Paramilitares en cacería de retirados de la Policía y el Ejército

Los perfiles de los secuestrados son similares: exmilitares y expolicías de arraigo sandinista o combatientes históricos de la guerra de los años ochenta

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Encapuchados con armas de guerra a bordo de vehículos Hilux se desplegaron por todo el municipio de Diriamba. LA PRENSA/AFP

El gobierno de Daniel Ortega ha desatado una feroz persecución contra exmilitares y expolicías que se han negado a formar parte de las fuerzas de choque que ya han provocado la muerte de más de trescientos civiles.

LA PRENSA ha confirmado al menos cuatro arrestos de personas que días antes fueron visitadas por miembros del Frente Sandinista, quienes les proponían integrar las fuerzas paramilitares para enfrentar a los ciudadanos en los tranques.

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Los perfiles de los secuestrados son similares: exmilitares y expolicías de arraigo sandinista o combatientes históricos de la guerra de los años ochenta. Todos tienen amplio conocimiento en armas y algunos fueron entrenados por francotiradores.

Desaparecido

El último secuestro fue el del exmayor del Ejercito de Nicaragua, Tomás Maldonado Pérez (63 años), quien fue sacado de su casa del cuello a la una de la tarde del jueves 2 de agosto.

Sus familiares lo han buscado en la Estación de Policía de Carazo, en la delegación del Distrito II de Managua y en la Delegación de Auxilio Judicial, mejor conocida como El Chipote, pero en ningún lugar les han dado respuesta sobre su paradero. “A mi papá lo llamaron y lo fueron a buscar a su casa para participar en esta represión. Como él no aceptó, lo empezaron a amenazar”, dijo Yessenia Maldonado.

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Ella está segura porque sus tíos —hermanos de Maldonado— fueron quienes le hicieron la propuesta a su papá para formar parte de los paramilitares. “Ellos (tíos) mismos también fueron los que dieron información para que lo llegaran a secuestrar”, agregó.

Además de pertenecer al Ejército, Maldonado Pérez fue secretario político del Frente Sandinista de Carazo hasta 2007 y diputado del Parlacen por el partido sandinista. Desde hace cinco años era pastor de una iglesia evangélica de Diriamba.

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“Su única misión fue orar por los jóvenes en los tranques y por la situación que vivimos en el país”, dijo Yessenia. “Nunca lo vieron con armas. Su única arma era predicar la palabra del Señor”, agregó.

Expolicías

El jueves 2 de agosto, día que capturaron a Maldonado, liberaron de la estación de policías de Masaya a Teresa López, expolicía, y a Felipe López Acuña, padre de Teresa y excombatiente del Ejército Sandinista. Ambos fueron secuestrados por paramilitares desde el 17 julio en su casa en Monimbó.

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Una fuente dentro de El Chipote relató a LA PRENSA que ambos estaban sufriendo torturas. Felipe López, de 61 años, era quien estaba más lastimado, y Teresa López hasta el 23 de julio tenía moretones en el rostro provocados por la paliza que recibió de parte de los paramilitares desde su captura.

Guadalupe López, hija de Felipe y hermana de Teresa, confirmó a LA PRENSA que estos fueron liberados pero que “todavía tienen dolor por todos los golpes recibidos”.

Felipe y Teresa fueron llamados por compañeros sandinistas que les propusieron integrar las fuerzas paramilitares. Ambos se negaron y el acoso contra ellos empezó. Antes habían capturado a Luis López, otro hijo de Felipe, quien es egresado de la carrera de periodismo.

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Teresa López fue miembro de la Policía Nacional hasta 2009, cuando le dieron de baja. Actualmente trabajaba en una zona franca. En tanto, Felipe es retirado del Ejército.

Ayer también se conoció que la vivienda del mayor en retiro del Ejército de Nicaragua, Roberto Samcam, en Jinotepe, fue saqueada por fuerzas de choque. Samcam ha sido crítico del Gobierno y ha denunciado el uso de armas de guerra contra civiles.