Versos que gritan en azul y blanco, escritos por el joven periodista Julio Portocarrero

El periodista Julio Portocarrero Arancibia alza su grito poético contra el opresor y revela tres de sus escritos que serán parte de su segundo libro, Versos vandálicos

LA PRENSA/Oscar Navarrete

A raíz de la crisis sociopolítica en Nicaragua en abril, el periodista Julio Portocarrero Arancibia (1991) ha escrito versos libres que alzan su voz contra la represión del régimen orteguista, y espera formen parte de su segundo poemario, Versos vandálicos.

Al respecto dice que los mismos son una reflexión “sobre la lucha por la democratización del país”, así una “esperanza cristiana que acompaña esta etapa histórica del pueblo nicaragüense”.

Su primer poemario, Triple coloquio, reflexiona a través de “oraciones escritas en versos y prosas” sobre su fe en Dios, búsqueda existencial, temores y visión crítica de estos nuevos tiempos.

Portocarrero Arancibia, fue novicio de la Compañía de Jesús en Centroamérica, durante sus estudios (2015 a 2017) radicó con los indígenas en Guatemala, luego en El Salvador y Panamá.

También realizó estudios de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana (UCA) y laboró en LA PRENSA; como docente ha impartido clases de medios impresos en algunas universidades.

Hoy nos revela tres poemas: Acuerpados, ¿A dónde te escondo? y Salmo M19, sobre este último que alude al Movimiento 19 de Abril y los autoconvocados, dijo que este expresa “sentimientos, zozobras, el clamor y la oración de todos los chavalos que en ese momento se encontraban dispersos en Nicaragua, en tranques y protestas”.

Reconoció que de cierta manera su poema Salmo M19 está inspirado en el libro de Salmos de Ernesto Cardenal, publicado en 1964 como una crítica a la dictadura somocista.

Ahora su nuevo poema, precisa Portocarrero Arancibia, hace referencia a “la situación actual y se presta para relacionarnos con Dios en este contexto”.


LA PRENSA/Oscar Navarrete

Salmo M19

Julio Portocarrero Arancibia

A ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en la lucha de tu pueblo.
A ti levanto mis ojos,
porque eres el primero en trabajar por la
justicia.

No permitirás que resbale mi pie
ante la trampa del opresor y malvado;
ni ensordecerás ante el grito
de mis hermanos baleados.

Alumbrará tu sol de justicia los planes
ocultos de los hijos de la noche,
pues Tú eres mi muralla,
y la fuerza que mantiene en pie al pueblo
monimboceño.

Eres el despertar de la juventud,
el origen de su sonrisa,
el alma que nutre sus pasos,
el coro que ebulle sincero.

¿De dónde, pues, nos vendrá el auxilio?
El auxilio nos viene de ti,
que pariste a Masaya aquí junto al agua.

Que fijos estén nuestros ojos
en tu mirada que aprecia lo minúsculo.
¡A ti levanto mis ojos!
¡A ti me oriento!
¡A ti levanto mi nada!
¡Que venga pronto tu reino!

(13 de mayo, 2018)


LA PRENSA/Oscar Navarrete

Acuerpados

Julio Portocarrero Arancibia

Acuerpados
caminamos hacia el horizonte
que aúna el grito azul y blanco
de los mártires caídos.

Acuerpados
soñamos en medio de la oscura noche
que ha escuchado el grito final
de quienes han sido apresados.

Acuerpados
avanzamos marcha a marcha
entre cantos revolucionarios
que actualizan un porvenir deseado.

Acuerpados somos más;
nos asocia la ternura,
nos recorre una misma sangre
y el Momotombo altivo
palpita en nuestros versos.

Acuerpémonos en cada marcha…
Pronto estaremos aquí junto al agua.

(28 de julio, 2018)


LA PRENSA/Oscar Navarrete

¿A dónde te escondo?

Julio Portocarrero Arancibia

¿A dónde te escondo paisito mío para que
ya no te violenten?

¿Dónde escondo tu ternura, tu mirada
inquieta, tus sueños milenarios y tus pies
desnudos?

¿Dónde encuentro unos caites para tu
caminar angustioso?

¿Qué agua saciará la sed de tu garganta
atormentada por los mil gritos de justicia?

¿A dónde te llevo a acampar sin que
despiertes temblando por el miedo que te
causan las sombras?

¿Qué hago para que ya no te persigan y
a trozos destruyan tu nagua?

¿Cómo silencio el grito que emerge de tus
entrañas benditas que habitan en las
profundidades del Momotombo?

No lo sé. Solo escucha esta canción de
cuna que susurra a tus oídos este hijo tuyo
reverente y silencioso: “ya no ruge la voz
del cañón”.

(17 de junio, 2018)

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