Docente universitario de la Upoli presentado como terrorista por la Policía de Ortega

Hermano de excomandante guerrillera, Mónica Baltodano y docente universitario, Ricardo Baltodano es expuesto como delincuente

La Policía orteguista presentó a Baltodano como terrorista, tras capturarlo ilegalmente. LA PRENSA/ REPRODUCCIÓN DE EL 19 DIGITAL

El docente universitario Ricardo Baltodano, fue presentado por la Policía como un «terrorista» a quien le atribuyen al menos siete delitos «en perjuicio del Estado de Nicaragua y sociedad nicaragüense».

Una vez más la Policía violenta el derecho de presunción de inocencia de los detenidos de forma ilegal, al estigmatizarlo como terrorista pese a que no ha sido ni acusado ni se le comprobado en juicio firme la responsabilidad de los delitos atribuidos por la policía del régimen.

Baltodano es secretario general del Sindicato de la Upoli, docente de historia y es hermano de  la excomandante guerrillera Mónica Baltodano.

Según su familia, había sufrido asedio y persecución y en junio pasado había sido víctima de atentado, cuando desconocidos dispararon contra su vivienda.

La Policía coloca a Baltodano como el supuesto cabecilla de los «grupos terroristas golpistas» que operaban desde la Universidad Politécnica (Upoli), a los cuales les atribuye una serie de «crímenes» que ocurrieron en el sector mientras los universitarios permanecieron atrincherados y eran asediados por paramilitares, fanáticos del orteguismo y agentes policiales de Ortega.

La versión policial presentada por el segundo jefe de Auxilio Judicial (DAJ), Farle Roa, indica que a partir del 19 de abril Baltodano «junto a grupos de delincuentes golpistas, encapuchados, con armas de fuego, lanza morteros y bombas molotov que se autodenominan pacíficos, secuestraron la Upoli».

De esa manera, de acuerdo a la versión ofrecida por Roa, Baltodano participó en actos vandálicos, secuestros, torturas, asaltos, lesiones, incendio a Instituciones públicas, privadas y vehículos, en tranques ubicados en los alrededores al recinto universitario, pese a la abrumadora evidencia en redes sociales y testimonios de que quienes cometían tales actos de barbarie eran las fuerzas tenebrosas del régimen, bajo coordinación de la policía orteguista.

Una de las acciones que le adjudica la Policía a Baltodano fue haber participado en el incendio y destrucción a la Alcaldía y casa del FSLN en el Distrito 6 de Managua, así como de unidades de transporte colectivo, vehículos de los medios de comunicación oficialistas 6 y 8, asalto y robo de a vehículos del Ministerio de Salud, mismos delitos que le achacaron al ex trabajador estatal Christián José Mendoza, alias Viper, supuesto infiltrado del gobierno en lasa protestas estudiantiles.

También lo involucra en el incendio y destrucción de la patrulla policial 808 y lesiones de dos agentes policiales, hecho ocurrido el pasado 2 de septiembre 2018, en la Marcha de Las Banderas, efectuada por los autoconvocados y reprimida por la policía.

Baltodano fue capturado el sábado 15 de sepiembre de forma arbitraria por unos 30 policías que allanaron su vivienda sin una orden judicial, denunció este lunes su esposa Emilia Ruiz, en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.

En esa ocasión, Ruiz aseguró que el único delito de su cónyuge fue haber participado en las marchas y portar una bandera azul y blanco.

Entre las muertes que la Policía le atribuye a los jóvenes autoconvocados atrincherados en la Upoli están el de Keller Pérez Duarte, un joven universitario que el 28 de mayo fue encontrado en la cuesta del Plomo, con evidentes signos de tortura y Erick William Espinoza Mendoza, una de las muertes atribuidas a una supuesta estructura criminal que lideraba alias Viper.

Junto a Baltodano la Policía presentó a Norwin Josué Gutiérrez Álvarez, Pedro Daniel Figueroa Pastora y Edwin Alberto Juárez Aguirre, que según Farle Roa, también formaron «un grupo terrorista golpista», quienes encapuchados se movilizaban a bordo de motocicletas, para cometer secuestros, asesinatos, asaltos entre otros.

De acuerdo a la versión de Roa,los tres últimos detenidos abastecieron de armas de fuego y municiones a los manifestantes en los tranques y los involucran en el secuestro, tortura y lesiones graves contra Róger Antonio López, supuesto paramilitar que hostigó la marcha pacífica y a quien vecinos de barrios orientales lo pintaron de azul y blanco, el pasado 15 de septiembre, después que motorizados del orteguismo atacaran a balazos la marcha.