Líder campesina Francisca Ramírez se refugia en Costa Rica

La dirigente campesina se fue de Nicaragua junto a su familia debido al asedio y la persecución que el régimen de Daniel Ortega había intensificado en su contra en los últimos meses

Francisca Ramírez,

Francisca Ramírez. Líder del Movimiento Anticanal. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

El asedio y la persecución que el régimen de Daniel Ortega había intensificado en los últimos meses contra la líder campesina Francisca Ramírez la llevó a refugiarse en Costa Rica junto a su familia.

Ya en abril pasado, a dos días de haber iniciado las manifestaciones en Nicaragua, la dirigente campesina había sufrido un atentado del que logró salir ilesa.

«Estaba siendo perseguida para apresarme, para asesinarme, realmente nosotros estábamos viviendo ya momentos difíciles como los que están viviendo muchos todavía que no han salido de Nicaragua», expuso Ramírez vía telefónica, quien además explicó que «fue triste porque tuve que huir en mi propio país (…) no teníamos acceso a salir a luz pública y (había) mucha gente detrás de nosotros».

La salida de Nicaragua les llevó quince días, aseguró Ramírez y agregó que fue «duro» burlar la persecución del régimen y cruzar la frontera sur. «Vimos de qué manera el Ejército está vigilando las fronteras (…) no duermen, están pendientes las 24 horas, espiando, monitoreando», aseguró.

«Tener que huir de su propio país en la manera que lo hicimos no se lo voy a decir porque sé que va a ser difícil para las personas que nos ayudaron, pero hubo muchas personas que tuvieron que poner un granito de arena para lograr el objetivo. Sabemos que el pueblo de Nicaragua está deseoso de justicia y por eso logramos el objetivo de haber pasado. Hubo muchas manos amigas que nos ayudaron, por eso estamos aquí y eso nos compromete a seguir la lucha y seguir alzando la voz por nuestro pueblo que está siendo desangrado, reprimido, violentado», aseguró la dirigente campesina.

Francisca Ramírez
Francisca Ramírez junto a un grupo de jóvenes en un plantón en Rotonda Rigoberto López Pérez, en Managua. LA PRENSA/Jader Flores

Continuará en la lucha fuera del país

Ramírez manifestó que el objetivo es continuar con su lucha de denunciar lo que realmente ocurre en Nicaragua desde el exterior.

«No hemos salido de Nicaragua para callar, sino al contrario para seguir luchando (…) gracias le damos que la hermana República de Costa Rica nos está dando la oportunidad de vivir, lo que en nuestro propio país no tenemos derecho», sostuvo Ramírez, quien lamentó «el sufrimiento de tanta gente» que como ella por seguridad se vieron forzados a abandonar Nicaragua.

Ramírez describió como «doloroso» el exilio que les ha tocado vivir, aunque dijo hay mucha motivación y compromiso con quienes permanecen en Nicaragua y sobre todo los presos políticos.

«Es difícil para los nicaragüenses que vivimos otra vida, tenemos un país tan lindo pero últimamente lo ha secuestrado un dictador como Daniel Ortega, es difícil, es duro, pero la dificultad y lo duro nos tiene que obligar a organizarnos con fuerza para regresar a nuestra Patria», sostuvo Ramírez.

La líder campesina fue una de las que defendió que la población se atrincherara en los tranques como una forma de  defensa a la crudeza con que el régimen reprimía a la población con sus paramilitares actuando junto a la Policía Orteguista.

Ramírez fue una de las que también, durante cinco años, se mantuvo firme la lucha contra el proyecto del Canal Interoceánico en Nicaragua promovido por el régimen. Igual que ella, Henry Ruiz, otro defensor de la propiedad de la tierra, también se vio forzado a abandonar el país.

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