Zona de Strikes: Los Tigres fueron los verdaderos gigantes

Los Gigantes fueron los Tigres, que se elevaron hasta alcanzar la cima del beisbol profesional nicaragüense, pulverizando el favoritismo de sus rivales

Yanquis y Boston

Edgard Rodríguez C.

Los gigantes fueron los Tigres, que se elevaron hasta alcanzar la cima, pulverizando el favoritismo de su rival que no pudo estar a la altura de las expectativas.

La tropa de Chinandega funcionó con energía y precisión, pero además tuvo el coraje y la entereza para ir encima de cualquier obstáculo en su ruta hacia la victoria.

Y mientras los Tigres ganaban 8-5 el duelo de este viernes y empleaban solamente cinco juegos para deshacerse de los Gigantes, éstos lucieron como un equipo angustiado, con la cabeza en otro lado.

La defensa sureña se vino al piso, el picheo se tornó súbitamente inseguro y el bateo nunca logró articularse, pero quedó la impresión de que la mayor fisura la tenían en el alma y así era imposible hacer algo de significado.

Los Tigres en cambio, fueron en todo momento, una tropa con el temperamento y la vitalidad para conquistar la cima, como efectivamente lo consiguieron con un beisbol natural y muy preciso.

En la batalla de ayer, Marcos Frías logró reponerse a un inicio incierto y avanzó profundo en el partido, de modo que aunque el mánager Lenín Picota no podía echar mano de los Bucardo, tampoco nadie los extraño porque tenía un plan al respecto.

Picota no sacó un solo out y tampoco conectó ni un hit, pero su habilidad para manejar el equipo no tuvo discusión. Además de inteligente y hábil, Lenín mostró determinación para aplicar las variantes en cualquier circunstancia del partido.

Mantuvo unido al equipo y lo motivó a asumir el compromiso de moverse todos en la misma dirección, para retener el título y alegrar a una fanaticada que no tuvo bajones de voltaje en su entusiasmo.

Dicen que la potencia llega al heroismo hasta que el alma ha sentido la desesperación. Ese no fue el caso de los Tigres, cuyo beisbol sin fisuras, borró a los Gigantes, empequeñecidos por una tensión que se le hizo insuperable.

Felicidades a los Tigres y a sus fanáticos. Ciertamente ellos fueron los gigantes.

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