Madre de procesado por asesinato de periodista Ángel Gahona alega que es inocente

Cony Tayler denuncia en la CPDH que su hijo no participaba en la protesta y también resultó herido el mismo día del crimen contra el periodista Ángel Gahona

Cony Tayler (izquierda) y María Soledad Gutierrez, madre y tía, respectivamente de Brandon Cristofer Lovo Tayler, acusado por el asesinato del periodista Ángel Gahona. LA PRENSA/ E. ROMERO

Cony Tayler, madre de  Brandon Lovo Tayler acusado por la Fiscalía y la Policía como principal sospechoso del crimen contra el periodista Ángel Gahona, en Bluefields asegura que su hijo es inocente.

Tayler afirmó que su hijo no participaba en la protesta del grupo de autoconvocados, que únicamente estaba observando, cuando él también recibió un balazo el pasado 21 de abril.

Ese día, dijo Tayler, en las inmediaciones de la Alcaldía estaba rodeado de Policía «si él hubiera hecho eso ¿cómo iba a salir?», preguntó la madre de Lovo.

La madre del detenido recurrió este miércoles ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), donde dijo que desde que a su vástago lo arrestaron no les han permitido verlo.

Tayler también aseguró que a Lovo no le han encontrado ningún arma hechiza como asegura la Policía.

A los familiares tampoco les permitieron ingresar a la audiencia inicial realizada este martes, en los juzgados de Managua, denunció por su parte la tía del acusado María Soledad Gutiérrez.

«Pruebas contundentes no nos han dado», sostuvo Gutiérrez.

El asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas indicó que con un arma artesanal no hay manera de percutar tres balas esto solo puede hacerse con un arma semiautomática.

A su vez, el impacto certero que segó la vida de Gahona demuestra que fue hecho por una persona experta tiradora, dijo Cuevas.

El martes Juan Carlos Gahona hermano de la víctima también expresó que no cree que los dos detenidos sean los asesinos de su hermano.

El lunes lo hizo la viuda Migueliut Sandoval quien llegó a referir que esta acusación es «un montaje».

La detención de los dos jóvenes ha causado indignación entre la población afrodescendiente de Bluefields, que a través de programas de radio, mensajes en redes sociales y comentarios públicos, señalan que los dos acusados son chivos expiatorios de la Policía para eludir investigar a los verdaderos responsables.