Ortega otra vez en el banquillo de la OEA

El Consejo Permanente discute hoy una nueva resolución contra Ortega, que se espera más drástica y la cual necesita los votos de 18 países para ser aprobada

presos políticos, Nicaragua, crisis, protestas

El Consejo Permanente de la OEA se reúne hoy para examinar por sexta vez la crisis de Nicaragua. Esta nueva reunión de la OEA sobre Nicaragua es a petición de Canadá, que preside el Grupo de Trabajo de 12 países creado hace un mes por el Consejo Permanente, para ayudar a resolver la crisis, pero Ortega no le ha permitido entrar al país para cumplir su mandato.

Por iniciativa de la misma Canadá, el Consejo Permanente discute hoy una nueva resolución contra Ortega, que se espera más drástica y la cual necesita los votos de 18 países para ser aprobada, dos menos que los que votaron por la creación del Grupo de Trabajo.

Como hemos dicho antes, la política y la diplomacia internacional representan actualmente el campo principal de la lucha por la recuperación de la democracia en Nicaragua.

La comunidad democrática internacional quiere evitar que se consolide la dictadura en Nicaragua y se convierta en otra Venezuela. “Es inadmisible que otro país del continente se vaya por el despeñadero de la dictadura”, dijo el secretario general de la OEA, Luis Almagro, el fin de semana pasado, en Miami, durante la XV Cumbre Latinoamericana en la que estuvo presente una delegación de nicaragüenses demócratas. “Debemos también ser conscientes que no podemos permitir y que debemos en cada caso dar la respuesta desde la comunidad internacional para asfixiar la dictadura que se viene instalando en Nicaragua”, advirtió Almagro categóricamente.

También ha cerrado filas contra la dictadura de Ortega, la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, nueva alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Al hablar este lunes en el 39 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Bachelet se comprometió sin condiciones a darle seguimiento al trabajo que su antecesor venía realizando ante la catástrofe de derechos humanos que está ocurriendo en Nicaragua.

Además, este martes 36 países de las Américas y Europa entregaron a Bachelet una carta sobre Nicaragua, en la que exigen “el cese inmediato del uso desproporcionado de la fuerza, los asesinatos extrajudiciales, las desapariciones forzadas, las detenciones ilegales y arbitrarias, la negación del acceso a servicios médicos, la violación a las libertades de asociación y expresión pacíficas, la criminalización de defensores de los derechos humanos, periodistas, estudiantes y manifestantes”.

Ortega está acorralado internacionalmente. Por muchas mentiras que diga y repita tratando de justificar la atroz represión contra el pueblo, el mundo está claro de la realidad de Nicaragua. Y tiene la comunidad internacional suficientes herramientas para presionar a Ortega y obligarlo a restablecer el Diálogo Nacional con los obispos como mediadores y testigos, a fin de hacer allí un acuerdo para restaurar la democracia mediante la celebración anticipada de elecciones auténticas y de calidad.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: