Troy Watson separado de la Selección de Baloncesto a días de los Juegos Centroamericanos

Troy Watson fue apartado del equipo nacional y la razón de Ángel Mallona es que ya no se encuentra en su mejor momento como jugador

Troy Watson ha sido un referente de la Selección de Baloncesto en la última década. Foto LA PRENSA/Roberto Fonseca

La sonrisa que el basquetbolista Troy Watson mostró ante la prensa deportiva el martes, en la presentación oficial de los Juegos Centroamericanos de Managua 2017, fue protocolaria. Sus gestos frente a las cámaras y micrófonos parecían genuinos, pero muy dentro de él se escondía una realidad incómoda, que lo atosigaba.

Ese día Watson ya lo sabía, pero no lo dijo: él, uno de los referentes de la Selección Nacional de Baloncesto fue separado en el primer recorte, poniendo en pausa 16 años de permanencia en el equipo mayor, y no ha encontrado otra forma que verlo como una salida obligada, ácida, que le “duele”.

“Realmente esto me golpea, pero el tiempo sana, me hará más fuerte, más sensato, y vendrán cosas mejores”, dice Troy, de 35 años y miembro de aquella gloriosa selección que ganó medalla de oro en Panamá en el año 2010, considerada una de las gestas sublimes en este deporte.

Las razones de la salida de Troy, expuestas por él mismo, son dos lapsos en los que no estuvo entrenando: el primero porque debió trasladarse a Puerto Cabezas para atender un asunto familiar delicado, y segundo, estuvo en Panamá en días pasados en la Copa Amistad de Maxibaloncesto, donde la representación de Nicaragua ganó oro.

“Eso perjudica mi rendimiento, pero conservo un buen nivel de juego. Realmente no quiero hablar más de este asunto de la selección, ya se han revuelto las aguas y la verdad esto podría sacar cosas más grandes y prefiero quedarme callado, aunque yo pierda esta vez”, explicó Watson.

La razón

Ángel Mallona, entrenador a cargo de la preselección, expuso que Watson tenía mucha competencia en su posición (pívot), lo que se complicó su estadía con la incorporación de Bartel López.

“Troy estaba peleando en una posición llena, con mucha presencia. Es alguien con otras obligaciones a parte del baloncesto y le estaba costando seguir el ritmo”, justificó ayer Mallona, en la cuenta regresiva de la preparación del equipo pinolero.

Watson, nacido y criado en Puerto Cabezas, de 6 pies y 6 pulgadas de estatura, aportaba profundidad en el juego y la capacidad para hacer canastas desde la línea de tres. Frente a este panorama en este momento, cree que no volverá.

“Tenía una mínima esperanza que me llamara Ángel Mallona, pero no ha sucedido, y pues en otra ocasión y bajo otra circunstancia Dios me permitirá retirarme”, concluyó Watson.