Pesimismo en quinto “round” del TLCAN

Entre los asuntos más controvertidos está la petición de Estados Unidos de aumentar el contenido regional en automóviles; del 62.5 por ciento al 85 por ciento

Pesimismo

Con temas paralizados casi por completo y la presión permanente de Estados Unidos, la quinta ronda de negociaciones para actualizar el TLCAN se presenta muy compleja y con pocas posibilidades de avanzar en la renovación del convenio comercial, señalaron expertos.

“Ya estamos en los temas ríspidos y donde no nos vamos a poner de acuerdo, porque no hay voluntad”, explicó el especialista en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey, Manuel Valencia.

Lea además: ¿Por qué el TLCAN está al borde del colapso?

Pese a los avances logrados en capítulos como pequeña y mediana empresa (pyme) o de medidas fitosanitarias, en las reuniones hasta la fecha entre México, EE. UU. y Canadá apenas se han tratado los asuntos más controvertidos, como la solución de controversias o las reglas de origen, que buscan potenciar la procedencia regional de los productos.

“Es cuestión de establecer y subir a una balanza hipotética todos estos asuntos, y en algunos ceder, y en otros no”, consideró Valencia, que sin embargo no prevé grandes logros en esta quinta ronda, que se celebra del 17 al 21 de noviembre en Ciudad de México.

Para la senadora independiente Dolores Padierna, integrante de un grupo de ocho legisladores que acompaña al Ejecutivo en la negociación, este quinto encuentro deberá tocar aquellos asuntos “atorados” (paralizados) en la agenda de EE.UU., tras lograr consenso en temas “muy importantes”.

Lea también: México espera llegar a “buen puerto” con negociación del TLCAN

Entre los asuntos más controvertidos está la petición de Estados Unidos de aumentar el contenido regional en automóviles; del 62.5 por ciento al 85 por ciento, con una participación del cincuenta por ciento del vecino del norte.

Una decisión que, de producirse, “aumentaría el precio de los automóviles en la región y supondría un impacto fuerte para México”, destacó la senadora, quien recordó que hoy día solo cuatro por ciento de la producción automotriz tiene contenido mexicano.

 

80 por ciento
de las exportaciones de México están destinadas al mercado de Estados Unidos, compuestas principalmente por bienes manufacturados y productos agrícolas.

La legisladora afirmó que esta propuesta será previsiblemente aceptada por el Ejecutivo, pese a ser “inaceptable”.
En esta ronda se debatirá también acerca del capítulo 19, de solución de controversias, o de la eliminación de la apertura del transporte transfronterizo por carretera, un tema que se empezó a tratar en el encuentro anterior.

“Es inaceptable que Estados Unidos quiera borrar una negociación de 12 años, y que además implicaría un costo de logística para todas las exportaciones mexicanas”, lamentó Padierna.

Lea además: Tenso inicio de renegociación del TLCAN

También se debatirá la cláusula “sunset”, que obligaría a revisar este tratado en vigor desde 1994 cada cinco años y haría que quedara suspendido si alguno de sus tres miembros no estuviera de acuerdo en extenderlo.

Esta cláusula “no da certeza a largo plazo a las inversiones. No estaríamos dispuestos a aceptar”, opinó el coordinador del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Moisés Kalach.

Algo más optimista, el empresario explicó que la patronal sigue estrechando lazos con la contraparte estadounidense para asegurar la continuidad de este tratado, del que hoy día México depende enormemente.

“Esperamos una quinta ronda de avances (…) en temas con posturas más alineadas”, aseguró el representante del CCE, entidad que forma parte del llamado “cuarto de junto” y conformado por empresas y expertos que asesoran al equipo negociador mexicano.

En las últimas semanas, la retórica del jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, y de su equipo se ha endurecido más si cabe.

Lea más en: México dice que si EE.UU. deja el TLCAN no será “el fin del mundo”

Este martes, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, advirtió que la ruptura del TLCAN sería especialmente “devastadora” para México.

“En realidad están presionando para ganar cosas”, opinó la senadora. En tanto, Valencia consideró que Estados Unidos ya habría salido del TLCAN si quisiera hacerlo, y atribuyó este duro rifirrafe a una negociación política, más que comercial.

Para el experto, ante esta previsible parálisis de las negociaciones, se debe proponer una calendarización. Es decir, que los acuerdos entren en funcionamiento a plazos, incluso los temas a debate.

No poner presión

En principio, las negociaciones se extenderán hasta marzo del 2018, meses antes de las elecciones presidenciales en México del próximo julio. Ello añade presión a las contrapartes, especialmente México, que puede cambiar el rumbo político en los próximos comicios.

Una premura que no convence a los especialistas. “Hay una prisa política” para que TLCAN “no pegue” en los comicios, explicó Manuel Valencia, quien pidió mayor tranquilidad.

Para Moisés Kalach, “es más importante la calidad de la negociación, más que la velocidad”, para lograr “calidad”.
Mientras, el sector empresarial y comercial mexicano, muy dependiente de las exportaciones a EE. UU., sigue en vilo.

Sin ministros

Por primera vez no participarán los ministros, un hecho que atribuyen a un acuerdo conjunto a fin de que sean los negociadores quienes puedan continuar avanzando en los capítulos clave abordados en la reunión anterior en Washington. Serán treinta grupos técnicos que analizarán propuestas presentadas con anterioridad y avisarán a sus respectivos gobiernos. Sobre el papel no parece haber muchas alteraciones. Pero esta ronda viene antecedida por una cuarta en Washington donde el Gobierno de Donald Trump se mostró muy duro.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: