran un elevado dinamismo de la demanda y por tanto pueden expandirse tanto por la creación de empleo como por el crecimiento de la productividad, y a la vez se caractericen por una elevada densidad de encadenamientos, el progreso tecnológico se difundirá de manera más uniforme.

En este último caso, la heterogeneidad estructural se irá reduciendo, porcentajes crecientes del empleo serán de mayor productividad, la productividad media crecerá a tasas aceleradas y el ingreso se distribuirá de manera mucho más equilibrada.

En esencia, el desarrollo está asociado a una estructura productiva que muestra dos tipos de eficiencia que pueden ser consideradas dinámicas, en el sentido de que representan trayectorias de más rápido crecimiento de la productividad, la producción y el empleo en el tiempo.

La primera es la eficiencia dada por la presencia de actividades más intensivas en conocimientos, con mayor difusión de capacidades hacia el conjunto de la economía y que lideran el proceso de innovación, impulsando los aumentos de productividad, tanto en su propio sector como en otros sectores.

La segunda es la eficiencia que se relaciona con el dinamismo de la demanda de los bienes producidos en el país, tanto la demanda interna como externa.

Diversos factores y circunstancias influirán en el desenlace de esta tensión entre las tendencias a la concentración y a la difusión.

El acceso a capital para el financiamiento de la inversión de mediano y largo plazo desempeñará un papel fundamental. Si el acceso a financiamiento para la inversión se encuentra segmentado, esto es, solo está al alcance de segmentos restringidos, se incrementará la posibilidad de que el progreso técnico se concentre en enclaves de modernidad aislados.

Lo mismo ocurrirá si la inteligencia de mercados y el acceso a la tecnología y el know-how necesarios muestran también un alto grado de segmentación, y si no existe un mecanismo de concertación y coordinación que por una parte permita tener un horizonte que abarque el país como un todo, y a la vez´posibilite efectuar las indispensables inversiones complementarias en infraestructura, insumos y servicios de apoyo por parte de diferentes agentes y actores.

(*)Economista

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: