CIDH confirma que presos políticos reciben un trato diferente en el sistema penitenciario de Nicaragua

El Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) comprobó que el sistema de visitas a las cárceles es administrado discrecionalmente

Medardo Mairena es parte de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y miembro del Diálogo Nacional. LA PRENSA/Tomada de El 19 Digital

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció arbitrariedades en cuanto al trato que reciben las personas que han sido arrestadas en el marco de las protestas cívicas y han sido trasladadas al Sistema Penitenciario Nacional.

Entre los señalamientos, el organismo indica que mediante el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) se ha podido comprobar que el sistema de visitas a las cárceles es administrado discrecionalmente. Se producen postergaciones o reprogramaciones el mismo día de la visita, hay total falta de privacidad por la presencia de agentes penitenciarios o policiales en las visitas, existe una asignación arbitraria de tiempo que fluctúa entre diez minutos y dos horas, entre otras afectaciones.

Lea además: CIDH urge al Gobierno orteguista dar los nombres de los muertos en protestas

El caso del líder campesino Medardo Mairena encaja perfecto en el señalamiento de la CIDH. Este 26 de agosto se cumple un mes de que a Alfredo Mairena le permitieron ver a su hermano Medardo. Después solo ha visto a su hermano a través de las fotografías publicadas por los medios oficialistas durante la audiencia inicial, en las que luce demacrado.


Lea el reportaje especial: Los perseguidos del orteguismo


El día que le permitieron a Alfredo Mairena ver a su hermano en la Galería 300, de Máxima Seguridad, fue una visita especial. Lo pudo ver detrás de un vidrio polarizado y hablaron desde un aparato telefónico, sin embargo no pudieron expresarse tranquilamente porque detrás de Mairena estaba un guardia pendiente de lo que hablaban.
“Hay temor, no se puede hablar en confianza porque todo debe estar grabado desde ese teléfono (…) y puede haber temor del reo de decir la verdad de lo que están viviendo adentro”, considera Mairena.

Puede leer: Cenidh condena y rechaza informe del gobierno sobre trabajo de la CIDH

Fueron 15 minutos de visita, en ese momento solo llevaba un día en el lugar, por lo que le contó las torturas en el Chipote. Le dijo que ahí no solo los ponen arrodillados y los golpeaban sino que les amenazan con matar a la familia, a sus papás, hermanos, esposa e hijos “si no se declaraba culpable”.

Medardo Mairena junto con Pedro Mena fueron recluidos en una cárcel del Módulo 3, que cuenta como con 25 celdas y es conocida por los presos de Máxima Seguridad como el Infiernito, herméticamente cerradas, según familiares de los reos comunes.

Grave falta de información

La CIDH también califica “de suma gravedad” la falta de información oficial del Estado de Nicaragua sobre el número de personas detenidas, así como de otros datos que permitan caracterizar este fenómeno, lo que se suma a la condición impuesta al Meseni, de no poder acceder a instalaciones judiciales o penitenciarias. “Estos factores dificultan gravemente el monitoreo y seguimiento de la situación de derechos humanos de las personas privadas de libertad en Nicaragua”, expresa la CIDH.

También: Gobierno arremete contra la CIDH y la califica de “manipuladora” e “injerencista”

Mientras el comisionado Joel Hernández, relator sobre los Derechos de las Personas Privadas de Libertad, dijo que “es urgente que esta situación cambie”, que el Estado ofrezca la información, autorice el ingreso del Meseni a las instalaciones donde están los privados de libertad y asistir a las audiencias.

Sin visitas

Pese a que los familiares de reos comunes que están en la misma galería de Medardo Mairena y Pedro Mena han tenido visita, con estos no ha sido igual.

Lea: Aparece en El Chipote el asesor de los obispos que fue secuestrado por paramilitares

Aunque a Alfredo Mena le pidieron cien córdobas para que Pedro pueda realizar una llamada telefónica, nunca se lo han permitido y desconoce si le han entregado el paquete de comida que le ha llevado cada semana. El abogado Julio Montenegro dice que esta es una situación similar para los presos políticos.

La CIDH reitera la obligación que tiene el Estado de garantizar condiciones dignas de detención, así como un régimen adecuado y previsible de visitas.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: