SOS Nicaragua

Necesitamos el auxilio de la comunidad internacional para hacernos comprender que la democracia tiene que ser ejercida con honestidad, imparcialidad y sin privilegios de clases de ningún tipo

OEA, Daniel Ortega, Venezuela, Nicaragua

La sigla SOS fue oficializada en Berlín, Alemania, en 1906; su significado más aceptado es socorro, auxilio, necesitamos ayuda. Usualmente se recurre a ella cuando se es incapaz de solucionar la situación de peligro de quien o quienes están en riesgo de muerte y actualmente los nicaragüenses, sin excepción, estamos en riesgo inminente.

Tenemos más de 50 años de inestabilidad social, desde que a Carlos Fonseca se le ocurrió la peregrina idea de convertirnos en un país comunista. Cosa que lograron sus seguidores usurpando la revolución de los ochenta. 11 años de lucha y más de cincuenta mil muertos fueron necesarios para decirle no a dicha pretensión, pero 16 años después gracias a la ambición de Arnoldo Alemán volvieron a tener una nueva oportunidad. De esa fecha han pasado once años y hoy nuevamente el pueblo dice no al supuesto socialismo y a ninguna sucesión dinástica, sin importar el color o ideología con que quieran arroparse.

Después de más de cien días de lucha, los nicaragüenses han dejado claro que estamos hartos de corrupción, de nepotismo y violaciones de todo tipo, y que lucharán por recuperar su libertad y democracia. Esto generó la respuesta del gobierno que estamos sufriendo actualmente, pero la represión, por más brutal que sea, no doblegará al pueblo hoy como tampoco lo logró ayer.

Esta es la razón por la que es tiempo de lanzar un SOS como país. Necesitamos el auxilio de la comunidad internacional para hacernos comprender que la democracia tiene que ser ejercida con honestidad, imparcialidad y sin privilegios de clases de ningún tipo. En cuanto a los que todavía se cobijan con la chamarra del socialismo, tienen que darse cuenta que los tiempos de las dictaduras quedaron en el pasado. Que no importa cuanta sangre derramen en nombre de una legitimidad que no tienen, el final será el mismo de la década pasada. ¿Cuánto va a costar en vidas y hacienda a los nicaragüenses esta vez? Eso está en manos de ellos (el gobierno) por ahora.

El adelanto de las elecciones y un sufragio legítimo con árbitros honestos y observación internacional responsable, será realidad sin importar el costo que tenga que pagarse para lograrlo. Por ello en esta ocasión hago un llamado a quienes tienen en sus manos el poder de ponerle un alto a los desmanes que están provocando llantos, dolor, sangre y muertes, dando como resultado una vez más el éxodo de miles de nicaragüenses.

El mundo y los nicaragüenses hemos visto en vivo gracias a la magia de la tecnología, la defensa del gobierno ante los organismos internacionales y no podemos menos que recordar la defensa de Anastasio Somoza días antes de su huida. En pocas palabras estamos viendo una película de ayer, cuyo resultado final solo podrá cambiar, si quienes nos gobiernan hoy, abren los ojos y se dan cuenta que el pueblo está contra su régimen por las mismas razones que estuvieron contra Somoza ayer.

El autor es analista político.

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