Propuesta salvadora para Daniel

"Que llame de inmediato a un referéndum en donde se presente al pueblo esta única pregunta: “¿Quiere que el presidente Ortega termine su período en 2021?”"

Daniel tiene en sus manos una propuesta imposible de rechazar. Me la acaba de enviar un pariente, médico brillante educado en Europa; opositor hasta hace poco, pero que hoy reconoce haberse equivocado y que aspira a defender al comandante haciéndole una propuesta salvadora.

Antes de entrar en materia cabe advertir que las conversiones políticas súbitas son un fenómeno nacional que cuenta entre sus filas a personajes como el padre Eslaquit, Víctor Boitano, Wilfredo Navarro, José Antonio Alvarado y otros. Todos ellos fueron críticos acerbos del comandante hasta que, en un momento de súbita iluminación, se les abrieron los ojos.

Una de las más célebres conversiones fue la de San Pablo camino a Damasco, cuando escuchó la voz de Cristo y de perseguidor de cristianos se volvió en su más ferviente apóstol.

Las conversiones súbitas políticas son un poco más difíciles de explicar, aunque alguien me sugería que quizás la voz dulce, mansa, llena de alegorías religiosas y franciscanas de la primera dama, ha llevado a muchos al convencimiento de que, en verdad, ella y su compañero tienen un amor apasionado por el pueblo nicaragüense y una pasión inobjetable por la paz y la reconciliación.

Este es el caso de mi pariente. “No puede ser”, me decía, “que ella esté mintiendo; estoy seguro de que es enteramente sincera y que es absolutamente cierto que, como ella bien lo afirma, el Gobierno no es responsable de ninguna muerte causada desde el 18 de abril”.

Como no me pudo convencer me pasó entonces, con voz retadora, su propuesta, rogándome que la escribiera en mi columna. Accedí pues parentesco obliga. Dice así:

“Propongo a nuestro presidente Daniel Ortega que, como instrumento para desarmar de una vez por todas las acusaciones y argumentos perversos de la oposición, llame de inmediato a un referéndum nacional en donde se presentará al pueblo nicaragüense esta única pregunta: “¿Quiere que el presidente Ortega termine su período en 2021?”. “Responda sí o no”.

Mi pariente está seguro de que sin en las pasadas elecciones Daniel obtuvo el 70 por ciento de los votos, ahora, después que la derecha ha causado tanto daño al país, superará los 80.

Por eso propone que el referéndum sea supervisado por la OEA y por cuantos países quieran vigilarlo. De ese modo, dice, “nadie podrá argumentar que el presidente está haciendo trampas y ya nadie osará dudar de su legitimidad. Daniel de una vez por todas le cerrará las tapas a quienes dicen que el pueblo está contra él”.

Mi pariente está entusiasmado. Jura que Daniel y todos sus partidarios aceptarán sin vacilar su propuesta pues, según él dice, “mis argumentos son de una lógica impecable”. En esto le doy toda la razón.

El autor es sociólogo. Fue ministro de Educación.