Por qué pagamos tanto por la energía (y cómo puede abaratarse)

¿Te has puesto a pensar por qué en Nicaragua pagamos –sobre todo en el sector residencial– las tarifas más caras? Según un análisis que hizo la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) se identifican tres causas de esta carestía

los centavos

Gisella Canales Ewest.

Sin dudas la tarifa energética es de los principales dolores de cabeza de los hogares, empresas y organismos de Nicaragua. Y es que según a qué sector de la economía pertenezcás, podrías pagar más (o menos), y en el caso de la energía residencial, con sólo que te pasés un kilovatio podrías encarecer significativamente tu consumo.

Para que te des una idea: según el pliego tarifario oficial, hasta 2016 el sector residencial –nuestros hogares– pagaba entre 8.16 y 22.95 centavos de dólar por kilovatio hora (kwh), según su nivel de consumo; mientras que el sector comercial –todas las tiendas y locales de servicios– pagaba entre 19.36 y 20.29 centavos de dólar por kwh, tarifas que son de las más elevadas de la región, según datos recopilados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Pero… ¿te has puesto a pensar por qué en Nicaragua pagamos –sobre todo en el sector residencial– las tarifas más caras? Según un análisis que hizo la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) se identifican tres causas de esta carestía. Y, señoras y señores, una de ellas nos compete directamente a los usuarios. Éstas son:

  1. La primera se relaciona con las altas pérdidas de energía que se generan en el sistema. El año pasado el 24.7% de la energía total que se produjo en el país no llegó a los consumidores por las malas conexiones, sistemas viejos y falta de subestaciones. En nuestros hogares con frecuencia observamos este tipo de fallas, lo mismo en el sector comercial, principalmente el informal. Adicionalmente, Funides señala que en Nicaragua aún hay un alto porcentaje de energía que no cuenta con conexión formal, “lo que implica un alto costo de distribución de energía, que se traduce en un incremento en la tarifa”, castigando a los que sí pagamos.
  2. La segunda causa es que el mercado energético nacional es muy pequeño. “Con una demanda máxima de 620 MW, Nicaragua es el sistema de menor tamaño de la región (…) Este pequeño tamaño desaprovecha economías de escala que podrían abaratar las tarifas”, señala la nota técnica de Funides.
  3. La tercera causa es la alta dependencia del petróleo que aún tiene nuestro sistema. Datos del Instituto Nicaragüense de Energía reflejan que el año pasado el 50.35% de la generación neta de energía en el país fue térmica, es decir a base de combustibles fósiles. Esto provoca que los costos de producción de esa energía sean bastante volátiles, lo cual, en el contexto que hemos vivido los últimos años podría beneficiarnos.

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¿Cómo podríamos tener energía más barata?

El precio internacional del petróleo –pese a sus variaciones este año– continúa a menos de la mitad del precio que tenía en 2013, lo cual representa menores costos de generación en la mitad de nuestra producción eléctrica. Y eso no es todo: el precio promedio al que Nicaragua está comprando el petróleo (que no necesariamente es igual que el precio internacional) es actualmente 49% menor que el importado en 2013.  Vean este gráfico elaborado sobre la base de las cifras oficiales:

Dado que los precios continúan bajos,  Funides hace unas propuestas (que nos convienen a todos), que además de abaratar las tarifas, inyectarían dinamismo a la economía, a la vez que se continuaría amortiguando la deuda que el país adquirió con Alba Caruna para mantener el subsidio energético cuando el precio del petróleo estaba alto.

La  primera propuesta consiste en disminuir la tarifa residencial en 25%, bajar la tarifa comercial en 11%,  la industrial en 17% y al bombeo e irrigación se le aplicaría una rebaja del 11%, para promover su uso.

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“Una reducción de la tarifa eléctrica como la propuesta anteriormente podría aumentar el crecimiento económico de Nicaragua entre 0.5 a 1.0 punto porcentual del PIB. El incremento en la actividad económica provendría principalmente del aumento en el consumo al tener los hogares mayor ingreso disponible, así como de las empresas industriales y el comercio, quienes verán mejorada su competitividad”

Adicionalmente, el organismo sugiere:

  • Definir una categoría de tarifa social para aquellos que consumen 150 kwh o menos.
  • Para el resto del sistema, definir un nuevo pliego tarifario que no esté en función del uso final de la energía. Esto evitará ficciones de clientes que se registrarán en un sector para pagar menos o de subsidios cruzados de un sector a otro.
  • Definir el pliego tarifario en función del nivel de tensión (baja, media o alta) y si se consume en punta o fuera de punta.
  • Establecer un mecanismo que asocie las tarifas con el precio del petróleo.

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Si querés hacer tu parte y al mismo tiempo darle peso a tus pesos, revisá el sistema de cableado de tu hogar o negocio, pues malas conexiones provocan pérdidas  al sistema eléctrico y a tu bolsillo.

(*) Autora de Dele Peso a sus Pesos.
consultas@delepesoasuspesos.com

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