Alejandro Lagos, el doctor que atiende gratis a los heridos de las protestas

Alejandro Lagos cura heridos de las protestas. Sin salario y con sus recursos. Antes de ser médico fue mecánico y albañil. Estuvo preso en los ochenta y dirigió varios hospitales de la capital

Alejandro Lagos, protestas

El doctor Alejandro Lagos, de 61 años, es cirujano, tienen una maestría en salud pública y gerencia hospitalaria. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

El consultorio del doctor Alejandro Lagos es pequeño. Solo alcanzan un par de sillas, un escritorio, un  closet y una camilla. Casi no lo usa porque dice que le va mejor dando consultas a domicilio, pero en las últimas semanas lo ha convertido en un quirófano improvisado, pues allí ha operado a algunos de los muchachos que han sido heridos durante las protestas que comenzaron en abril.

La última cirugía la realizó el jueves pasado. Operó a Luis Miguel, un muchacho que desde el 22 de abril tenía alojada una bala por el área de la pelvis. Contactó al doctor por teléfono esa misma semana y después de ver el lugar donde tenía la bala le dijo: “Vení mañana que te voy operar”.

Así han sido sus días desde el 26 de abril del 2018, cuando hizo una publicación en su Facebook, en la que ofrecía dar consultas médicas gratuitas a los heridos en las protestas. Desde entonces ha atendido a 22 jóvenes y cada día se le suman más.

El doctor Alejandro Lagos realizando su internado en un hospital de México. LA PRENSA/REPRODUCCIÓN/ Óscar Navarrete.
El doctor Alejandro Lagos realizando su internado en un hospital de México. LA PRENSA/ REPRODUCCIÓN/ Óscar Navarrete.

El doctor Lagos siempre supo que quería ser médico. Cuando era niño y trabajaba en el taller de mecánica de su papá, este le decía: “Estudiá para ser doctor para que ayudés a los demás”. Eso nunca lo olvidó.

El post de Facebook

Para el 25 de abril del 2018 la cantidad de muertos en las protestas ascendía a 30. Muchos de los hospitales no estaban atendiendo a los heridos y a quienes sí recibían eran regresados a sus casas con balas en sus cuerpos y heridas a medio curar. Fue precisamente por eso que el doctor Lagos, de 61 años, decidió ayudar.

—Mirá, yo quiero ayudar a esta gente, pero solo tengo insulina y pastillas para la presión. Se me ocurre que a quienes puedo atender es a los papás de los muchachos fallecidos. ¿Vos qué decís? —le preguntó a su esposa.

—Sí, hacelo. Yo te apoyo —le respondió ella.

Al día siguiente por la mañana publicó en Facebook un estado en el que ofrecía consultas médicas a domicilio a los padres de los fallecidos en las protestas. Decía que no les cobraría y que les proporcionaría medicina. Horas después quien lo contactó fue la familia de uno de los muchachos heridos que estaba internado en el Hospital Alemán Nicaragüense. Tenía un impacto de bala en el brazo.

Sorprendido por el giro que tomó su publicación les explicó que mientras estuviera hospitalizado no podía atenderlo, pero que cuando lo dieran de alta él con gusto podría ir a chequearlo a su casa. Tres horas después recibió una llamada del mismo número en la que le avisaban que el paciente ya estaba en casa. Para su sorpresa cuando llegó este tenía el brazo enyesado con la bala adentro y la herida se estaba pudriendo.

Desde entonces su teléfono no ha dejado de sonar. La mayoría son jóvenes que tienen balas alojadas en sus cuerpos o que en los hospitales los atendieron mal. Entonces él se encarga de revisar las heridas, hace suturas, da seguimiento a los que son operados en los hospitales y a algunos de ellos él mismo lo has operado en su consultorio.

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“Si yo puedo hacer la operación para sacar las balas, lo hago. Solo compro lo que debo usar y los opero, pero si es una cirugía más complicada busco a colegas que estén en los hospitales para que allí los operen”, explica el doctor Lagos.

El doctor Lagos dice conocer de cerca el dolor de perder a un hijo, pues hace varios años uno de sus hijos, que en ese tiempo tendría tres años, murió atropellado cuando trató de cruzarse la calle frente a su casa.

Vocación de servicio

Además de atender a algunos de los jóvenes heridos en las protestas que iniciaron en abril, el doctor Alejandro Lagos atiende a ancianos en un dispensario. LA PRENSA/ CORTESÍA
Además de atender a algunos de los jóvenes heridos en las protestas que iniciaron en abril, el doctor Alejandro Lagos atiende a ancianos en un dispensario. LA PRENSA/ CORTESÍA

Alejandro Lagos creció es una familia pobre de Managua. Su mamá era tortillera y su papá mecánico. Él era el mayor de seis hermanos y desde que tenía siete años comenzó a trabajar. Antes de ir a la escuela salía a vender pan o periódicos por las calles de Altagracia, San Judas y Loma Linda. También trabajaba en una sorbetería y por las tardes reparaba carros en el taller de su papá.

Desde niño supo que quería ser doctor. Aprendió primeros auxilios. Fue Boy Scout. Intentó estudiar Medicina en la UNAN de León, pero fracasó. Hasta que un amigo de su papá que era médico le ofreció ayuda para que se fuera a estudiar a México. Pero allá no le fue fácil. Le robaron el dinero que llevaba. Pasó varios meses como oyente en las clases porque llegó cuando en ese país las clases ya habían empezado. Pronto se le acabó el dinero y terminó durmiendo en la calle. Hasta que le dieron una beca por saber karate.

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A Managua regresó hasta 1985, ya casado. Comenzó siendo médico pediatra del Centro de Salud de Villa Venezuela, pero por regresar del extranjero lo acusaron de ser contrarrevolucionario y estuvo dos semanas preso. Hasta ahora no entiende por qué.

Después se convirtió en director de ese centro de salud y de varios hospitales de Managua, entre ellos el Bertha Calderón, el Dermatológico Nacional Francisco Gómez Urcuyo y el Carlos Roberto Huembes.

Durante el mes que ha brindado ayuda médica gratuita, el doctor Alejandro Lagos ha atendido a 22 jóvenes heridos durantes las protestas. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE
Durante el mes que ha brindado ayuda médica gratuita, el doctor Alejandro Lagos ha atendido a 22 jóvenes heridos durantes las protestas. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

Ha estado involucrado en causas sociales. Los martes da consultas gratuitas en un dispensario. Fue uno de los que protestó y fue agredido por turbas cuando un grupo de personas se manifestaron contra el servicio de tarjetas TUC y ha participado en las manifestaciones de abril. Confiesa que teme por su vida, pero que su vocación de servicio puede más que ese temor.


 Más médicos apoyan

Los médicos han salido manifestarse tras la golpiza que recibieron los estudiantes de medicina en León. LAPRENSA/Jader Flores

Desde que la ministra de Salud, Sonia Castro, ordenó a los directores de los hospitales públicos  no atender a los pacientes heridos en las protestas, muchos médicos han acudido a auxiliarlos a las universidades y domicilios. Asimismo se han realizado las marchas de “bata blanca” en las que estudiantes de  Medicina y algunos médicos exigen justicia para los fallecidos. La Asociación Médica Nicaragüense condenó a través de un comunicado que varios hospitales de Nicaragua le negaran atención médica a los heridos en las manifestaciones.


El doctor Alejandro Lagos, de 61 años, es cirujano, tienen una maestría en salud pública y gerencia hospitalaria. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE
El doctor Alejandro Lagos, de 61 años, es cirujano, tienen una maestría en salud pública y gerencia hospitalaria. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

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