Zona de Strikes: Cristofer González convirtió a Higa de toro a torero

Cristofer González se convirtió esta madrugada en el décimo tercer nicaragüense que conquista una corona mundial de boxeo, al vencer Daigo Higa en Japón

El nicaragüense Cristofer Rosales celebró su victoria ante el japonés Daigo Higa la madrugada de este domingo, después de pelear por el título de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo en Yokohama, Japón. LA PRENSA/AFP

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Edgard Rodríguez C.

Las horas pasan, pero las imágenes de Cristofer González en la línea de fuego permanecen nítidas en nuestra memoria, revestidas de nuestra admiración y orgullo, e iluminadas por la fuerza y el brillo con que alumbró en una noche de ensueño bajo el cielo de Japón.

Ahí está González, disparando con terquedad de kamikaze, exhibiendo unas espléndidas condiciones físicas y combatiendo con una intensidad admirable, mientras obliga a que Daigo Higa haga la metamorfosis de toro a torero en una jornada de pesadilla para el japonés.

Cristofer (27-3, 18KO) deseaba conquistar la gloria y lo ha conseguido derrotando a una víctima ilustre. A un campeón que se había convertido en coleccionista de nocauts (tenía15-0, 15KO) pero que ahora tendrá que repensar su futuro, porque en lugar de embestir, fue descifrado y vencido.

González nos ha dado una lección a todos, pero fundamentalmente a los boxeadores que aspiran a ganar un título del mundo. Siempre fue consciente de que era el retador y se lanzó al fuego sin temor. Disparó sin cesar, aguantó lo necesario y triunfó sin objeciones.

Después de un agitado primer asalto, en el cual el nipón se llevó la mejor parte, Cristofer le arrebató la iniciativa e impuso su autoridad. Manejó ambas manos con precisión y potencia, hasta llegar incluso a hacer retroceder a un púgil habituado a atropellar a sus rivales.

Y construyó una ventaja estimable entre el tercero y sexto asalto, dejando poco espacio de respuesta para Higo, sacudido por combinaciones del nica, que abría fuego con la izquierda e impactaba luego con la derecha al cuerpo del nipón, quien disparaba básicamente a la cabeza.

Aun cuando Higa aceleró en el séptimo y octavo, y consiguió acertar varios metrallazos en los costados del nica que emocionaron a la clientela en Yokohama, González aguantó lo necesario y ripostó con más violencia, como lo hizo al inicio del noveno, cuando la historia llegó a su final para un éxito que lo transporta a la historia.

Su victoria fue un nocaut técnico. La esquina del excampeón “tiró la toalla” y el referí le puso fin a un combate que fue de una intensidad impresionante, pero con ventaja para el nica, para sorpresa del universo del boxeo y de nuestra propia incredulidad que nuevamente ha sido golpeada por la ilusión y la esperanza.

Cristofer es desde este domingo, el campeón mundial de las 112 libras del CMB y ha unido su nombre al de brillantes pugilistas como Alexis Argüello, Román González, Rosendo Álvarez, Eddy Gazo, Adonis Rivas, Luis Pérez, Eduardo Márquez, Ricardo Mayorga, José Alfaro, Juan Palacios, Randy Caballero, Byron Rojas.

Todos ellos se han ceñido coronas mundiales en medios de valientes demostraciones como la de Cristofer esta madrugada, cuando sus deseos de gloria han dejado de ser una tentación.

 

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