Uruguay frena el buen paso de Rusia con goleada y arrebata el liderato

Como en el 2010, Uruguay golea al anfitrión y arranca un Mundial con tres victorias seguidas desde 1954 ganando la fase de grupo

Cavani al momento de marcar el 3-0. LAPRENSA/ AFP

Hubo un momento de equilibrio de juego que se desvaneció en un instante con una genialidad de Luis Suárez y la fortuna de charrúa. Rusia avanzaba con personalidad y ejecutando acciones con aplomo que perseguían el gol y Uruguay se ajustaba para conectar con sus referencias, Edinson Cavani y Luis Suárez, jugadores que pasaron incómodo los minutos iniciales hasta que cayó el primer gol.

Uruguay frena el buen paso de Rusia con una goleada 3-0 que le arrebató el liderato del grupo A y le dio una dosis de realidad: las selecciones de mayor jerarquía, como la charrúa, le superan con creces, caso contrario de Arabia Saudita (5-0) y Egipto (3-1), dos rivales que le dieron notoriedad convirtiéndola en la sorpresa del Mundial por lo que mostró en cada partido y no pudo revalidar este lunes.

Como en el 2010, Uruguay golea al anfitrión y arranca un Mundial con tres victorias seguidas desde 1954 —según MisterChip— y gana la fase de grupos de un gran torneo con tres éxitos y cero goles en contra desde la Copa América 1917, un señal del potencial oculto de los charrúas que llegaron sin ruido y ahora figurar para convertirse en candidatos a favoritos.

Un instante de juego

Todo estaba bien en el partido hasta esa acción con aroma de gol de Uruguay. Una falta al borde del área dejó la jugada cantada para el tiro de Suárez. El 9 charrúa contó con la complicidad de sus compañeros, quienes se colocaron a la par de la barrera y en el momento de tiro se movieron, para dejarle espacio del disparo. El portero Akinfeev estaba algo centrado y el remate de Suárez (10), potente y colocado, pasó ajustado a su paral.

Rusia funciona con precisión, nada está improvisado sino mecanizado como si el equipo tuvo un tiempo adicional para ensayar las acciones y al momento de implementarlas acertar. Así fue que rozó el empate con un saque largo de Afinkeev ganado arriba por Dzyuba en el borde del área y con la cabeza buscó a Cheryschev. El goleador ruso (12), una de las agradables sorpresas del Mundial por sus tres tantos, recibió el rechace y sacó un fogonazo que Muslera rechazó con dificultad.

Cebolla hizo diferencia

Uruguay estaba en estadio de gracia. Laxalt intentó un remate desde el borde del área y se desvió en Cheryschev a gol. La FIFA se enredó y le dio el tanto al uruguayo pero después le otorgó el autogol a Cheryschev que abonó el encuentro al 37 para equilibrar la defensa por la expulsión del lateral derecho Igor Smolnikov (35). A partir de ahí el partido fue otro: Uruguay avanzó sin mucha prisa y Rusia intentó descontar sin perder el orden.

La segunda parte estuvo llena de intenciones, las acciones prometían y terminaban en los pies o cuerpo de los zagueros. La expulsión rusa pesó menos de los esperado porque Uruguay no arrinconó con ímpetu. La diferencia la marcó Cristhian Rodríguez con disparos de larga distancia atajados con Afinkeev (82 y 89), protagonista en esas intervenciones. De esas acciones nació la jugada del 3-0:  el último disparo generó un tiro de esquina que Godín cabeceó y el rechace lo cazó Cavani (90) para sellar un triunfo que reafirmó el buen estado de forma charrúa y la realidad rusa.

 

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