Costa Rica pretende darle seguro social a extranjeros recolectores de café

Una reforma migratoria pretende regularizar durante la temporada de cosechas a trabajadores extranjeros para hacer más atractivo este trabajo en Costa Rica

café en Nueva Segovia

Los cafetaleros están teniendo problemas especialmente por falta de cortadores, pero también por las lluvias de diciembre, entre otros factores. LA PRENSA/ ARCHIVO

Una reforma a la legislación migratoria, que impulsa el sector cafetalero y agrícola en general, pretende regularizar durante la temporada de cosechas a trabajadores extranjeros, que en su mayoría son nicaragüenses, para hacer más atractivo este trabajo en Costa Rica y darle seguridad social, entre otros derechos laborales.

El director del Instituto del Café de Costa Rica, Róndal Peters, indicó que la propuesta al gobierno y al parlamento de hacer cambios en la legislación para regularizar a la mano de obra recolectora, se basa en una iniciativa de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), que pide flexibilizar requisitos y bajar los costos de los permisos laborales para trabajadores extranjeros agrícolas.

“Estamos trabajando con Migración para aprobar permisos a recolectores de café, que vengan durante la cosecha y luego regresen a su país. Creemos que vamos avanzando, ojalá avancemos suficiente para final de año”, declaró Peters.

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“Necesitamos documentar a la gente, estamos trabajando para darles un Seguro Social, con eso vamos a tener a recolectores interesados en documentarse, optar a una seguridad social, y para cumplir con derechos básicos para ellos”, dijo.

Requieren hasta cuarenta mil cortadores para café

Solo para recolectar café el país requiere de 37,000 a cuarenta mil extranjeros en la fase inicial de la cosecha, la mayoría son originarios de Nicaragua, porque también llegan indígenas panameños Ngäbe-Buglé a recolectar el grano.

En total, Costa Rica necesita 73 mil migrantes anuales para levantar la cosecha. En esa línea el Ministerio de Gobernación planteó, hace dos días a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento costarricense, la necesidad de reformar la actual Ley General de Migración, específicamente las categorías migratorias y los costos de regularización de trabajadores extranjeros.

Aunque no hubo quórum de diputados, en la Comisión hubo una sesión de trabajo presidida por la diputada liberacionista (oposición), Maureen Clarke y las legisladoras oficialistas Epsy Campbell y Marcela Guerrero.
Admiten debilidades

La viceministra de Gobernación, Carmen Muñoz, explicó la importancia de realizar una reforma integral a una ley que siete años después de vigente ha mostrado fortalezas, pero también debilidades.

El proceso es tedioso

Entre las debilidades, según Muñoz, no solo en cuanto a la atención de flujos migratorios sino también en los costos de los procesos de regularización, la atención de la migración laboral y las categorías migratorias.

El proceso para obtener un permiso laboral es tedioso y está sujeto a lo que disponga el Ministerio de Trabajo, que según estudios abre o cierra posibilidades de acuerdo con la necesidad o no de trabajadores extranjeros en algunas áreas.

En el parlamento costarricense existen varios proyectos de reforma, sin embargo, el Ministerio de Gobernación considera que el tema migratorio debe tener un abordaje integral y conjunto, en el cual cada institución involucrada asuma sus responsabilidades.

Además ratifica la necesidad de realizar las reformas, puntualizando en los costos del proceso de regularización y las categorías migratorias, según el Ministerio.

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Según Muñoz, otro de los temas que se pretende reformar es la condición de cientos de personas que ingresaron de forma irregular y tienen años de vivir en Costa Rica, pero que no están regularizados por diversas razones, pese a que realizan un aporte importante al desarrollo del país.

Basado a lo explicado por la asesora de gobernación, Rita Maxera, las categorías migratorias costarricenses son cerradas. Para obtener un permiso laboral, por ejemplo, hay que ser un trabajador con contrato de trabajo o independiente, pero dentro de las especificaciones aprobadas por el Ministerio de Trabajo. De lo contrario, no tiene posibilidades de recibir el beneficio.

Y para obtener una residencia temporal o permanente debe tener vínculos consanguíneos primarios con costarricense, ya sean hijos nacidos en este país, esposo o esposa, entre otros.

“La propuesta que hemos analizado establece que si una persona tiene un tiempo en el país, y su récord policial es limpio; ha trabajado y vive en el país, evidentemente, tiene arraigo y esto tiene que permitir que viva regularmente para luego nacionalizarse”, apuntó Maxera.

Inquietud en Nicaragua

En Nicaragua el sector cafetalero expresó su preocupación por las iniciativas en Costa Rica de flexibilizar las condiciones migratorias para agilizar el proceso de regularización de los obreros agrícolas extranjeros.

La preocupación de los cafetaleros nicaragüenses radica en que actualmente en el país hay dificultades para recolectar el café, lo que ocasionó por ejemplo que el año pasado al menos trescientos mil quintales se cayeron por falta de cortadores.

“Es una amenaza latente que junto con las consecuencias del cambio climático provocarían que se nos caiga gran parte de la cosecha que está empezando. Desgraciadamente por la vía legal no podemos impedir la migración de la mano de obra, pero si Costa Rica facilita el ingreso de cortadores, eso sería catastrófico para nosotros, especialmente porque las lluvias están estimulando la maduración prematura del grano”, advierte Aura Lila Sevilla Kuan, presidenta de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN).

Por su lado José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), cuestionó esta semana este tipo de políticas de desarrollo que impulsa el Gobierno local y espera que si las autoridades costarricenses buscan el apoyo de sus homólogas locales para concretar el traslado de estos trabajadores, no lo consigan. “Sería como mandar a cortar la cosecha de Costa Rica y dejar que la nuestra se caiga”, advierte.

Los costos

El fin de semana pasado la directora de Migración y Extranjería de Costa Rica, Gisela Yockchen, confirmó a LA PRENSA que esa dependencia analiza la solicitud del Instituto del Café de Costa Rica (Icafe) de hacer más expedita y reducir el costo de regularización de los trabajadores temporales. Según Yockchen, para obtener un cambio de categoría migratoria (extranjero que ingresa con visa de turista y solicita permiso de trabajo) el solicitante debe pagar 250 dólares y presentar una serie de documentos, que si se vienen a gestionar a Nicaragua implican otro gasto de hasta 250 dólares.

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