Acuerdo de París podría verse empañado sino se erradican los HFC

El mundo hace diversos esfuerzos para reducir el impacto del cambio climático, principalmente, en el incremento de la temperatura.

Estados Unidos, Siria y Nicaragua no suscribieron el Acuerdo Climático de París. FOTO: AGENCIAS

El sistema de refrigeración del automóvil, el que usan las industrias o el inhalador que se utiliza para tratar el asma contienen hidrofluorocarbonos (HFCs), gases que retienen más calor y que contribuyen al calentamiento global.
A nivel mundial se dispuso su reemplazo de forma paulatina, pero Nicaragua no participó en ese encuentro internacional.

Estos gases se encuentran en espumas, aerosoles y medicamentos, contienen un alto potencial de efecto invernadero, por tanto, bajo la Enmieda de Kigali, Ruanda del 2016 y firmada por más de 170 países, se acordó que estos gases se deben reemplazar conforme a un calendario diferenciado para países en desarrollo y desarrollados.

Nicaragua, por su parte, no estuvo presente en la reunión de Kigali, donde se concluyó el reemplazo de una gran parte de estos gases, ya que no en todos los casos se pueden lograr, como son algunos medicamentos, explicó Alejandro Alemán, oficial de cambio climático del Centro Humboldt. El efecto de la reducción de los HFCs equivaldría al 0.5 porciento de aporte para mantener la temperatura media global cercana a los 1.5 grados.

De acuerdo con estimaciones científicas, solo una partícula de HFC 132, uno de los más comunes y que tienen los sistemas de refrigeración de los vehículos es como que se liberen 13 mil partículas de CO2 (dióxido de carbono), que contribuyen al cambio climático.

El problema, según Alemán, es que mientras los otros países del mundo están preparando las condiciones para implementar lo dispuesto en esta Enmienda, en el país no se cuenta con la información suficiente por parte del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) para saber cuál es el estado actual de este tema.

“La preocupación es que Marena no se hace cargo del tema, sería importante que el Gobierno designe a una autoridad para la coordinación de la economía nacional para generar las capacidades técnicas que permitan iniciar el proceso de transformación y los mecanismos de regulación”, expresó Alemán.

Sino se procede, según lo establecido por parte de la negociación climática internacional, los gobiernos tendrán sanciones por no aplicar las disposiciones. Y en el caso de Nicaragua, que es un país consumidor y no productor de sistemas de refrigeración, también se podría ver perjudicado ya que se estableció que los países que no se han adherido a esta Enmieda se prohibirá la comercialización de la venta de los HFCs. Nicaragua estaría afectado por no contar con ese insumo esencial.

Kigali podría afectar las metas del Acuerdo de París

Los gases que serán reemplazados, según la enmienda de Kigali tienen un alto potencial de efecto invernadero, y si eso no se controlan,  el Acuerdo de París “podría fracasar”, aseguró el experto en cambio climático, Alejandro Alemán.

El Acuerdo de París, del que Nicaragua no es firmante, se enfoca en la reducción de emisiones de quemas de combustibles fósiles y cambio de uso de suelo, pero no aborda el aporte que emiten los sistemas de refrigeración.

Es por tanto, que el calendario destinado a la eliminación de estos gases (HFCs) deberá “congelar” la producción de HFCs en el 2024 para la mayoría de países, incluyendo Latinoamérica. El tiempo, considerado un poco distante, es porque este se requiere iniciar la transformación de tecnologías de sistemas de refrigeración, lo que implica cambios en el sector económico, principalmente, en países desarrollados, que son los productores.

Protocolo de Montreal

Esta Enmienda corresponde al Protocolo de Montreal, que corresponde a la Convención de Viena para la Protección de la Capa de Ozono. Fue aprobada en 1985 y entró en vigor en septiembre de 1988.