Vicepresidente de Estados Unidos urge a Daniel Ortega que ponga fin a la violencia en Nicaragua

"En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega, como todos sabemos, está cometiendo y justificando una terrible violencia en contra de su gente", dijo Mike Pence

El vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence. LA PRENSA/EFE/archivo

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence,  declaró este martes que ese país y sus aliados deben hablar al unísono y decirle al gobierno de Daniel Ortega que la violencia debe terminar ahora en Nicaragua.

«En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega, como todos sabemos, está cometiendo y justificando una terrible violencia en contra de su gente en los últimos días, incluyendo ataques a una protesta pacífica durante la celebración del Día de las Madres en ese país que dejó cientos de heridos y asesinados a casi una docena de personas inocentes», dijo Pence.

Las declaraciones de Pence se dieron en una recepción este lunes en la Organización de Estados Americanos, en Washington.

Nicaragua vive, desde el 18 de abril, una jornada de protestas ciudadanas, las cuales han sido reprimidas por el Estado y por grupos parapoliciales, lo que ha dejado mas de 110 muertos.

La OEA celebra la sesión número 48 de la Asamblea General, con el tema de Venezuela y Nicaragua en la agenda pública en Estados Unidos. De hecho,  en días pasados, el embajador estadounidense en la OEA, Carlos Trujillo, anunció que abordarían el tema de Nicaragua y el presidente de la Asamblea General confirmó que se votaría una declaración de apoyo «al pueblo de Nicaragua».

Apoyan esfuerzo de Conferencia Episcopal

Según Pence, Estados Unidos respalda el esfuerzo de la Conferencia Episcopal de Nicaragua en la búsqueda de una solución negociada al conflicto en el país. Los obispos participan como testigos y mediadores de la conversación entre el ejecutivo y la sociedad. El diálogo oficialmente se encuentra suspendido desde el 31 de mayo, dado que el gobierno ha continuado la represión contra la población.

La posición del vicepresidente de Estados Unidos fue publicada en el twitter por la embajadora de Estados Unidos en Managua, Laura Dogu.

En esta misma intervención, Pence recuerda que el caos en Nicaragua reclamó la vida de un ciudadano estadounidense el pasado fin de semana, a cuyos familiares el vicepresidente envía sus condolencias, igual que «a todos aquellos quienes han perdido un ser querido en esta violencia sin sentido y crisis».

«Los Estados Unidos apela al gobierno de (Daniel) Ortega para que detenga estos ataques a protestantes pacíficos y defienda los derechos básicos de sus ciudadanos, y que Nicaragua regrese hacia una democracia», insistió Pence.

Reino Unido se pronuncia

El embajador británico Ross Denny en Costa Rica y Nicaragua emitió este martes una declaración, en la que mostró su punto de vista sobre la situación de Nicaragua.

«El Reino Unido sigue profundamente preocupado por la situación en Nicaragua. Llamamos a las autoridades a poner fin a la violencia y ejercer su responsabilidad de proteger a los manifestantes pacíficos. Deben investigar y enjuiciar a todos los responsables de actos de represión e intimidación durante las recientes protestas», sostuvo el diplomático.

Según Denny, instan al gobierno de Daniel Ortega a defender el derecho a la libertad de expresión y reunión,  así como los derechos humanos de todos los nicaragüenses. «Celebramos la decisión del Gobierno de trabajar para reformar el sistema electoral. Instamos a las autoridades a reanudar el diálogo inclusivo de buena fe y establecer las condiciones adecuadas restaurando la credibilidad y la confianza en el proceso «, añadió.

UE por «disolver grupos violentos»

La Unión Europea señaló en una declaración que su simpatía está con las familias de las víctimas del 30 de mayo pasado. Para este organismo, la continua violencia en el país y el uso excesivo de la fuerza por la Policía y grupos «incontrolados» son inaceptables, dado que violan derechos básicos de los ciudadanos y hacen más difíciles las condiciones para un diálogo pacífico.

«Una supervisión supervisada internacionalmente de estos actos de violencia debe tener lugar. El acuerdo alcanzado entre la OEA, la comisión interamericana de Derechos  Humanos y el gobierno con respecto a la investigación de la violencia y las bajas que tuvieron lugar durante las manifestaciones necesita ponerse en marcha. El gobierno debe  imponer parámetros de comportamiento y prácticas internacionalmente aceptados sobre fuerzas policiales, y disolver los grupos violentos», dijo la UE.

 

 

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