Policía Orteguista ocupa negocio familiar en Niquinohomo

Policía Orteguista ocupa un negocio familiar en Niquinohomo, como una forma de represalia contra la familia que participó en las marchas y apoyó con medicamentos a la población.

Negocio familiar de Niquinohomo es ocupado por Policía Orteguista. LAPRENSA/CORTESÍA

La Policía Orteguista ocupó el negocio La Meseta-Parador Turístico, cuya inversión solo en infraestructura asciende a unos doce mil dólares. Dicha acción fue calificada como una represalia por su propietaria Cintya Torrentes.

Torrentes explicó que su negocio empezó a operar desde el 26 de julio del 2013, bajo todas las autorizaciones necesarias, incluido un permiso de construcción en esa propiedad que corresponde al Ministerio de Transporte e Infraestructura, y tenía como condición que si fuera necesaria una ampliación de la carretera, estos deberían sujetarse a la misma.

El negocio, ubicado en el kilómetro 54 de la carretera Catarina-Masatepe, tuvo que cerrar de forma temporal debido a los tranques que la población levantó en esa zona.

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Aunque la familia de Torrentes no tuvo relación con los tranques, sus padres participaron en marchas azul y blanco y apoyaron con medicamentos, como una acción de solidaridad, con las personas que exponían sus vidas en las protestas; ese acto humanitario les ha provocado que sean perseguidos políticos.

A su papá lo acusan de financiar tranques y de proveer armas, denunció Torrentes. El acoso ha sido tal que la familia tuvo que dejar su vivienda en Niquinohomo, la cual permanece sitiada. El 15 de julio, la Policía llegó a su vivienda y rafaguearon, además de robarse varias cosas.

Sus vecinos les aconsejan que no regresen a su vivienda porque los están buscando, explicó. Es por esta situación que la expropiación de su negocio la considera una represalia.

El 14 de septiembre, la Policía llegó al lugar, intimidaron a las personas que estaban ahí y les quitaron las llaves, les dijeron que el negocio sería ocupado y no les permitieron sacar nada de la inversión, que por ley le pertenece a Torrentes.

Aunque solo la PO llegó al negocio familiar, Torrentes asegura que la acción responde a una orden del alcalde de Niquinohomo, Elvis Tapia, para entregárselo a un simpatizante del Gobierno.

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